¿Digimon o Pokémon?

Las dos populares franquicias japonesas tuvieron su origen en los videojuegos, pero su éxito en los 90 les hizo llegar mucho más lejos.

Unos querían librar la tierra de las ruedas negras. Otros, llegar a ser el mejor (el mejor que habrá jamás). Lo importante es que las dos opciones implicaban mundos extraños, aventuras sin fin y la compañía de unas peculiares criaturas que se convertirían en nuestros mejores aliados. Son pocos los niños de los 90 y primeros años del 2000 que no disfrutaron, de una forma u otra, con Digimon y Pokémon.

Ambas franquicias surgieron casi de manera simultánea y con muchos elementos en común que provocaron, por algún motivo, la comparación y competición entre sus seguidores por ver cuál era mejor. Aunque nacieron en el mundo de los  videojuegos, tanto Pokémon como Digimon se convirtieron en un fenómeno de masas primero en Japón y más tarde a nivel mundial. Mangas, series de animación, películas, juguetes, camisetas y merchandising de toda clase y a cual más alocado llenaron las tiendas y hogares del mundo. Por ello, vamos a hacer un pequeño repaso de las áreas en las que más destacaron para poner fin, de una vez por todas, a un enfrentamiento comparable al Marvel VS DC.

 

Origen

Pokémon llegó al mercado el 27 de abril de 1996 creado por Game Freak, Nintendo y la mente de Satoshi Taijiri. Su nombre significa “monstruo de bolsillo” y, al contrario de lo que la mayoría de la gente cree, no procede del ingléspocket monster’ sino del japonés ‘Poketto Monsutā’. Sus primeras ediciones (Rojo, Verde y Azul) nos situaban en un mundo plagado de criaturas a las que tendríamos que capturar y entrenar para ganar un campeonato y hacernos con un ejemplar de cada pokemon. La mecánica de combate por turnos, los elementos de RPG y la gran variedad de pokemons que podíamos capturar, 150 en la primera generación, trajeron un éxito desmedido que siguió creciendo durante los siguientes años.

Por su parte, el origen de Digimon es algo más curioso. A finales de 1996 llegó a Japón el Tamagotchi, un dispositivo de Bandai que ofrecía la experiencia de una mascota virtual a la que cuidar y ver crecer. El juguete fue un auténtico triunfo entre las niñas y por eso, al año siguiente, se sacó una nueva versión pensada para el público masculino que incluía criaturas monstruosas tipo dinosaurio, evoluciones y combates a la que llamaron V-pet (mascota virtual). Debido a que eran juegos mucho más sencillos, Bandai comenzó a ampliar el mundo de Digimon y a introducirse en otros mercados antes que Nintendo.

 

Videojuegos

La franquicia de Pokémon cuenta con más de 50 títulos de videojuegos y sigue sacando nuevas entregas de manera regular, habiendo conquistado incluso el mundo smartphone con Pokemon Go. Su rama principal de videojuegos mantenía las mecánicas del original e iban añadiendo nuevas funciones, mejores gráficos y nuevas generaciones de pokémons que mantenían el interés de los jugadores aun cuando los títulos se parecían bastante entre ellos. El mundo pixelado y las animaciones 2D de Pokémon Rojo Fuego, una de las entregas mejor valoradas de la franquicia, ha dado paso a una realidad tridimensional, combates más animados y opciones de personalización que han conseguido una remontada en los últimos títulos.

Pero Nintendo también quiso arriesgar y lanzó numerosos videojuegos que se centraban en otros aspectos del RPG como la exploración de mazmorras o directamente lo abandonaban y se introducían en géneros como la lucha o la simulación. Salvo algún caso excepcional, estos títulos secundarios solían acabar olvidados en un cajón mientras que aquellos que respetaban la fórmula clásica eran los que destacaban y seguían vendiendo cientos de miles de copias. Si algo funciona, ¿para qué cambiarlo?

Imagen: Nintendo.

