Mi experiencia en ‘Ring Fit Adventure’, un RPG con el que cuidarse

Con’ Ring Fit Adventure’, Nintendo apuesta por combinar una rutina de ejercicio físico accesible con los elementos más reconocibles de un RPG clásico.

78 días jugados - 5 kg perdidos - Nivel 180 aprox.

 

Ring Fit Adventure nos propone un tipo de aventura RPG, alejándose de todas las convenciones de títulos que intentaban aunar el deporte con el juego.

Como no podía ser de otra manera, encarnaremos a un joven deportista que descubre el Ring-Con, un aparato con forma de aro similar al que usaremos nosotros mismos y que contiene a nuestro compañero de viaje, Rin. Al mismo tiempo liberaremos al malvado dragón fisicoculturista Draco, que busca el dominio de unos bíceps perfectos a base de esclavizar a la población en su cruzada gimnástica.

La aventura nos presenta veinte mundos, cada uno con sus propios recorridos y pruebas mientras perseguimos a nuestro musculado enemigo, vamos arreglando los desastres que va causando y recuperamos los poderes de nuestro aro.

Los niveles se plantean de la siguiente manera: recorreremos literalmente un mapa, corriendo, saltando, agachándonos, y a nuestro paso saldrán diferentes criaturas a las que tendremos que derrotar. En este sentido los combates nos recordarán rápidamente a los de Pokémon o cualquier JRPG clásico, cada uno tiene un turno para atacar y algunos enemigos tienen sus propias debilidades.

Aquí es donde Ring Fit Adventure logra que la propuesta funcione: nuestros “ataques” serán los diferentes ejercicios que hayamos ido desbloqueando, que abarcan todas las partes del cuerpo. A su vez están divididos por colores: rojo para los ejercicios que impliquen a los brazos, amarillo para el tronco, azul para las piernas y el verde dedicado exclusivamente a ataques de yoga.

La mayoría de los enemigos poseen estos colores y ello será el indicativo para saber qué ataques son más efectivos en cada caso y qué ataques debemos llevar equipados.

Al igual que un RPG nuestro personaje irá mejorando con el paso del tiempo y podremos potenciar nuestras habilidades y cambiar nuestro equipamiento.

 

¿Funciona Ring Fit Adventure?

En palabras de la propia Nintendo, el modo historia se completaría aproximadamente en 4 meses si jugamos 30 minutos al día. En mi caso lo completé en unos 79 días y jugando un tiempo relativamente variable pero que abarcaba entre los 30-40 minutos cada sesión.

Durante ese tiempo he perdido 5kg, con una alimentación relativamente variada pero sin apenas cambios desde que empecé el reto. Alguna que otra vez he comido pizza, helados, algún que otro dulce… pero nunca he perdido la rutina, lo cual considero más importante en el caso que nos ocupa.

Cuando arrancamos el juego por primera vez nos pregunta por nuestra altura, edad y peso para poder ajustar cada ejercicio y también calibraremos la cinta y el Ring-Con. Además, durante el inicio de una sesión nos preguntará si queremos disminuir o aumentar la intensidad de cada ejercicio; siempre nos invitará a hacer unos ejercicios de calentamiento y enfriamiento al principio y al final de cada entreno.

Ring Fit Adventure no está especialmente enfocado a gente que ya tiene cierta rutina de entrenamiento, sino a aquellos que jamás la han tenido, como ha sido mi caso. Intentando eludir cualquier tipo de cliché, lo que se busca es generar una rutina en nosotros, que hacer ejercicio sea divertido, y lo logra.

Como habéis podido adivinar por el análisis, Ring Fit en su modo campaña se reduce a correr, enfrentarte a enemigos y a grandes jefes con muchos puntos de vida y con una historia que es más simple que el resumen que yo pueda hacer en estas líneas. El objetivo se encuentra en vencer a los enemigos con nuestras propias manos, la satisfacción que genera el haber superado un obstáculo tan grande con una recompensa más ludificada; Nintendo convierte la satisfacción en subidas de nivel, nuevos ataques y trajes. A su vez se reconvierte en sensación de superación, lo que sucede cuando vemos los resultados del gimnasio a largo plazo.

