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¿Qué efecto tiene la 'leche' de las hormigas en su sociedad?

La pupa de la hormiga, una fase intermedia entre la larva y el adulto, produce una secreción nutritiva clave en la crianza y en la cohesión social del hormiguero.

¿Qué efecto tiene la 'leche' de las hormigas en su sociedad? (Alvaro Bayon)
De todas las especies animales, la hormiga cuenta con uno de los modelos de sociedad más complejos que existen. Estos insectos del grupo de los himenópteros encierran una gran cantidad de curiosidades, sobre las cuales han corrido ríos de tinta.
La base de su sociedad se cimienta en un complejísimo sistema de comunicación basado en feromonas, principalmente de dos tipos: feromonas de identidad, que impregnan el cuerpo de cada individuo y les permite identificarse entre ellos; y otras feromonas que conforman el mensaje en la comunicación activa, son sustancias que cada hormiga emite a voluntad, y que el resto de las hormigas son capaces de percibir y comprender.
¿Qué efecto tiene la 'leche' de las hormigas en su sociedad?

Las hormigas cooperan entre ellas y se comunican de forma complejaAdisak Mitrprayoon

La eusocialidad de las hormigas

Esta comunicación es tan profunda, que cohesiona la sociedad de las hormigas hasta un punto que ninguna sociedad humana puede imaginar, y que se asemeja más al funcionamiento de un solo organismo. En esta analogía, cada hormiga está especializada en una función específica, de forma similar a cómo lo está una célula en el cuerpo, y es la interacción y la organización entre las distintas unidades la que conforma el siguiente nivel emergente. A este sistema social tan bien cohesionado los mirmecólogos lo llaman ‘eusocialidad’.
La eusocialidad de las hormigas forma un sistema biológico con propiedades únicas, producto de las interacciones entre individuos, que trabajan en forma cooperativa hacia objetivos comunes. El estado de la colonia, de hecho, depende en gran medida del tipo y frecuencia de estas interacciones que se dan entre los adultos, pero también entre las etapas inmaduras, las larvas y las pupas. El estudio de estas interacciones forma parte de múltiples proyectos de investigación en los que mirmecólogos de todo el mundo siguen trabajando para desentrañar sus misterios.
Probablemente, la interacción más importante entre las hormigas sea la trofalaxia. Aunque para el ojo inexperto, esta actividad puede parecer un simple intercambio de comida entre los distintos individuos del hormiguero, de boca a boca o de ano a boca, ya su descubridor, el entomólogo William M. Wheeler sugirió que era un proceso clave en el comportamiento eusocial y en la cohesión de los hormigueros.
Las hormigas presentan una compleja sociedad con colaboración y reparto de tareas.

Las hormigas presentan una compleja sociedad con colaboración y reparto de tareas.VINICIUS SOUZA

La pupa como sujeto activo en la sociedad

Como se ha indicado, en las interacciones sociales del hormiguero no solo participan los organismos adultos, sino también las fases inmaduras. La larva de la hormiga es pequeña, vermiforme y móvil, y es fácil de comprender que tendrá un papel activo en la sociedad.
La pupa, fase intermedia entre la larva y el adulto, no tiene apéndices, no se mueve. No difiere mucho a la crisálida de una mariposa, con una cubierta protectora, que ni se alimenta ni se desplaza. La hormiga adulta debe cuidar y proteger a las pupas hasta que concluye la metamorfosis y eclosiona, emergiendo el adulto. Por ese motivo, la pupa se ha considerado tradicionalmente como un sujeto pasivo en la sociedad de las hormigas.
Sin embargo, una reciente investigación, liderada por la mirmecóloga Orli Snir, de la Universidad Rockefeller en Nueva York, ha llegado a una conclusión muy distinta. Efectivamente, tal y como se deduce de las conclusiones publicadas en la prestigiosa revista Nature, la pupa de la hormiga tiene un papel activo y clave en la cohesión social de la colonia, a través de un líquido denominado ‘fluido de muda’ o, como sugiere llamarlo la etóloga de la Universidad de la Sorbona en París, Patrizia d’Ettorre, ‘leche de pupa’.
Pupa de hormiga secretando la característica gota de ‘leche de pupa’ (Snir et al., 2022)

Pupa de hormiga secretando la característica gota de ‘leche de pupa’ (Snir et al., 2022)

El papel de la ‘leche de pupas’

Durante la etapa de pupa, seis días antes de la eclosión, la criatura comienza a segregar de forma natural un fluido que exuda lentamente por el ano, en forma de gota. Un suceso que no es una acción deliberada, sino un hecho inevitable de su desarrollo. Esta ‘leche de pupa’ se observa fácilmente cuando la pupa es mantenida en cautividad y sin adultos, pero resulta muy difícil de ver en estado natural, porque las hormigas adultas lo van retirando constantemente a medida que se forma.
De hecho, la presencia de este exudado, un medio óptimo para la proliferación de hongos patógenos, afecta negativamente a la supervivencia de la pupa. De ahí que su retirada resulte crucial para que la pupa alcance su madurez y eclosione la hormiga adulta, por lo que el cuidado parental se convierte en una necesidad.
Pero los adultos no desechan este fluido. El motivo por el que proliferan tan bien los hongos en esta ‘leche de pupa’ es que contiene una amplia variedad de nutrientes, incluyendo carbohidratos, vitaminas y todos los aminoácidos esenciales. Así, cuando los adultos lo retiran de las pupas, obtienen un producto muy nutritivo y apropiado para otros organismos de la colonia; por ejemplo, para las larvas.
En un hormiguero maduro el proceso reproductivo no es continuo, sino que se realiza en ciclos con una duración medida cuidadosamente. Es decir, en la colonia no hay larvas y pupas de distintas edades, sino que hay cohortes discretas de organismos con la misma edad. Cuando se forma una cohorte de pupas, se pone un nuevo lote de huevos. Estos huevos eclosionan un día antes de que comiencen a segregar la ‘leche’. Los dos eventos están estrechamente sincronizados.
Mediante trofalaxia indirecta, las hormigas adultas transmiten entonces este valioso recurso a las larvas. En ocasiones, la larva es colocada directamente por el adulto en el ano de la pupa, de modo que pueda alimentarse directamente de sus secreciones.
El grupo de Snir ha comprobado que la ‘leche de pupa’ es, para las larvas, un alimento fundamental en su desarrollo, proporcionando un crecimiento más rápido y una supervivencia más larga. Además, esta secreción de muda contiene hormonas y sustancias neuroactivas que modulan el desarrollo y el comportamiento tanto de larvas como de adultos. Esto convierte, en resumen, a las pupas en miembros activos en la organización social de las hormigas.
Referencias:
d’Ettorre, P. et al. 2022. A fluid role in ant society as adults give larvae ‘milk’ from pupae. Nature, 612(7940), 405-406. DOI: 10.1038/d41586-022-03722-4
Snir, O. et al. 2022. The pupal moulting fluid has evolved social functions in ants. Nature, 612(7940), 488-494. DOI: 10.1038/s41586-022-05480-9
Vidal Cordero, J. M. 2021. Las hormigas. CSIC, Catarata.

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