3 curiosidades sobre el muérdago

Esta planta hemiparásita ha despertado el interés de la humanidad desde tiempos antiguos, incluso formando parte de mitos y leyendas.

 

El muérdago (Viscum album), también llamado visco, es una planta de rasgos fascinantes, que despierta la curiosidad de quienes la observan, a tal punto que a su alrededor se han formado varios mitos y leyendas. Los griegos usaban el muérdago para adornar las ceremonias matrimoniales. Los romanos, para las festividades saturnales. En la mitología nórdica, una flecha o lanza untada en extracto de muérdago fue lo que Loki empleó para que Höðr matase a su hermano Baldr, quien todos pensaban que era inmortal, un acto que sería el inicio de una crisis que terminaría desencadenando el Ragnarok. Y la tradición británica concede la buenaventura a quienes se besan bajo una rama de muérdago en Navidad.

Una planta parásita a medias

Con frecuencia, el muérdago es confundido con el acebo (Ilex aquifolium), tal vez porque ambas plantas están ligadas a la Navidad. Sin embargo, son dos plantas muy distintas; las hojas del acebo son de color verde oscuro, muy duras y resistentes, y generalmente, con el margen espinoso, y da unos frutos de color rojo. Los frutos del muérdago son de un blanco traslúcido muy llamativo, y sus hojas, alargadas y finas, son lisas y mucho más delicadas y pálidas.

Uno de los rasgos más peculiares del muérdago es que se trata de una planta que crece sobre los árboles, lo que en botánica se llama epífita. Son plantas hemiparásitas, que aunque pueden y hacen la fotosíntesis por sí mismas, también se nutren de la savia del árbol que hospedan, debilitándolo y, en ocasiones, llevándolo a la muerte.

Muérdago parasitando a un árbol
Muérdago parasitando a un árbol

Se distinguen tres subespecies de muérdago; una de ellas, V. a. album, parasita a árboles y arbustos de hoja ancha, tales como los robles, fresnos, olivos, servales, abedules, chopos, sauces, arces, tilos, avellanos, almendros, e incluso frutales como melocotoneros, ciruelos, manzanos y perales. La subespecie V. a. austriacum, por el contrario, parasita a diversas especies de pinos, mientras que V. a. abietis parasita al abeto.

Sustancias con acción farmacológica

El extracto de muérdago contiene una cantidad importante de principios activos. Son moléculas que produce la planta en su metabolismo secundario, con función defensiva, para evitar el ataque de herbívoros, y al ser consumidas, tienen un efecto farmacológico. Se ha comprobado que el extracto de muérdago contiene viscotoxinas y lectinas, principios activos que se caracterizan por ser inactivadoras de los ribosomas —los orgánulos que se encargan de traducir el ARN mensajero a proteína, y por tanto, piezas clave en la expresión de los genes y en el funcionamiento celular—. Esto los convierte en principios activos citotóxicos.

Ramas de muérdago
Ramas de muérdago

Además, in vitro, se ha demostrado cierta actividad inmunoestimuladora; la administración de dosis no tóxicas de estos principios activos aumenta la acción de un tipo de célula denominada “asesina natural” (NK, de ‘natural killer’ en inglés) sobre los linfocitos T citotóxicos. La función de estas células neutralizar y eliminar del cuerpo otras células en mal estado, y en presencia de viscotoxinas purificadas, han mostrado un incremento de su capacidad hasta cuatro veces superior. Esta inmunoestimulación de las células NK favorece la eliminación de células cancerosas en dosis insuficientes para resultar citotóxicas para el resto de células.

Al pasar del laboratorio a las personas, los extractos de muérdago por sí solos no han mostrado acción terapéutica suficiente como para constituir un tratamiento. Por un lado, cada planta tendrá una concentración distinta de principio activo en función de su historia vital, y eso hace muy difícil establecer la dosis. No debemos olvidar que se trata de especies tóxicas y que una concentración demasiado alta tendrá muchos más riesgos que cualquier beneficio.

