Análisis de ‘Watch Dogs Legion’ – Ante el individualismo, colectividad

El nuevo videojuego de Ubisoft nos traslada a un Londres distópico y dictatorial e introduce la mecánica ‘Play As Anyone’ y la ‘Permadeath’

Watch Dogs Legion
Imagen: Ubisoft

Las distopías tienen algo que nos encandila de forma casi inmediata. Nos muestran un entorno conocido, cercano y familiar en el que podemos sentirnos identificados al tiempo que introducen nuevos elementos que lo modifican sustancialmente y nos permiten asomarnos a nuestros peores miedos o a las versiones más catastrofistas de nuestro futuro. Watch Dogs Legion, la tercera entrega de la popular saga desarrollada por Ubisoft, tiene un corazón, un núcleo, puramente orweliano y distópico y lo usa para ofrecer una experiencia interesante y que funciona bien en las novedades pero sin llegar a ser todo lo redonda que podría.

 

Bienvenidos al mundo del mañana

WD Legion nos traslada a un Londres futurista. No hablamos de ese tipo de futuro en el que los coches vuelan, los robots nos sirven la comida y las armas láser están a la orden del día. Es un futuro próximo con una tecnología más avanzada que la que tenemos en 2020 y que en muchos casos puede que veamos en el mundo real dentro de no mucho tiempo. Creo que este fue el primer gran acierto del título: su localización tanto geográfica como temporal. Abandonamos los Estados Unidos para recorrer las calles de una ciudad tan icónica y reconocible como es Londres, con todo lo que esta gran urbe tiene que ofrecer y lo cambiante que resulta según en qué zona te encuentres. En cuanto a la elección de este futuro próximo, la cosa fluye desde el primer momento al permitirnos disfrutar de una genial recreación de Londres con cambios que sorprenden y divierten sin dejar de ser creíbles.

Empezamos el juego encarnando a un agente de DedSec, la organización de hackers que lucha por la justicia y el bien y que ya conocimos en las entregas anteriores. La primera misión encandila gracias a sus clarísimas referencias al mundo del espionaje nivel 007 pero esta solo sirve de introducción y tutorial. En menos de una hora de juego, DedSec será acusada de un terrible atentado terrorista y perseguida hasta la cuasi aniquilación. Mientras tanto, un ejército privado de claro corte profascista y dictatorial asumirá la seguridad de la ciudad mientras las bandas criminales toman el control de todo lo que pasa en las calles. ¿Un panorama desolador, verdad? Pues ahí está la gracia. La principal misión del jugador no será completar la historia y descubrir al responsable del atentado, sino reconstruir la resistencia de DedSec.

Watch Dogs Legion
Imagen: Ubisoft

 

El ‘Play As Anyone’ y la ‘Permadeath’, los grandes aciertos

Desde su anuncio oficial en el E3, hace ya un tiempecito, Watch Dogs Legion prometía un sistema de juego inédito e innovador por el cual podríamos manejar a cualquier NPC que nos encontrásemos por la calle o en las misiones y, además, se incorporaría un modo de muerte permanente por el que cualquiera de nuestros reclutas desaparecería para siempre si cae en combate o muere por el motivo que sea.

Ubisoft ha cumplido su promesa. El Play As Anyone era un proyecto muy ambicioso en el que cada personaje debía sentirse distinto no solo por su aspecto o por su historia, sino por sus habilidades y su rendimiento en una misión. El equipo de desarrolladores diseñó una IA que generaba a estos personajes al azar según tendencias de etnia, nivel económico, empleos, estilos, barrios, etc. y lo cierto es que consigue que el Londres de WD Legion se sienta tan diverso como el de verdad. Por supuesto, uno puede hacer las misiones con el personaje que le dé la gana y, si es lo bastante habilidoso, las completará sin problema pero en mi partida decidí probar a ser selectivo con mis agentes y cambiarlos según las necesidades de cada momento o mis preferencias en cuanto al estilo de juego. Las diferencias están ahí y esos segundos menos que un hacker tarda en descargar información o la resistencia extra en combate cuerpo a cuerpo de un boxeador profesional pueden ser decisivos. El Play As Anyone ofrece una gran cantidad de herramientas y de libertad al jugador.

