The Last of Us Parte II: primeras impresiones

Comentamos los aspectos más importantes y las novedades de ‘The Last of Us Parte II’, el último juego de Naughty Dog para PlayStation.

The Last of Us Parte II
Imagen: PlayStation.

Ellie, Joel, Tommy, María, los Luciérnagas, los infectados… Pocos serán los que, habiendo tenido una consola de PlayStation en los últimos siete años no conozcan esos nombres y probablemente menos los que no estuvieran mordiéndose las uñas por volver a oírlos. The Last of Us (2013) fue uno de los grandes títulos de la anterior generación y su secuela, The Last of Us Parte II, está llamada a ser uno de los grandes eventos del 2020 y la traca final con la que despedir a la PlayStation 4.

El esperado título  estará a la venta desde el 19 de junio pero en MUY Gamer ya lo hemos probado y queremos ir abriendo boca con nuestras primeras impresiones de la última creación de Naughty Dog.

 

¡ATENCIÓN! Aunque se ha evitado hacer referencias directas a la trama argumental, a partir de este punto se hablará de una misión concreta y de las mecánicas del juego.

La cosa arranca en Seattle, ciudad en la que se desarrollará gran parte de la acción del juego y a la que Ellie ha llegado movida por las circunstancias. Nuestro objetivo en este caso consiste en ir desde nuestra “base de operaciones” hasta un hospital controlado por una tal Nora. Sencillo, ¿verdad? Nada más lejos de la realidad. The Last of Us Parte II mantiene el nivel de dificultad y tensión de su precursor pero añade nuevos elementos que nos pondrán contra las cuerdas fácilmente y consigue desenvolverse en una atmósfera más abierta que hace que la sensación de peligro sea una constante agotadora.

The Last of Us Parte II
Imagen: PlayStation.

 

Algo viejo, algo nuevo

Empecemos hablando de las novedades que ofrece el juego. Hay que tener en cuenta que The Last of Us Parte II es una SECUELA con mayúsculas, es decir, toma todos los elementos que funcionaron en el primero y los utiliza como cimientos para construir una nueva experiencia en la que se pueden apreciar los cambios sin que desaparezca el sentimiento de familiaridad.

La historia se desarrolla en un mundo más grande que en el anterior pero que seguimos sin poder explorar con total libertad, sino con más espacios amplios y lugares por los que rebuscar suministros (lo cual sigue siendo un elemento clave). Seattle es un entorno muy amplio en el que hemos pasado incluso más tiempo de lo habitual registrando cada tienda, casa y cajón que nos hemos encontrado e incluso así ha habido momentos en los que nos hemos visto muy apurados. A las preciadas cajas de munición y armas cuerpo a cuerpo hay que sumar los distintos objetos con los que sacaremos nuestra vena MacGyver, los manuales de supervivencia y los coleccionables y documentos que aportan un gran elemento de metahistoria y lore a la trama. Tal vez sea solo un espejismo pero parece que en esta segunda parte las cajas fuertes son más importantes todavía que en la primera por lo que, cuando se vea una, conviene encontrar la forma de abrirla antes de seguir.

Ellie The Last of Us
Imagen: PlayStation.

 

De niña milagrosa a llanera solitaria

Miremos ahora a Ellie, un personaje que nos cautivó en la primera entrega y que en esta ocasión se convierte en la gran protagonista. La niña que recorrió medio país pensando que era la clave para salvar a la humanidad ahora es una joven de 19 años que lidia con su pasado mientras sigue luchando por abrirse camino en un mundo hostil. Ellie es una más que digna sucesora de su mentor, Joel, y nos ofrece una experiencia de juego distinta y adaptada a su propia persona. Los combates siguen basándose en los tiroteos y las peleas cuerpo a cuerpo pero nos encontramos con el añadido de que Ellie, más ágil que Joel, es capaz de esquivar los ataques enemigos o de colarse por huecos pequeños que para otros son inaccesibles. Además, dispone de su fiel navaja automática que nos ayudará a sobrevivir en más de una ocasión (sobre todo con los condenados chasqueadores).

Estas nuevas habilidades en cuanto a movimiento hacen que cosas como escalar, trepar por cuerdas, saltar entre plataformas o simplemente correr para salvar la vida tengan más peso y hagan del juego una experiencia mucho más dinámica. Como contrapunto, Ellie resiste peor el daño y cosas como ser golpeada o recibir un disparo harán que se tambalee o caiga al suelo.

The Last of Us Parte II
Imagen: PlayStation.

 

Infectados, lobos y cicatrices

Por último, toca hablar de nuestros adversarios. Durante la misión a los ya clásicos infectados (corredores, chasqueadores e hinchados) habrá que sumar nuevas variantes de la mutación que comentaremos a continuación. Y por supuesto también habrá humanos que ahora se dividen entre los Lobos (WLF por las siglas de Washington Libre y Fuerte) y los Scars, siendo ambos grupos extremadamente violentos con tácticas y armas propias.

Los infectados seguirán haciendo que nos dé un vuelco el corazón y que acabemos abusando del modo escucha por miedo a que nos sorprendan en cualquier momento. Los tambaleantes (una especie de hinchados mini a los que cuesta bastante matar y a los que no conviene acercarse) y los acechadores (que se esconderán detrás de las esquinas para saltarte al cuello) suben la apuesta y fuerzan al jugador a adaptarse a esta nueva situación y reaprender cómo hacerles frente. La otra gran novedad son los famosos perros de presa, unos animalejos que acompañarán a los Lobos y los Scars que pueden detectar nuestro rastro y conducir al enemigo directamente hasta nosotros. En teoría puedes despistarlos lanzando algún objeto o moviéndote constantemente para confundirlos pero, teniendo en cuenta que suelen aparecer con muchos más enemigos, es probable que hasta el animalista más convencido acabe quitándoselos de en medio por las malas.

Obviamente, el paso del tiempo se nota en algunos detalles técnicos entre los que habría que destacar el apartado visual (igual de descarnadamente bonito que en el primer juego pero con las propiedades de la nueva generación) y la inteligencia artificial. Los infectados parecen estar más espabilados a la hora de detectarte, perseguirte y atacarte y los grupos de humanos que nos encontremos actuarán como una partida de caza organizada en la que nunca podremos bajar la guardia ni confiarnos en tener el camino libre.

 

Concluyendo…

Naughty Dog se la jugó al embarcarse en este proyecto, una secuela que llegaba casi una década después de la primera parte y que se atrevía a continuar una historia tan querida y con un final tan bueno como The Last of Us. En breves, los jugadores de todo el mundo podrán ponerse en la piel de Ellie y valorar por ellos mismos si la compañía tenía escalera de color o si se ha tirado un farol pero, al menos por nuestra parte, la experiencia que hemos vivido hasta ahora en The Last of Us Parte II ha sido muy satisfactoria. Es un juego que sabe cuál es su lugar y que crece sin perder de vista de dónde viene.

Daniel Delgado

Daniel Delgado

Periodista en construcción. Soy de los que puede mantener una conversación solo con frases de ‘Los Simpson’ y de los que recuerda sus viajes por lo que comió en ellos. Es raro no pillarme con un libro o un cómic en la mano. Valhalla or bust.

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