¿Qué es ‘Playdate’? Eso querríamos saber

Se trata de una consola portátil desarrollada por ‘Panic Inc.’ que contará con doce juegos iniciales y llegará en 2020.

Panic Inc. es una compañía con sede en Oregón, Estados Unidos, fundada en 1999 y que ha pasado los últimos veinte años desarrollando distintos tipos de software de bastante éxito. Especializada en creaciones para Mac e iOS, muchos la conocerán por el programa de edición de diseño web Coda o Transmit, para transferir archivos. Puede que fuese esa experiencia tan prolongada lo que les animara a lanzar su primer videojuego en 2016 y ahora, yendo un paso más lejos, su primera consola: Playdate.

A primera vista, y por esa tendencia que tenemos los seres humanos de relacionar cualquier cosa nueva con algo ya conocido, el diseño exterior de Playdate recuerda al de las consolas portátiles de los 80 y principios de los 90 como la Game Boy. La pequeña consola, y cuando decimos pequeña es por algo (74mm x 76mm x 9mm), ha sido diseñada y desarrollada íntegramente por Panic. Además de por su llamativo color amarillo destaca por su pantalla en blanco y negro sin luz trasera que promete una buena definición de imagen, su pad en forma de cruz y su sistema de botones A+B. Ah, y su manivela.

Una consola con modo organillo

En un intento por romper lo típico y sacar algo que, como poco, levantara más de una ceja, Panic ha colaborado con la empresa sueca Teenage Engineering para añadir una manivela al lado derecho de la consola. No es un extra sin pies ni cabeza ni una forma de alimentar la batería de la máquina, sino que la palanca giratoria será utilizada en algunos de los juegos como controles. Haciendo avanzar o retroceder la manivela interactuaremos con nuestros personajes y la historia de los doce juegos iniciales.

Porque el proyecto de Panic incluye, al adquirir la consola, el derecho a descargar sin coste extra doce títulos creados ad hoc para Playdate por desarrolladores de renombre como Keita Takahashi, Bennett Foddy, Shaun Inman o Zach Gage. Cada semana se publicará un nuevo videojuego independiente que, una vez descargado a través de su sistema WiFi, se podrá jugar y conservar para siempre. Panic ha querido mantener el secreto para que los jugadores se sorprendan pero prometen juegos de todo tipo (largos, cortos, sencillos o complejos) pero siempre divertidos. Si se desarrollan más títulos posteriormente o no, lo decidirán las ventas y la acogida del público.

Firewatch, el primer videojuego de Panic en colaboración con Campo Santo, ha recibido críticas muy positivas y ha demostrado que los estudios pequeños pueden sorprender y hacer productos de gran calidad. En 2019 sale Untitled Goose Game que, por lo poco que se ha visto, promete ser muy divertido. No son muchos ejemplos, pero estos dos juegos sirven como precedente para dar, como mínimo, un voto de confianza a Panic.

¿Qué podemos decir?

Lo cierto es que no hay mucho que decir, ya que Panic está manteniendo toda la información que puede en secreto. Está claro que su primer objetivo era sorprender y lo ha conseguido de sobra. La consola, dentro de sus limitaciones, parece contar con una tecnología y un soporte bastante potente y de confianza y sus títulos, que aún no conocemos, están hechos por equipos que han demostrado su valía y talento. La propia Panic reconoce que no busca competir con otras consolas más grandes, sino convertirse en un elemento complementario. Su precio será de 149$ estadounidenses y tendrá una tirada bastante limitada, aunque siempre existe la opción de que se amplíe en caso de que la demanda lo exija.

¿Será realmente una sorpresa y ofrecerá una calidad suficiente como para justificar ese precio o se quedará en una curiosa anécdota y un proyecto lleno de ilusión que se vio truncado?  Ni lo saben ellos ni lo sabemos nosotros, así que habrá que esperar.

Daniel Delgado

Daniel Delgado

Periodista en construcción. Soy de los que puede mantener una conversación solo con frases de ‘Los Simpson’ y de los que recuerda sus viajes por lo que comió en ellos. Es raro no pillarme con un libro o un cómic en la mano. Valhalla or bust.

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