Muy Interesante

Crean un mapa interactivo para visualizar el clima del pasado

Se trata de una herramienta que recopila la información de hasta 10 000 estudios sobre clima antiguo de todo el mundo, esencial para comprender el cambio climático actual.

Crean un mapa interactivo para visualizar el clima del pasado (Alvaro Bayon)
El clima es una entidad cambiante. Somos muy conscientes de ello, sobre todo porque hemos sido nosotros, los seres humanos, los que, a través de nuestra actividad, hemos iniciado un cambio climático cuyas consecuencias ya comenzamos a sufrir. Sin embargo, para poder predecir y comprender qué nos depara el clima del futuro, es esencial conocer cómo fue el clima del pasado y cómo funcionan los sistemas climáticos.

Conociendo el clima antiguo

Actualmente, se toman datos constantes y continuos de una gran cantidad de variables climáticas, en tiempo real. Desde el más modesto termómetro en un balcón, hasta los satélites meteorológicos que orbitan geoestacionarios, la monitorización del tiempo, y por ende, del clima, es más precisa, exacta y completa que nunca.
Sin embargo, ninguno de estos recursos son aplicables al pasado remoto. En la mayor parte del mundo, los registros fiables solo se remontan a unas décadas, no más de un siglo atrás. En casos muy localizados se puede ir un poco más atrás, pero perdiendo precisión y exactitud. El registro climático directo más antiguo del que tenemos constancia es el de la temperatura en el centro de Inglaterra, en el año 1659, antes incluso de que Daniel Fahrenheit inventase el termómetro de mercurio en 1714.
Estos datos pueden ser más o menos válidos para comprobar ciertas tendencias modernas, pero resultan inútiles para comprobar el clima de hace siglos, milenios o mucho más tiempo atrás. Sin embargo, existen otras formas de conocer el clima del pasado.
En general, la Tierra dispone de registros propios, que han quedado grabados en distintas formaciones: ya sea el polen antiguo, los testigos de hielo en glaciares o en la Antártida, las variaciones en el crecimiento de corales, e incluso los cambios en los anillos de crecimiento de los árboles. El clima antiguo ha dejado huellas que se pueden observar. Datos que se pueden estudiar. Este tipo de datos que, indirectamente, aproximan el conocimiento de algo que no puede obtenerse de forma directa, se denomina ‘proxy’ —en climatología y en cualquier otra rama de la ciencia—.
Mapa mundo

Mapa mundial con más de 10 000 estudios climáticos empleando hasta 17 tipos distintos de ‘proxy’ (Carbon Brief).

La utilidad de los ‘proxies’

Un dato de ‘proxy’, por sí solo, proporciona una información muy localizada geográfica y temporalmente. Los anillos de crecimiento de un árbol permiten aproximar el conocimiento del clima en el lugar en el que ese árbol creció, y durante todo el tiempo en que el ejemplar estuvo vivo. Pero para conocer rangos espaciotemporales más amplios, hasta el punto de comprobar registros históricos completos y globales es necesario aglutinar la información procedente de muchos ‘proxies’.
Con datos de ‘proxies’ de muchos momentos de la historia remota de un mismo lugar, es posible trazar tendencias climáticas de rangos temporales amplios, y al hacerlo con ‘proxies’ presentes en muchos lugares del mundo, se pueden obtener tendencias globales. Pero las investigaciones y las publicaciones científicas normalmente solo disponen de los datos obtenidos a partir de ‘proxies’ estudiados. No es habitual que unos investigadores trabajen a la vez con testigos de hielo y con registros de polen antiguo.
Para ello, el equipo multidisciplinar de Carbon Brief, liderado por Leo Hickman, ha creado un espectacular mapa interactivo global que aglutina datos procedentes de más de 10 000 estudios científicos y hasta 17 tipos distintos de proxy, entre los que se incluyen análisis de esponjas y corales, sedimentos marinos, fósiles, polen antiguo, deposiciones de polvo o testigos de hielo.
Mapa España

Mapa de los estudios climáticos basados en ‘proxies’ en España; la mayoría son estudios de anillos de crecimiento (Carbon Brief).

El mapa interactivo desarrollado por Carbon Brief incluye varios estudios en España, entre ellos estudios dendrocronológicos que analizan los anillos de árboles antiguos, registros de incendios, sedimentos de lagos y estudios en cuevas. Uno de ellos es el liderado por Andrew C. Smith, de la Universidad de Lancaster, realizado en 2016 en la cueva de Asiul, en Ruesga (Cantabria), donde se recopilaron datos de ‘proxies’ climáticos basados en isótopos de oxígeno de más de 12 200 años.
Destaca asimismo el estudio llevado a cabo por el equipo de Carlos Pérez-Mejías, investigador español actualmente trabajando en el Instituto de Cambio Global Medioambiental de la Universidad Xi’ian Jiaotong, en China. Este estudio se llevó a cabo en la cueva del Recuenco, en Eljuve (Teruel) en 2017, y en él se obtuvieron datos de ‘proxies’ climáticos de isótopos de oxígeno y carbono en espeleotemas, de hace entre 257 000 y 219 000 años.
Cambio climático mapa tendencia

Gráfica de temperaturas globales de los últimos 2000 años, obtenida gracias a proxies climáticos. En rojo, la línea con los datos de registros históricos (Carbon Brief).

La unión hace la fuerza

Cada dato tiene un rango de error ineludible, por su carácter de aproximación. Sin embargo, dado que los ‘proxies’ permiten obtener también datos recientes, se pueden calibrar con los datos reales disponibles de las últimas décadas, reduciendo significativamente la incertidumbre causada por la ausencia de datos directos en tiempos remotos.
Además, la unión de datos obtenidos a partir de distintas aproximaciones genera conclusiones mucho más robustas, que permiten reducir esos rangos de error. Gracias, por tanto, a la conjunción de todos los datos globales obtenidos en esos miles de estudios, recopilados y centralizados en un solo mapa, es posible desarrollar gráficas con una precisión más que aceptable. Esto nos permite comprobar que en las últimas décadas de la historia hemos superado la temperatura global por encima de cualquier otro momento en los últimos dos mil años.
Entender el clima del pasado nos proporciona una perspectiva sobre la situación actual y nos ayuda a predecir lo que está por venir. Herramientas como el mapa interactivo desarrollado por Carbon Brief, que combina los datos de varios estudios, son esenciales para el estudio del clima, la creación de modelos precisos y la predicción científica.
Referencias:
Hickman, L. et al. s. f. Carbon Brief - Clear on climate.
McSweeney, R. et al. 2021. Mapped: How ‘proxy’ data reveals the climate of the Earth’s distant past.
Pérez-Mejías, C. et al. 2017. Abrupt climate changes during Termination III in Southern Europe. Proceedings of the National Academy of Sciences, 114(38), 10047-10052. DOI: 10.1073/pnas.1619615114
Smith, A. C. et al. 2016. North Atlantic forcing of moisture delivery to Europe throughout the Holocene. Scientific Reports, 6(1), 24745. DOI: 10.1038/srep24745

La ventana a un mundo en constante cambio

Muy Interesante

Recibe nuestra revista en tu casa desde 39 euros al año

Suscríbete
Suscripciones a Muy Interesante
tracking