3 animales que se masturban empleando…

Los seres humanos no somos los únicos animales que se masturban; muchas otras especies lo hacen, y algunas no emplean su propio cuerpo para ello.

La masturbación es un acto bien conocido. Se trata de una actividad muy saludable, con grandes beneficios físicos y psicológicos, y pocos efectos indeseables, relativamente fáciles de evitar. En mujeres, la masturbación se asocia con el incremento del deseo sexual, y una mayor y mejor lubricación. En hombres se asocia con una erección más duradera, aunque también puede generar, si se realiza con excesiva frecuencia, una pérdida temporal de la sensibilidad —algo que se puede solucionar cambiando el ritmo o la forma en que se practique—. En ambos sexos, la masturbación favorece el autoconocimiento de la anatomía propia, mejorando la práctica sexual general y su experiencia.

Aunque esta práctica ha mostrado reducir los niveles de estrés, mejorar la calidad del sueño y liberar tensión sexual, durante mucho tiempo ciertas culturas lo han considerado tabú, pecado, e incluso se ha demonizado. Esto hace que ciertas personas experimenten un sentimiento de culpa cuando practican la masturbación, que perciben como algo sucio o vergonzoso. Si esto sucede, lo mejor es hablar con un especialista. También hay personas que pueden desarrollar una adicción que afecte a su propia calidad de vida; la terapia psicológica vuelve a ser la mejor opción.

Nosotros los humanos somos animales, de eso no cabe duda. Pero no somos, en absoluto, los únicos que se masturban. Hay muchas especies que practican el onanismo, y con frecuencia, lo hacen en contextos que a nosotros, pudorosas víctimas de nuestra sociedad, nos pueden parecer indecorosos.

Los bonobos emplean… a sus congéneres

Los bonobos se masturban con sus congéneres.
Los bonobos se masturban con sus congéneres.

Entre los bonobos la masturbación es un acto social ampliamente aceptado, como muchas otras interacciones sexuales. De forma general, los individuos más jóvenes muestran una predisposición sumisa para conceder “favores sexuales” a los adultos, favoreciendo así la cohesión social.

Entre las hembras, es una práctica habitual la masturbación directa frotando genitales contra genitales. Generalmente se coloca la hembra joven bajo la dominante; una colgada de su cuerpo con sus patas traseras abrazando las caderas, mientras la otra se sostiene erguida en sus cuatro patas. Algunos especialistas consideran, de hecho, que la posición en la que se encuentra la genitalia externa en las hembras de bonobo está evolutivamente favorecida para estas prácticas. 

Cuando el dominante es un macho, se da con frecuencia la masturbación manual, por parte tanto de machos como de hembras. Es también un acto social que afianza los lazos de la comunidad.

Por supuesto, muchas de estas interacciones pueden llegar a la cópula directa.

Cuando la hembra es la dominante, puede realizar la penetración con el clítoris erecto, o bien permitir que un macho sumiso la penetre. Cuando es el macho el dominante, frecuentemente se da la penetración ya sea anal —tanto a machos como a hembras— o vaginal.

Los elefantes emplean… las trompas de sus amantes

Los elefantes se masturban con las trompas de sus amantes.
Los elefantes se masturban con las trompas de sus amantes.

En los  elefantes africanos es muy común que sucedan relaciones homosexuales. Cuando son dos machos los que interaccionan, estas relaciones vienen precedidas por largos rituales afectivos. En estos juegos preliminares, entrelazan sus trompas, y acarician con ellas la boca de su compañero. Con frecuencia llegan a tener contactos boca contra boca —como nuestros besos—, y retozan juntos. A veces simulan juegos de combate.

Estos actos terminan provocando la erección, y entonces, antes de realizar la monta, uno de los machos manipula y succiona con la trompa el pene del otro, masturbándolo.

También se ha observado el onanismo como forma de interacción entre hembras o como juego preliminar a la cópula de un macho a una hembra. El clítoris erecto de una elefanta africana adulta llega a medir más de 42 centímetros, lo que le da a su amante mucho margen para acariciar, frotar y succionar con su trompa.

Específicamente, el comportamiento entre dos hembras no se ha observado de momento en estado salvaje, solo en elefantas en cautividad.

Los delfines emplean… otros animales y objetos

Los delfines se masturban con objetos y otros animales.
Los delfines se masturban con objetos y otros animales.

Muchos animales, como los primates, tienen manos que pueden emplear para tocarse a sí mismos o a sus compañeros. Los elefantes tienen una larga trompa, y en otros casos, los animales cuentan con cierta flexibilidad que les permite acceder a sus genitales con la boca. Sin embargo, los delfines no cuentan con ninguna de esas ventajas.

Y sin embargo, son animales con una actividad masturbatoria bastante frecuente. Tanto machos como hembras de delfines integran la masturbación como parte de los juegos.

Una de las formas de hacerlo es en pareja —heterosexual u homosexual—, frotando cuerpo contra cuerpo, o incluso hocico contra genitales.

Aunque es más común que lo hagan de otro modo. Muy habitualmente los machos se frotan contra rocas suavizadas por la erosión, o contra el fondo marino, para darse placer. También se ha observado a hembras de delfín introduciendo y expulsando objetos redondeados en sus genitales, gracias a la fuerte musculatura de su vagina.

En otras ocasiones emplean incluso a otros animales. Hay, de hecho, varias observaciones en las que machos de delfín se masturban empleando peces muertos. Quizá el ejemplo más fascinante sea el de los delfines del Amazonas (Inia geoffrensis), en los que se ha observado a machos empleando para masturbarse… ¡El espiráculo de otro delfín! Es el único caso conocido de sexo por vía nasal de todo el reino animal.

REFERENCIAS:

Bagemihl, B. 1999. Biological exuberance: animal homosexuality and natural diversity. St. Martin’s Press.
Linden, D. J. 2014. The compass of pleasure: how our brains make fatty foods,
orgasm, exercise, marijuana, generosity, vodka, learning, and gambling feel so good. Penguin Books.
Zamboni, B. D. et al. 2003. Using Masturbation in Sex Therapy: Relationships Between Masturbation, Sexual Desire, and Sexual Fantasy. Journal of Psychology & Human Sexuality, 14(2-3), 123-141. DOI: 10.1300/J056v14n02_08
Vary (Álvaro Bayón)

Vary (Álvaro Bayón)

Soy doctor en biología, especializado en especies invasoras. Intento divulgar sobre ciencia y naturaleza mientras lucho férreamente contra las pseudociencias y el pensamiento mágico. Cuando me queda tiempo, cazo pokémon y hago artesanía. Además, soy (un poco) adicto al twitter.

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