Como el formato que había dado fama a Digimon era más limitado, la franquicia tuvo que explorar distintas opciones mucho antes que su competencia y eso lo hizo algo más inestable. Sin abandonar la producción de dispositivos actualizados del V-pet, surgieron videojuegos que sí merece la pena destacar como Digital Monster Ver. S: Digimon Tamers (1998), que trasladaba la experiencia del V-pet a una consola de sobremesa con pocos añadidos. El otro gran éxito apareció en 1999 y se llamó Digimon World, un título para PlayStation que combinaba el estilo de mundo abierto y combate de Pokemon con un interesante elemento de cría de tus digimons que conquistó al público y marcó la diferencia.

Después de eso, se fueron dando volantazos sin control entre los géneros de plataformas, combate tipo Super Smash Bros y RPG. A pesar de no haber triunfado tanto, Digimon cuenta con más de una veintena de videojuegos. La última gran sorpresa fue Digimon Story: Cyber Sleuth (2016), que recibió muy buenas críticas.

 

Manga, anime y películas

Probablemente, este sea el verdadero motivo de la popularidad y éxito de ambas cabeceras. La primera temporada de Pokémon se estrenó en 1997 y la de Digimon en 1998 y pasaron a ser un imprescindible en las televisiones de todo el mundo. Digimon contaba con la ventaja de que ya había desarrollado su historia y universo a través del manga o cómic japonés y eso hizo que su historia tuviera algo más de madurez en sus inicios, profundizando en el vínculo entre humano y digimon que Pokémon no había tratado en sus videojuegos.

Con las series ocurrió algo parecido a lo visto en los videojuegos. Pokémon se ha prolongado más tiempo y ha mantenido un modelo estándar a lo largo de todas sus temporadas, pero ha presentado un esquema repetitivo y pocos cambios profundos a lo largo de la historia. Digimon, por otro lado, ha cambiado su mundo y protagonistas con cada temporada (bastantes menos que las de Pokémon) y eso ha hecho que la calidad tenga picos y caídas. La temporada 1 de Digimon, continuación directa del manga, tuvo un éxito enorme y sigue siendo recordada con cariño por sus seguidores.

Las películas, con un guion flojo en general y un objetivo claro de aprovechar la fama de los productos principales, merecen poca mención.

Imagen: Toei Animation.

 

Merchandising

Aquí es cuando la creatividad de los departamentos de marketing de Nintendo y Bandai destaca. El enorme éxito de los videojuegos y la serie hizo que ambas empresas vieran una auténtica mina de oro. Los fans de Pokémon y Digimon querían casi cualquier producto que saliera al mercado y juguetes, prendas de ropa o colecciones de cartas y tazos llenaron las tiendas. Ambas franquicias habían ido mucho más allá del mundo de los videojuegos en el que habían nacido y crearon un efecto bola de nieve mayor de lo que se podría haber previsto. Las dos marcas lo hicieron y ambas sacaron provecho de ello, por lo que en este punto nos encontramos con un empate técnico.

 

And the winner is…

Resulta complicado decidirse por una u otra y probablemente eso se deba a que no hay porqué hacerlo. Digimon y Pokémon forman parte de la cultura reciente y poseen un valor inmenso para quienes las disfrutaron en algún momento de su vida. La competencia entre ambas solo se puede comprender desde la fría perspectiva de dos empresas que quieren conseguir el tiempo y el dinero de un mismo sesgo del público. Pero los fans, los que llegamos al mundo digital o dejamos nuestra casa en Pueblo Paleta para salir a la aventura, somos capaces de ver más allá.

De unos, de otros, de ambos o de ninguno. Dejemos que las únicas peleas sean las de la Liga Jotto o las que decidan el destino del digimundo.

Daniel Delgado

Daniel Delgado

Periodista en construcción. Soy de los que puede mantener una conversación solo con frases de ‘Los Simpson’ y de los que recuerda sus viajes por lo que comió en ellos. Es raro no pillarme con un libro o un cómic en la mano. Valhalla or bust.

Continúa leyendo