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5 extraños picos de aves y para qué sirven

¿Alguna vez te has preguntado por qué algunas aves tienen picos tan extraños? ¿Ha podido influir la selección natural relacionada con la alimentación?

5 extraños picos de aves y para qué sirven (Alvaro Bayon)
Seguro que para muchos las aves son criaturas fascinantes. Uno de los aspectos que despiertan más curiosidad es la variedad de formas que adquiere el pico de estas criaturas. Existe una fuerte discusión sobre la relevancia de la selección natural relacionada con la alimentación en la forma final del pico de las aves.
Para algunos investigadores, como Aaron M. Olsen, de la Universidad de Chicago, la alimentación es la fuerza selectiva principal en la diversificación de formas de los picos, especialmente en las aves acuáticas. Para Sam van Wassenbergh y Simon Backend, de la Universidad de Antwerp, la relación no es tan fuerte como pareciera. Y para el equipo de Guillermo Navalón, de la Universidad de Bristol, la dieta explicaría menos de un 12 % de la variación de la forma del pico; según su investigación, formas similares de picos se asocian a dietas muy distintas.
Existe la posibilidad de que la forma del pico esté más relacionada, pues, con las compensaciones y las limitaciones que se den desde el punto de vista genético, que con la alimentación en sí, y que las maneras de alimentarse sean consecuencia, y no causa, de la forma del pico. Es decir, que las distintas aves encuentren el mejor modo de conseguir alimento según la forma del pico, y no al contrario. Sea cual sea la explicación correcta —una discusión que solo resolverá el método científico—, lo cierto es que muchas aves disponen de un pico excepcional que les faculta de capacidades únicas para alimentarse.

El pelícano, un saco de almacenamiento

Pelícano común (‘Pelecanus onocrotalus’)

Pelícano común (‘Pelecanus onocrotalus’) 

Cuando hablamos de picos excepcionales, el pelícano es una de las primeras aves que viene a nuestra mente. Con una longitud de entre 40 y 45 cm, el pico del pelícano es uno de los más grandes del mundo. Pero no solo es excepcional por su tamaño, sino también por sus características.
La mandíbula superior es larga, fina y terminada en un gancho, un rasgo que comparte con otras aves marinas pescadoras, que le ayuda a sujetar a sus presas. Pero la más interesante es la mandíbula inferior. Las ramas laterales del pico son delgadas y flexibles, permitiendo extenderse lateralmente. Debajo, una gran bolsa, denominada saco gular, convierte el pico descomunal de este animal en una especie de red de pesca para capturar peces. En el caso del pelícano pardo (Pelecanus occidentalis), una de las especies más pequeñas, se ha calculado que su saco gular puede dilatarse hasta una capacidad de ocho a doce litros de agua. Cuatro veces más de lo que pesa el propio animal.
Una vez capturado el pez, el pelícano cierra el pico, recolocando las ramas laterales de la mandíbula inferior a su posición original gracias a una fuerte musculatura y, antes de alzar de nuevo el vuelo, vacía el saco gular de agua, conservando en su interior los peces.

El colibrí, tubo de succión

Colibrí pico de espada (‘Ensifera ensifera’)

Colibrí pico de espada (‘Ensifera ensifera’)

Si el pico del pelícano es el más grande en términos absolutos, el ave con el pico más largo en relación con su longitud es el colibrí. Específicamente, el colibrí pico de espada (Ensifera ensifera). Un ejemplar promedio mide entre 21 y 26 cm de longitud total, de la cual, entre 8 y 12 cm corresponde a su pico.
El colibrí pico de espada está altamente especializado en el consumo de néctar. Su pico, como el del resto de colibríes, forma un tubo de succión con el que consigue llegar al fondo de flores profundas como la del estramonio, la fucsia o la flor de la pasión, donde se encuentran los nectarios; aunque ocasionalmente, también se alimenta de insectos que caza abriendo su pico largo, fino y delicado.

El tucán, un pico con cuchillos aserrados

Tucan de pico multicolor (‘Ramphastos sulfuratus’)

Tucan de pico multicolor (‘Ramphastos sulfuratus’)Ondrej Prosicky

Aunque no tan grande como el del pelícano, el pico del tucán también llama la atención por su gran tamaño, hasta el 20 % de su longitud total. La coloración viva y llamativa supone un reclamo sexual, pero lo más fascinante del pico del tucán se esconde en su estructura.
En general, el pico de las aves está compuesto por queratina, la misma proteína que forma nuestro cabello o nuestras uñas. Sin embargo, el pico del tucán, significativamente más resistente que los picos o las garras de otros animales, tiene una estructura interna en forma de sándwich, con dos capas exteriores formadas por escamas de queratina superpuestas unas sobre otras, y un núcleo interno formado por una red fibrosa e intrincada de colágeno.
La punta del pico se caracteriza por su gran precisión, lo que le permite sujetar frutas o semillas, incluso de pequeño tamaño. Para consumir alimentos más grandes, el tucán emplea los bordes del pico, afilados y aserrados, para romperlos en trozos más pequeños que pueda comer.

