Cómo hacer un videojuego

Muchos títulos exitosos de los últimos años han surgido de mentes inquietas y bajos presupuestos.

¿Quién no ha disfrutado alguna vez con un videojuego? Desde su aparición a finales del siglo XX, se ha convertido en uno de los productos culturales y de entretenimiento más conocidos y prueba de ello es la creciente oferta de títulos existente. La mayoría de ellos son el resultado de grandes equipos trabajando a máxima potencia durante meses o incluso años, pero no es AAA todo lo que reluce. A veces una sola persona, con esfuerzo y dedicación, puede hacer grandes cosas.

Apple, el gigante de los ordenadores personales, nació en un garaje de la mano de dos amigos que dedicaron horas a lo que era su gran pasión. Son muchos los ejemplos de pequeños proyectos que nacieron en condiciones precarias y acabaron por convertirse en auténticos pelotazos que cambiaron la vida de sus creadores y llenaron sus carteras. Otros, más allá de querer sacar beneficio, buscaban materializar sus sueños movidos por una pasión creadora.

Los videojuegos se han democratizado y actualmente existen suficientes herramientas como para que cualquiera, con conocimientos básicos, pueda sacar productos más que decentes. ¿Quieres hacer videojuegos? Te indicamos el principio del camino.

 

¿Qué hace falta para hacer un videojuego?

Aunque aún haya quien lo vea como una forma de pasar horas muertas ante una pantalla, un videojuego es un producto cultural que puede llegar a ser muy complejo. Como un libro o una película, la mayoría de videojuegos cuentan una historia estructurada con principio, desarrollo y final. Los niveles o pantallas son como capítulos y los personajes, aunque manejados por el jugador, siguen un guion que hace avanzar la trama. La idea, el planteamiento del juego y la historia que se contará son tres elementos clave por los que empezar.

A partir de ese primer boceto, y según qué género de videojuego se quiera tocar, se irá construyendo una sucesión de misiones que serán la columna vertebral del título. ¿Será un RPG que nos hará embarcar en épicas aventuras o un mundo de plataformas en el que nuestro único objetivo es llegar al final del nivel sin caer al vacío? Las posibilidades son muchas y depende de cada uno explorarlas y encontrar su tono y estilo.

De esta primera fase creativa también saldrán los diseños de personajes, objetos y escenarios. Es importante que el videojuego tenga una personalidad propia claramente definida, pues esto genera una sensación de solidez en el jugador. No hay que ser un gran artista para diseñar los elementos del juego igual que no había que ser Agatha Christie para crear la historia. Minecraft no destaca precisamente por su complejidad visual y sin embargo ha conquistado a millones de jugadores en todo el mundo. Además, nunca hay que olvidar que lo retro siempre funciona y el estilo 8-bits es bastante asequible y más si se emplean programas destinados al Pixel Art. En Internet hay buenos samaritanos que ya han hecho esos diseños y los ponen a disposición de la comunidad de forma desinteresada (o no), por lo que aquellos que no tengan vena artística o no les apetezca mucho sacarla pueden salir del paso.

Dependiendo de la complejidad que se le quiera dar al juego harán falta un guion, diálogos, más o menos dibujos destinados a las animaciones y música (porque ni Tetris ni Super Mario serían lo mismo sin la banda sonora que todos recordamos y amamos). Con estos elementos recogidos y organizados llega el momento de meternos en materia de verdad.

 

Pongámonos técnicos

Superada la primera fase creativa, toca meterse con el game development como tal. Puede que esta parte resulte un tanto confusa si uno no está acostumbrado, pero por suerte existen muchos programas pensados para que los noobs puedan salir del paso sin tener que complicarse mucho la vida. La mayoría de programas que hemos recogido a continuación permitirán, a través de comandos simples y módulos de arrastre, conseguir resultados más que decentes.

Game Maker

Este programa gratuito se ha convertido en una de las herramientas más utilizadas, tal vez por el éxito que títulos como Nuclear Throne o Hotline Miami tuvieron. Con su propio lenguaje basado en GML y pensado para ofrecer cuantas más opciones al usuario, Game Maker es un auténtico todoterreno pensado para videojuegos 2D (pero con posibilidad de pasar al 3D). Si uno llega de cero todas las opciones que ofrece pueden resultar abrumadoras, pero existen tutoriales de sobra como para aprender a manejarlo con relativa facilidad.

M.U.G.E.N.

Es cierto que lleva sin actualizarse desde 2013 y puede que ya no sea una alternativa muy a tener en cuenta, pero en su momento fue una herramienta más que útil para crear juegos 2D de lucha al más puro estilo Street Fighter. Uno de sus puntos fuertes es que se podían incluir los luchadores que cada uno quisiera (conocidos o creados desde cero) y otorgarles las habilidades deseadas, por lo que el cachondeo estaba asegurado.

GB Studio

Desarrollada por el desarrollador Chris Maltby, este sencillo programa es una oda a la gran Game Boy, la mítica consola portátil de Nintendo. Su gran aportación es que simplifica el proceso para que una persona sin ningún conocimiento en desarrollo pueda utilizarla y centrar sus esfuerzos en contar historias. Una sola aplicación incluye todos los elementos necesarios para diseñar, probar y exportar un auténtico juego digno de la Game Boy.

Unreal

Este motor gráfico creado por Epic Games (sí, el Epic Games de Fortnite) se puede utilizar de forma gratuita desde 2015 y es uno de los más potentes que se pueden encontrar. Esto hace que, aunque las posibilidades y calidad del producto final aumentan considerablemente, son necesarios mayores conocimientos de programación y tocar código si de verdad se le quiere sacar partido.

Unity

Muchos de los grandes juegos de los últimos años llevan la firma de Unity. Cuenta con una versión gratuita perfecta para, sabiendo lo que se hace, exprimir la interfaz al máximo. La versión de pago está a otro nivel completamente, pero eso ya puede alejarse un poco del desarrollo de videojuegos amateur.

Juegos dentro de videojuegos

La comunidad gamer es cada vez más curiosa y las empresas lo saben. Cada vez es más común encontrar juegos que ofrecen la posibilidad de diseñar niveles personalizados e incluso juegos completos. Si bien el modo sandbox era algo común en muchos juegos, títulos como Super Mario Maker, Roblox o los recientes Dreams y Assassins Creed Odyssey han elevado este tipo de funciones a la enésima potencia y pueden ser una forma más que considerable de probar suerte en el diseño de videojuegos.

Daniel Delgado

Daniel Delgado

Periodista en construcción. Soy de los que puede mantener una conversación solo con frases de ‘Los Simpson’ y de los que recuerda sus viajes por lo que comió en ellos. Es raro no pillarme con un libro o un cómic en la mano. Valhalla or bust.

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