Por otro lado, ciertas pseudoterapias como la homeopatía han atribuido al extracto de muérdago extremadamente diluido múltiples propiedades —entre las que, irónicamente, se encuentra el cáncer, violando el supuesto principio homeopático de que “lo similar cura lo similar”—. Por supuesto, ni este ni ningún otro producto homeopático tiene eficacia alguna superior al placebo.

Pero, al margen de ello, extractos cuyos principios activos están cuantificados y dosificados adecuadamente sí han mostrado cierta eficacia en la mejora de tratamientos contra el cáncer, empleados de forma adyuvante. Especialmente, se ha observado un efecto moderado en la reducción de la fatiga en pacientes que reciben tratamientos contra el cáncer. Sin embargo, el metaanálisis más reciente, publicado el mes de marzo de 2022, aún reconoce que la evidencia es limitada, pues no hay suficientes ensayos clínicos controlados con placebo a doble ciego.

La rareza de su fruto

El muérdago es una planta extraordinariamente especializada con características muy poco habituales entre las angiospermas. Concretamente, el fruto que se forma tras la fecundación se define como una “pseudobaya que contiene una semilla desnuda”. Pero hay varios rasgos que no cuadran con esta definición.

Frutos de muérdago.
Frutos de muérdago.

De entrada, el muérdago no tiene una semilla auténtica en el sentido botánico del término. El embrión no se origina a partir del desarrollo de un óvulo, como en el resto de las plantas, sino que se desarrolla por la polinización de unos sacos embrionarios que se forman a partir de unas células denominadas esporógenas, en el interior del ovario.

Por otro lado, el endospermo —el tejido nutricional que, en la mayoría de las plantas, se produce junto al embrión durante la formación de la semilla, y lo nutre— contiene clorofila, algo muy poco habitual. En general, la clorofila se produce en las primeras hojas de la plántula, llamadas cotiledones, tras la germinación de la semilla. La ausencia de testa —la cáscara de la semilla— junto con un fruto de piel blanquecina y translúcida y una pulpa mucilaginosa y transparente hace que el endospermo pueda realizar la fotosíntesis por sí solo incluso antes de germinar.

Y por otro, en un mismo endospermo se pueden desarrollar no uno, sino varios embriones. Y es que, en realidad, cada embrión produce su propio endospermo, y al no disponer de la cubierta, posteriormente todos ellos se fusionan en uno. De modo que tenemos un fruto que encierra a una falsa semilla, que no tiene cáscara, y que en un solo endospermo puede tener varios embriones. Toda una rareza de la naturaleza.

Hasta donde sabemos, el muérdago es la única planta que tiene un fruto tan complejo. De momento, no se ha logrado clasificar con éxito en los distintos tipos de fruto conocidos. Y a pesar de su toxicidad, ya expuesta, hay muchos animales que pueden consumir sus frutos sin riesgo y ayudar con ello a su dispersión.

Referencias:

Becker, H. 1986. Botany of European Mistletoe (Viscum album L.). Oncology, 43(1), 2-7. DOI: 10.1159/000226413

Catalán, P. et al. 1997. Viscum. En Flora Ibérica: Vol. VIII. Real Jardín Botánico, CSIC.

Ochocka, J. R. et al. 2002. Biologically active compounds from European mistletoe ( Viscum album L.) 1. Canadian Journal of Plant Pathology, 24(1), 21-28. DOI: 10.1080/07060660109506966

Pelzer, F. et al. 2022. Cancer-related fatigue in patients treated with mistletoe extracts: a systematic review and meta-analysis. Supportive Care in Cancer. DOI: 10.1007/s00520-022-06921-x

Tabiasco, J. et al. 2002. Mistletoe viscotoxins increase natural killer cell-mediated cytotoxicity: Viscotoxins enhance NK cell-mediated killing. European Journal of Biochemistry, 269(10), 2591-2600. DOI: 10.1046/j.1432-1033.2002.02932.x

Vary (Álvaro Bayón)

Vary (Álvaro Bayón)

Soy doctor en biología, especializado en especies invasoras. Intento divulgar sobre ciencia y naturaleza mientras lucho férreamente contra las pseudociencias y el pensamiento mágico. Cuando me queda tiempo, cazo pokémon y hago artesanía. Además, soy (un poco) adicto al twitter.

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