A esto hay que sumar lo gratificante que resulta ver cómo tu pequeño ejército, tu resistance, crece y se fortalece con cada nuevo miembro. Dado que los londinenses creen que DedSec fue el responsable de las bombas, casi todos serán contrarios a ti y para poder reclutarlos tendrás que ganarte su confianza primero. Las misiones de reclutamiento resultan, en líneas generales, insulsas y un tanto repetitivas pero merecen la pena cuando la recompensa es un agente altamente especializado o una persona normal y corriente con alguna habilidad interesante. La variedad de trabajos, aptitudes y equipo de los posibles reclutas es bastante amplia y uno acaba por analizar a todo el que se cruza por la calle y guardándolos como si fueran las compras que están barajando para Navidad.

 

En cuanto a la Permadeath, poco hay que decir. Las reglas son claras: si estás muerto, estás muerto y el agente caído desaparece para siempre. La implementación de esta nueva mecánica de juego venía al dedillo con el Play As Anyone, porque obliga al jugador a seguir renovando su equipo y cubriendo las vacantes disponibles como porque hace que te preocupes un mínimo del estado de tus agentes y seas más cauto a la hora de afrontar una misión. Es cierto que no llegas a empatizar ni a identificarte lo suficiente con los miembros de tu equipo como para sentir pena por su muerte, pero sí que te provoca algo parecido a rabia o frustración.

Aclarar que este modo es opcional y puede desactivarse en cualquier momento, aunque una vez hecho no podrá volver a activarse en la misma partida.

Watch Dogs Legion
Imagen: Ubisoft

 

Hackea, dispara, conduce

Pasemos ahora a desgranar las mecánicas generales de Watch Dogs Legion, que difieren en poco de las que tenía los juegos anteriores.

Con todo el mapa disponible desde el primer momento y un montón de iconitos que investigar y resolver, la exploración se convierte en un pilar básico del título pero lo hace dentro de un entorno urbano en el que raro será que recorramos largas distancias sin encontrarnos con algo o alguien interesante. Las misiones se activarán llegando al lugar señalado en el mapa y podremos decidir cuándo y cómo hacerlas, así como cuándo dejarlas a medias.

Como buen juego de hackeo que es, Watch Dogs Legion centra sus desafíos y misiones en la descarga de datos, el sabotaje tecnológico y la obtención de información en servidores ultrasecretos. Siempre tendremos a nuestra disposición el equipo y los gadgets que hayamos comprado (atentos al robot espía) y los aparatos que haya en el lugar de turno. Si bien es cierto que las misiones empiezan a ser relativamente predecibles con unas cuantas horas de juego (infíltrate aquí, usa las cámaras allá, hackea esto, descarga lo otro, pega un par de tiros o noquea a los guardias y huye sin dejar rastro), el Play As Anyone compensa o al menos suaviza la sensación de repetición dependiendo de qué agente estemos utilizando y cuántas vueltas queramos dar. Todas las misiones pueden completarse de distintas formas (usando solo tecnología, con una infiltración sigilosa o patada en la puerta y escopeta en mano) y es muy probable que esa fortaleza inexpugnable en la que siempre te pillan tenga un conducto de ventilación por el que colar un robot araña o un dron y conseguir lo que quieres sin siquiera tener que entrar en el perímetro.

En este aspecto, como en otros detalles, se echa en falta cierto intento de innovar y salirse de la fórmula ya conocida que, sin ser un problemón insalvable, si que se convierte en un ‘pero’ importante.

 

Fallos en el sistema

El tema de la originalidad y la variedad en las misiones no es el único problemilla con el que me he encontrado en Watch Dogs Legion. Más allá de bugs y glitches típicos de estos juegos (esperables a estas alturas cuando se trata de un nuevo lanzamiento) y de alguna que otra cara rara o bajada de rendimiento en el juego, hay tres cosas que me llamaron especialmente la atención y que quiero destacar.

