El auge de la industria del videojuego en Suecia

Desde 2006, la industria del videojuego sueca ha vivido un crecimiento constante y ha dejado grandes ganancias para el país.

¿Quién no ha oído hablar en los últimos años del fenómeno Minecraft o ha echado una partidita de Candy Crush durante un viaje en metro? Estos dos videojuegos, tan distintos en estilo y jugabilidad, tienen en común que han salido del frío norte europeo. Según datos del Museo Nacional de Ciencia y Tecnología de Estocolmo, 1 de cada 10 personas en el mundo han jugado alguna vez, tal vez sin saberlo, a un videojuego diseñado y desarrollado en Suecia.

Entre 2015 y 2017, las ganancias de la industria sueca del videojuego se incrementaron en un 26% y antes de eso, en 2013, ya había ingresado 752 millones de euros. Pero, ¿de dónde viene este crecimiento? Desde que arrancase la segunda década del 2000 y los videojuegos vivieran una nueva Edad de Oro, el crecimiento en el sector ha sido generalizado. Los estudios de pequeño y mediano tamaño surgían como champiñones en un Super Mario y demostraban que podían arrebatar el protagonismo a gigantes de la industria.

 

La fórmula del éxito nórdico

Desde hace años, Suecia se ha convertido en un referente mundial de dos sectores que se unen en perfecta armonía dentro de los videojuegos: la tecnología y el diseño. Del primero podríamos destacar esos ladrillos con los que Ericcson conquistó el mercado europeo en telefonía móvil y que, para su tiempo, fueron algo completamente rompedor. Del segundo, bastaría con mencionar al gigante IKEA y su democratización del diseño elegante y moderno de los creativos suecos al alcance de cualquier bolsillo. Estas dos disciplinas sufrieron una extrapolación y se aplicaron al mundo del videojuego, dando lugar a productos cuidados y con un sello claramente reconocible.

A estos dos elementos clave, que sirven como base de esta industria jugona, hay que sumar la innovación y competencia que los países nórdicos han demostrado tener más que asumida en su propia cultura. Ya en los años 80, cuando el mercado de los videojuegos estaba controlado por empresas japonesas, estadounidenses y británicas, surgió en Suecia un pequeño mercado nacional en el que los desarrolladores usaban ordenadores personales como el Comodore 64 o el Amiga para demostrar sus habilidades y crear pequeños productos que eran conocidos como Demo scenes. Como pasaría con Apple, de estos grupos de aficionados surgirían con los años empresas referentes en el sector (véase el ejemplo de DICE, responsable de la franquicia Battlefield).

 

Por último, a todos los factores ya mencionados hay que sumar la rápida asimilación que la sociedad sueca hizo de la cultura gamer. El país entendió este producto de entretenimiento como una disciplina igual de respetable que otras con más trayectoria como el cine y la promovió y valoró desde sus primeros momentos. Actualmente, Suecia es el segundo país del mundo que más eSports consume, celebra el campeonato de eSports más grande del mundo y los videojuegos están incorporados en el sistema educativo y son considerados un sector con grandes oportunidades laborales. La Dataspelsbranschen, que agrupa a todas las empresas de la industria sueca del videojuego, es una de las organizaciones empresariales más importantes del país.

 

Ejemplos que tal vez conozcas

A las pruebas nos remitimos. La lista de títulos desarrollados en Suecia es larga y muy completa y en ella podemos encontrar videojuegos premiados hasta la saciedad y que fueron éxitos rotundos desde su lanzamiento. Empecemos mencionando los más conocidos:  Minecraft, Candy Crush Saga, Battlefield, Unravel, Just Cause o Mirror’s Edge. De la cercana Finlandia, que ha sabido sacar provecho a los free-to-play como nadie, podemos destacar el Angry Birds y los de de Rovio Studio. Además, los estudios han encontrado un nuevo filón en el que picar gracias a la creciente popularidad de los juegos indie.

Con una jugabilidad novedosa que se reinventa a cada momento y un atractivo y cuidadísimo apartado visual, los videojuegos provenientes del norte de Europa se han ganado un hueco en la industria que, esperemos, sigan manteniendo durante mucho tiempo.

Daniel Delgado

Daniel Delgado

Periodista en construcción. Soy de los que puede mantener una conversación solo con frases de ‘Los Simpson’ y de los que recuerda sus viajes por lo que comió en ellos. Es raro no pillarme con un libro o un cómic en la mano. Valhalla or bust.

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