Es lo que hace constantemente Ring Fit, cada vez que das un pequeño paso te recompensa porque sabe que para ti es un gran esfuerzo físico y mental, más aún si has sido una persona de carácter sedentario e incluso te aconseja cuando no logras emular alguna posición. Es conductismo puro y duro, pero funciona tremendamente bien durante el primer mes y logra que continúes incluso cuando las recompensas se quedan en el plano menos ludificado.

 

En algunas ocasiones y a medida que vayamos avanzando en el juego, los combates serán cada vez más difíciles y largos pero para cualquiera que haya jugado a este tipo de RPG lo encontrará un reto muy adictivo. La mayoría de las veces vas a ir a pelo contra un enemigo sin saber de qué tipo es ni cuán fuerte puede llegar a ser, pero a medida que has ido desbloqueando nuevos ataques y ya tienes dispuesta tu baraja de favoritos para el combate, vas afrontando con mejor humor cada nuevo reto; a pesar de los meses aún sigue resultando satisfactorio vencer a un enemigo con muchos puntos de vida o con esbirros que suben su ataque o le curan. Nintendo sabe tocar la tecla adecuada para, finalmente convertir el ejercicio en un videojuego, la misma satisfacción que genera vencer a un enemigo duro en un Final Fantasy, Dragon Quest o un  Pokémon está perfectamente traducida en Ring Fit.

Y al igual que un juego de rol, aparte de disponer de equipamiento y nuevas técnicas, también dispondremos de pociones, adaptadas inteligentemente al género del juego como batidos energéticos. Unos nos servirán para subir el ataque o la defensa, otros para cambiar el color de nuestros ataques temporalmente y otros para recuperar vida. Como no podía ser de otra manera, estos batidos se preparan con ingredientes 100% naturales (fresas, remolachas, albahaca, patata, zanahoria…) que recogemos a lo largo de los diferentes recorridos y además los prepararemos con nuestros propios brazos, apretando el Ring-Con.

El juego consta de dos accesorios, uno la cinta de la pierna y el otro el Ring-Con. En cada uno de ellos colocaremos los Joy-Con y mientras uno detecta el movimiento de las piernas el otro hará lo mismo con los brazos, incluso se hace uso del sensor infrarrojo del mando para medir nuestras pulsaciones.

Dentro del juego tendremos a disposición tanto el tiempo que llevamos haciendo ejercicio, como los kilómetros recorridos y las kilocalorías quemadas. Es importante hacer hincapié en el cronómetro ya que no es uno al uso, sino que cuenta el tiempo que nuestro cuerpo está en movimiento. Eso excluye el tiempo que estemos en menús, pero también el tiempo que no nos movamos en mitad de un ejercicio, ya sea corriendo, haciendo una sentadilla o la pose del guerrero, el contador se parará si dejamos de hacer la pose. Lo que se consigue con esto es tener una medición más realista del tiempo útil de ejercicio, aunque invertiremos más tiempo real del deseado para cumplir nuestras rutinas.

 

Este título no es para adquirir un físico escultural, sino para estar en forma, algo en lo que insiste el juego.

 

Como sucede en otras franquicias de Nintendo, se preocupan en crear ciertas sinergias con el jugador, ello lo logra a través de una interfaz que habla con nosotros, nos da consejos diarios y siempre se preocupa por nuestro bienestar. A lo largo del juego una constante que se repite es «No fuerces», «Prioriza la ejecución a la repetición», «Descansa cuando lo necesites» y esto es tremendamente fundamental para que la experiencia se mantenga.

Uno de los grandes problemas que tienen este tipo de propuestas es que se centran en que hagas ejercicio con un mando, sin querer profundizar más.

Nintendo siempre se ha caracterizado, desde Nintendo DS, por la preocupación por el usuario a través de mensajes de advertencia, de avisos de descanso tras ciertas horas de juego e incluso añadiendo manuales digitales para padres en cada juego.

Es muy consolador saber que a pesar de no haber quemado lo suficiente un día o no haber sido capaz de llevar a cabo todos los ejercicios a la perfección, lo has hecho bien porque te has esforzado. Incluso el mismo juego te invita a tomarte algunos días de descanso porque prefiere que siempre vengas motivado a Ring Fit Adventure.

En muchas ocasiones el ejercicio implica muchos más procesos psicológicos que físicos y por ello es tan importante que el juego no te reproche que una semana hagas menos que la anterior o que no rindas lo suficiente. Es ahí donde este juego luce músculo.