La espátula y su pico homónimo

Espátula (‘Platalea leucorodia’)

Espátula (‘Platalea leucorodia’)

Otro pico de gran tamaño es el de la espátula (Platalea leucorodia); con una forma cilíndrica que se aplana y se ensancha en el extremo, lo que le da el aspecto, como su nombre indica, de una espátula. Gracias a esta forma tan peculiar, el ave puede buscar presas en el limo y el lodo.
La espátula se alimenta exclusivamente de presas vivas, principalmente pequeños peces, crustáceos y ninfas de insectos que viven en el fondo de aguas tranquilas o estancadas. Para capturarlos, introduce el pico en el agua y lo mueve, ligeramente abierto, de lado a lado, ya sea en superficie o por el fondo, removiendo el sedimento.
Inicialmente se pensaba que la espátula se movía de forma errática buscando presas de forma aleatoria, pero hoy sabemos que, en realidad, esos comportamientos de alimentación optimizan la eficiencia. La espátula presenta receptores sensoriales en el pico que detectan a sus presas con precisión, incluso cuando la turbidez del agua no las hace visibles. Además, selecciona activamente las presas, descarta aquellas que no son apetecibles o resultan demasiado pequeñas, pero en el momento en que toca la presa adecuada, la atrapa con un rápido movimiento.

El flamenco y su pico colador

Flamenco común (‘Phoenicopterus roseus’)

Flamenco común (‘Phoenicopterus roseus’)

El pico del flamenco es mucho más pequeño que anteriormente descritos, pero tal vez sea uno de los más complejos. Tiene forma angular, con la región proximal —la adyacente a la cabeza— horizontal y el extremo inclinado hacia abajo. Cuando el animal introduce la cabeza en el agua, mirando hacia abajo, es la parte final del pico la que queda en disposición horizontal.
El pico es muy sensible, y permite detectar con facilidad y precisión a sus presas, especialmente gambas. El flamenco abre el pico y, con un movimiento de la lengua, genera una corriente de succión con la que captura sus presas. Luego cierra la boca parcialmente, y empuja de nuevo con la lengua para dejar escapar el agua entre unas cerdas que presenta en el borde del pico, similar a las de una ballena —en una clara convergencia evolutiva—. En el filtro queda retenida cualquier cosa superior a 0,5 mm, incluyendo las presas del flamenco. El sistema ha sido descrito como una filtración por bombeo de dos vías —entrada y salida del agua—, lo que le diferencia de cualquier otra ave filtradora.
Referencias:
Navalón, G. et al. 2019. The evolutionary relationship among beak shape, mechanical advantage, and feeding ecology in modern birds*. Evolution, 73(3), 422-435. DOI: 10.1111/evo.13655
Olsen, A. M. 2017. Feeding ecology is the primary driver of beak shape diversification in waterfowl. Functional Ecology, 31(10), 1985-1995. DOI: 10.1111/1365-2435.12890
Schreiber, R. W. et al. 1975. Prey Capture by the Brown Pelican. The Auk, 92(4), 649-654. DOI: 10.2307/4084778
Seki, Y. et al. 2006. The toucan beak: Structure and mechanical response. Materials Science and Engineering: C, 26(8), 1412-1420. DOI: 10.1016/j.msec.2005.08.025
Swennen, C. (Kees) et al. 2005. Food and Feeding Behavior of the Black-faced Spoonbill. Waterbirds, 28(1), 19-27. DOI: 10.1675/1524-4695(2005)028[0019:FAFBOT]2.0.CO;2
Van Wassenbergh, S. et al. 2019. Digest: Evolution of shape and leverage of bird beaks reflects feeding ecology, but not as strongly as expected*. Evolution, 73(3), 621-622. DOI: 10.1111/evo.13686
Züchner, T. et al. 2020. Sword-billed Hummingbird (Ensifera ensifera). En S. M. Billerman et al. (Eds.), Birds of the World. Cornell Lab of Ornithology. DOI: 10.2173/bow.swbhum1.01
Zweers, G. et al. 1995. Filter Feeding in Flamingos (Phoenicopterus ruber). The Condor, 97(2), 297-324. DOI: 10.2307/1369017

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