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Así afectan a los animales los superestímulos

Los superestímulos, o estímulos supernormales, son sucesos que se salen de las escalas a las que un organismo está adaptado.

Si algo tenemos en común todos los seres vivos es la capacidad de percibir estímulos del medio y generar respuestas acordes a la intensidad de dichos estímulos. Esa percepción del medio es extraordinariamente compleja en los animales, gracias a los órganos de los sentidos que nos permiten percibir sonidos, luz, colores, sustancias químicas disueltas en el aire o cambios en la temperatura.

Los estímulos normales

En la naturaleza se dan una serie de estímulos que podríamos denominar ‘normales’, y que han estado presentes durante el proceso evolutivo. Estímulos para los que cada especie ha desarrollado una respuesta. Pongamos algunos ejemplos.
El macho de la mariposa nacarada (Argynnis paphia) percibe el aleteo de las hembras a través del sentido de la vista. El estímulo normal se produce con una frecuencia de entre 8 y 10 aleteos por segundo, que genera, como respuesta, una excitación en el macho, que acude al cortejo; las frecuencias más bajas no son interpretadas por el macho como el aleteo de una hembra, y, por tanto, son ignoradas.
La forma en la que las aves incuban los huevos también se mueve por estímulos. Huevos más grandes y con marcas de color más acentuadas suelen ser indicativo de una mayor viabilidad. De ahí que los padres prioricen el cuidado de los huevos que presentan estos rasgos. Son, de nuevo, estímulos normales.

Los superestímulos

En la naturaleza existen límites. La mariposa nacarada tiene una velocidad máxima de aleteo, muy difícil de superar; si aleteara más rápido, la integridad estructural de las alas correría peligro. Y la fisionomía y el metabolismo de las aves limitan el tamaño y la pigmentación de sus huevos. Sin embargo, aunque el estímulo normal está limitado, el proceso evolutivo no tiene modo alguno de marcar, a priori, un máximo en la forma de percibir esos estímulos.
Si esta hipótesis es correcta, una mariposa nacarada que pudiera aletear más rápido, digamos, más de 100 aleteos por segundo, obtendría de los machos una respuesta exagerada y acorde a ese estímulo. Un estímulo que estaría muy por encima de lo considerado normal en esa especie. Este fenómeno es lo que se denomina un superestímulo o estímulo supernormal.
La curiosidad científica nos invita a poner a prueba esa hipótesis. Para ello, el etólogo alemán Dietrich Magnus, en 1958, expuso a machos de mariposa nacarada a unos rodillos recubiertos de papel pintado, con los mismos colores de las alas de las hembras, que giraban a gran velocidad. Hasta 140 rotaciones por segundo, 15 veces más rápido que el aleteo normal. El resultado del experimento fue que los machos preferían a los rodillos antes que a las hembras. Este experimento confirmó que un estímulo exagerado genera en el macho de mariposa una respuesta igualmente exagerada, solo limitada por la propia capacidad visual.
Los superestímulos forman parte de las estrategias de algunos animales. La hembra del cuco es capaz de producir huevos muy parecidos a los de las aves que parasita; salvo que son huevos de mayor tamaño y con coloración más vistosa. Este efecto genera en los padres adoptivos un estímulo supernormal que les hace priorizar la incubación del huevo de cuco antes que los huevos propios.
Chorlitejo anillado.

Chorlitejo anilladoChorlitejo anillado.

Se han realizado experimentos con distintos grupos de aves, tanto sobre el color de los huevos como sobre su tamaño. A finales de los años 30, los investigadores O. Koehler y A. Zagarus sustituyeron huevos de chorlitejo anillado, que presentan una coloración marrón claro con manchas oscuras, por huevos artificiales, totalmente blancos con manchas negras. Décadas más tarde, el zoólogo neerlandés Nikolaas Tinbergen hizo un experimento similar con gaviota argéntea, gaviota reidora y ostrero euroasiático, en cuyos nidos sustituyó algunos huevos reales por otros artificiales, de tamaño exageradamente grande, que jamás habrían podido ser puestos por las hembras.
La preferencia por los huevos artificiales, ya fueran de colores irreales o de tamaños imposibles, fue más que evidente. La respuesta a estas versiones exageradas de estímulos naturales fue patente entre las aves.

Superestímulos en seres humanos

La preferencia por una versión ligeramente exagerada del estímulo es una respuesta adaptativa de los seres vivos, pero el estímulo supernormal secuestra la respuesta adaptativa normal y conduce a una respuesta exagerada, igualmente supernormal.
Y si este comportamiento sucede en la naturaleza, no es ilógico pensar que también suceda entre los seres humanos. Efectivamente, también somos víctimas de este efecto, solo tenemos que echar un vistazo a nuestro alrededor.
Muchas formas de elaborar alimentos, inexistentes hace siglos o incluso unas pocas décadas, han sido optimizadas para proporcionarnos una combinación irresistible de sabores que los alimentos con los que hemos evolucionado en los últimos cientos de miles de años no tenían. La pintura, la literatura, la escultura o la fotografía, los tatuajes, la música o, más aún, el cine, los videojuegos o las redes sociales nos proporcionan constantemente una gran cantidad de estímulos supernormales.
Las Vegas, el paraíso de los estímulos supernormales.

Las VegasLas Vegas, el paraíso de los estímulos supernormales.

Más acentuado es el uso del alumbrado exagerado y llamativo, inexistente en la naturaleza, en escaparates de comercios o salones de juego, reclamando la atención de consumidores potenciales. Superestímulos que buscan respuestas supernormales: “compra, compra, juega, juega”, un fenómeno exacerbado en ciudades como Las Vegas, paraíso de los estímulos supernormales.
Incluso una dentadura perfecta producto de una buena ortodoncia nos proporciona una sonrisa supernormal, que genera respuestas igualmente supernormales.
Referencias:
Grim, T. et al. 2001. Does supernormal stimulus influence parental behaviour of the cuckoo’s host? Behavioral Ecology and Sociobiology, 49(4), 322-329. DOI: 10.1007/s002650000295
Koehler, O. et al. 1937. Beiträge zum Brutverhalten des Halsbandregepfeifers (Charadrius h. hiaticula L.). Beiträge zur Fortpflanzungsbiologie der Vögel, 13, 1-9.
Magnus, D. 1958. Experimentelle Untersuchungen zur Bionomie und Ethologie des Kaisermantels Argynnis paphia L. (Lep. Nymph.). Zeitschrift Für Tierpsychologie, 15(4), 397-426. DOI: 10.1111/j.1439-0310.1958.tb00573.x
Staddon, J. E. R. 1975. A Note on the Evolutionary Significance of «Supernormal» Stimuli. The American Naturalist. DOI: 10.1086/283025
Vidya, T. N. C. 2018. Supernormal Stimuli and Responses. Resonance, 23(8), 853-860. DOI: 10.1007/s12045-018-0688-x
Ward, A. F. 2013. Supernormal: How the Internet Is Changing Our Memories and Our Minds. Psychological Inquiry, 24(4), 341-348. DOI: 10.1080/1047840X.2013.850148

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