 

¿En qué debería mejorar Ring Fit Adventure?

Probablemente donde más dudas genere esta propuesta es en la relación juego/ejercicio, que a medida que avancemos en el modo historia, veremos que aboga más por una que por la otra.

Como ya hemos visto, el juego combina el ejercicio con habilidades y cada una tiene una potencia de ataque y un radio diferente por lo que debemos elegir qué ataques asignaremos antes del combate.

En más de una ocasión nos encontraremos un ataque que requiere un gran esfuerzo físico en nosotros y que haga menos daño que otro cuyo esfuerzo físico es mínimo. No sucede todo el rato, pero sí que se dará la ocasión más de una vez a lo largo de la aventura y es aquí donde Ring Fit Adventure más patina por esa pugna entre el juego y el ejercicio.

El título deja sobre nuestros hombros una importante decisión en la que lo más lógico sería escoger siempre el ataque que más daño hace, la elección que yo he tomado siempre a lo largo de la aventura. Pero realmente es ejercicio que estamos abandonando, se siente como algún tipo de truco o de trampa que ejecutamos hacia el juego.

Ring Fit tiene diferentes opciones para ajustar el ejercicio al tipo de persona, dejándonos incluso activar diferentes opciones que deshabiliten ejercicios en función de la zona que no queremos, o mejor dicho no podamos, ejercitar ya sea por alguna lesión o problemas derivados de la edad.

Este título padece algún que otro problema de detección que no es exclusivo sino que se produce por los ya conocidos problemas de los Joy-Con. Hay ejercicios que he sido incapaz de ejecutar correctamente aún habiéndolos repetido una y otra vez, y que he acabado dejando de lado. Como antiguo poseedor del fenómeno Joy-Con Drift -cuando el joystick del mando se queda atascado en una dirección- sé que con unos mandos nuevos no tendría ningún problema para llevar a cabo todos y cada uno de los ejercicios, pero es algo a tener en cuenta.

 

¿Recomendarías Ring Fit Adventure?

Como ya dije antes, si entras dentro del target de esta propuesta, definitivamente sí. Si eres de esos que no ve el entretenimiento en repetir un ejercicio hasta la extenuación mientras fijas tu mirada al infinito o escuchas Eye of the tiger, si lo que deseas es que tu esfuerzo físico tenga una recompensa en tiempo real (en forma de item), si deseas mantenerte en forma mientras salvas al mundo, ve corriendo a tu tienda más cercana.

He visto también otros casos de personas asiduas al gimnasio pero que usan Ring Fit Adventure como complemento a lo que ya hacen, lo cual es una opción muy válida.

Es una propuesta que apenas te fuerza, que se ajusta tanto como tú lo desees y que valora cada pequeño esfuerzo que haces. Tiene contenido de sobra para que dure tanto como tú quieras que dure el proceso, puedes preparar tus propios workouts e incluso puedes compartir los resultados con tus amigos y competir.

No es un método milagroso ya que te obliga a hacer ejercicio real, pero de una manera muy sugerente y con un envoltorio difícilmente rechazable. Es plenamente consciente de los retos y las barreras mentales a las que uno ha de hacer frente cuando se comienza una rutina de ejercicios, lo cual desde mi punto de vista es igual o más importante que el resto de actantes a la hora de abandonar el sofá.

Tampoco deja de ser un tipo de ejercicio que nos permite tener el cuerpo en movimiento y estar en forma, quien se acerque a Ring Fit no debe aspirar al culturismo ya que por una cuestión más que evidente -solo vamos a usar una cinta para la pierna y un aro para la fuerza- la musculación se desarrollará paulatinamente.

En mi caso he perdido 5 kilos en casi 80 días aproximadamente, una pérdida así se hace patente al ponerte camisas o pantalones que ahora caen de una manera más holgada, una sensación de abotargamiento menor, y todos los efectos psicológicamente positivos que posee el ejercicio físico.

Teniendo en cuenta todos estos aspectos, Ring Fit se convierte en un compañero muy agradable, con una cuota única y disponible las 24h del día, siempre que lo necesitemos. Es realmente sencillo crear una rutina con el invento y sentirse lo suficientemente motivado para seguir día a día, sudando hasta el último píxel.

Continúa leyendo