En primer lugar, y por desgracia, he confirmado una de las dudas que me asaltaron cuando empecé a investigar sobre este juego: la ausencia de unos personajes más complejos y definidos (llamémoslos ‘principales’) provocan que no llegues a introducirte al 100% en el juego. Puedes identificarte con la causa de DedSec, acabarás teniendo a algún favorito y lo sentirás cuando algún miembro de tu equipo muera pero no llegarás a conocerlos ni llegarán a importarte. El trasfondo de cada personaje y los rasgos que lo hacen especial quedan diluidos en mitad de la muchedumbre, imposibilitando así que el jugador llegue a conocer a sus personajes y a sentirlos como propios. Esto era una de los posibles contras de una idea como el Play As Anyone y, al menos en mi caso, se ha hecho de notar. Por supuesto, es la primera vez que nos encontramos con un sistema así y es esperable que la cosa vaya mejorando y perfeccionándose con el paso del tiempo.

El segundo problema viene de la mano (más bien del volante) de la conducción. Todavía recuerdo lo muchísimo que me costaba conducir en el primer Watch Dogs y lo satisfecho que me sentí al ver que WD Legion había mejorado enormemente ese aspecto. Sin duda, los vehículos se manejan bien y la conducción resulta bastante agradable y correcta. Pero, porque estaba claro que había un ‘pero’, sigo sin sentirla como una conducción real. Los coches parecen no tener peso ni obedecer al 100% las leyes de la física que conocemos y que rigen nuestro mundo. Las barandillas, marquesinas y farolas se desprenden del suelo en cuanto hemos acelerado un poco y la sensación que me provoca chocarme contra un autobús con un coche tipo jeep es la misma que la que me provoca hacerlo con una moto de repartidor y no debería ser así…

Watch Dogs no es un juego que se centre en la conducción (aunque de vez en cuando haya una persecución) sino que los vehículos son simples medios de transporte con los que desplazarnos por un mundo bastante amplio. Su menor protagonismo puede ser la causa de que sea un aspecto que se haya descuidado un tanto.

Por último, y para ponerme un tanto puñetero, hablemos de la IA de los NPCs, tanto los civiles como los enemigos. En pocas palabras, los NPCs resultan bastante estúpidos e inocentes. Los civiles deben practicar la abstracción porque hay que liarla muy parda para que reaccionen de verdad e interactúen con el jugador y los enemigos obtuvieron su carnet de villanos en el mismo sitio que los stormtroopers (aunque es verdad que buena puntería sí que tienen). Resulta muy extraño pasar al lado de unos agentes de este ejército privado, atropellar a un peatón inocente y que ni siquiera te pidan que te bajes del vehículo. Lo mismo pasa cuando por fin deciden arrestarte y te persiguen. Si consigues que te pierdan de vista unos segundos o te escondes detrás de algún murito o arbusto, avisarán a la central de que te han perdido y que cancelan la búsqueda. Desconozco cuánto pagan a estos soldados virtuales, pero está claro que no están muy motivados con su trabajo.

Watch Dogs Legion
Imagen: Ubisoft

 

Conclusión: Somos la resistencia

Al igual que la sociedad que intenta sanar, Watch Dogs Legion no es perfecto. Arrastra carencias de entregas anteriores y suma unas cuantas nuevas que, esperemos, se irán puliendo con el tiempo hasta desaparecer. Los seguidores de la franquicia que hayan disfrutado con las entregas anteriores se encontrarán con una experiencia familiar y nueva al mismo tiempo, conservando los rasgos que definieron la marca Watch Dogs y creciendo con un estilo distinto al que ya habíamos visto y nuevas funciones que, aun siendo solo los primeros pasos, prometen bastante.

Quienes no sean tan próximos a la saga, verán en Watch Dogs Legion un título que a pesar de sus fallos funciona tanto en forma como en fondo. El título resulta entretenido y muy funcional en conjunto, siendo así una experiencia interesante y a valorar aunque solo sea por descubrir el Play As Anyone y explorar esta versión de Londres en la que el Gran Hermano está más presente que nunca.

No lo olvidéis: ¡todos somos la resistencia!

Watch Dogs Legion
Imagen: Ubisoft
Daniel Delgado

Daniel Delgado

Periodista en construcción. Soy de los que puede mantener una conversación solo con frases de ‘Los Simpson’ y de los que recuerda sus viajes por lo que comió en ellos. Es raro no pillarme con un libro o un cómic en la mano. Valhalla or bust.

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