Medicamentos humanos que son tóxicos para las mascotas

El ibuprofeno y el paracetamol pueden causar graves problemas a perros y gatos. No le des medicinas por tu cuenta a la mascota ni las dejes a su alcance.

¿Sabías que más del 50% de los casos de envenenamiento de mascotas se produce por haber ingerido medicamentos humanos? Ya sea porque nosotros, como dueños, hayamos intentado con toda la buena voluntad curar a nuestro animal dándole un medicamento del botiquín, como porque el animal haya ingerido alguno de manera accidental, lo cierto es que determinadas medicinas usadas en personas pueden tener graves y hasta fatales efectos en el organismo de un animal de compañía.

Tal y como apuntan en la página web de Pet Poison Helpline, un servicio de control de envenenamiento de animales que atiende a propietarios de mascotas y veterinarios en Estados Unidos, Canadá y el Caribe, los animales metabolizan las medicinas de manera muy distinta a como lo hacemos nosotros. También los medicamentos que se pueden comprar sin receta o aquellos elaborados a base de hierbas pueden ser una bomba para ellos. Por tanto, no deberemos darle ningún medicamento a nuestra mascota sin consultar previamente con el veterinario, ni siquiera en aquellos casos en los que el animal lo haya tomado como tratamiento en una ocasión anterior.

¿Y cuáles son los medicamentos humanos que con más frecuencia son ingeridos por las mascotas? A continuación, os enseñamos la lista de los diez más comunes que ha elaborado Pet Poison Helpline.

1. Antiinflamatorios no esteroideos (AINEs)

Como el ibuprofeno o el naproxeno. Por muy seguros que sean para nosotros, solo uno o dos comprimidos pueden causar daños graves a una mascota. Tanto en aves como en perros, gatos y pequeños mamíferos (hurones, jerbos y hámsters) pueden ocasionar úlceras estomacales e intestinales graves, así como insuficiencia renal.

2. Paracetamol

El paracetamol es especialmente peligroso para los gatos pues puede dañar sus glóbulos rojos, limitando su capacidad para transportar oxígeno. En perros puede provocar insuficiencia hepática y, en grandes dosis, daño en los glóbulos rojos.

3. Antidepresivos

Aunque existen casos en los que el veterinario manda antidepresivos a una mascota, una sobredosis puede ser muy peligrosa y provocar problemas neurológicos como sedación, descoordinación, temblores y convulsiones. Algunos antidepresivos también tienen un efecto estimulante que provoca una peligrosa subida del ritmo cardíaco, la presión arterial y la temperatura corporal.

4. Medicamentos que tratan el trastorno de déficit de atención (TDA) y el trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH)

Este tipo de medicamentos contienen potentes estimulantes como las anfetaminas y el metilfenidato. Incluso una dosis mínima puede causarle al animal temblores, convulsiones, una temperatura corporal elevada y problemas cardíacos.

5. Benzodiacepinas y medicamentos para dormir

Curiosamente, si a nosotros estos medicamentos nos ayudan a reducir la ansiedad y dormir mejor, a las mascotas les pueden producir el efecto contrario. Según Pet Poison Helpline, cerca de la mitad de los perros que ingieren medicamentos para dormir se agitan en lugar de tranquilizarse. Además, estas drogas pueden causar en las mascotas un letargo severo, descoordinación (incluyendo el andar como borracho) y respiración lenta. En los gatos, algunas formas de benzodiacepinas pueden causar insuficiencia hepática cuando se ingieren.

6. Pastillas anticonceptivas

El peligro aquí se encuentra en las grandes ingestas. Una gran cantidad de estrógeno y estradiol puede causar la supresión de la médula ósea, sobre todo en las aves. Además, las hembras no esterilizadas tienen un mayor riesgo de efectos secundarios por envenenamiento con estrógeno.

7. Inhibidores de la ECA

Estos medicamentos se usan para tratar la hipertensión arterial en personas y, en ocasiones, en animales domésticos. Una sobredosis de inhibidores de la ECA en animales es bastante más segura que en los casos anteriores y puede causar presión arterial baja, mareos y debilidad. Si un animal ingiere una pequeña dosis de este tipo de medicamentos se le puede tratar en casa (con la supervisión del veterinario) a no ser que sufra insuficiencia renal o enfermedad cardíaca.

8. Betabloqueantes

Este tipo de medicamentos se emplea para tratar la presión arterial alta pero, a diferencia de los inhibidores de la ECA, una pequeña dosis puede envenenar gravemente a la mascota. Una sobredosis puede causar disminuciones de la presión sanguínea que pongan en peligro la vida y una frecuencia cardíaca muy lenta.

9. Hormonas tiroideas

En este caso, el peligro para el animal vendría de una sobredosis, pues dosis pequeñas no generan problemas. La razón es que la tiroides de las mascotas, sobre todo la de los perros, es poco activa y se necesitarían dosis más altas que las usadas en humanos para tratar problemas relacionados con ella. Grandes sobredosis en gatos y perros pueden causar temblores musculares, nerviosismo, jadeos y un ritmo cardíaco rápido.

10. Medicamentos para reducir el colesterol

Afortunadamente, la ingesta accidental de estos medicamentos solo causa vómitos leves o diarrea. Cosa distinta es ingerirlos durante un periodo largo de tiempo, ahí sí se darán efectos secundarios graves.

Cómo evitar que la mascota ingiera un medicamento humano

  • No guardes tus medicinas en bolsas de plástico, como las de cierre hermético (zip), pues la mascota podría masticarlas fácilmente.
  • El botiquín debería estar en alto.
  • No almacenes tus medicinas junto a las suyas.
  • Si usas un pastillero semanal, asegúrate de que lo dejas dentro del armario o el botiquín pues si la mascota consiguiera abrirlo, lo consideraría un juguete.
  • Cuelga tu bolso. Hay animales muy curiosos, por ejemplo, los gatos, que adoran meter la cabeza dentro del bolso para saber qué se esconde su interior. Si llevas medicinas, puede morderlas.

Si tu mascota ha ingerido de manera accidental un medicamento para humanos o tú mismo se lo has dado creyendo que la ayudarás, deberías ponerte rápidamente en contacto con el veterinario. Tu animal podría correr peligro.

Mar Aguilar

Mar Aguilar

Me hubiera gustado ser médica pero le tengo terror a la sangre. Por eso, escribir sobre salud no me parece mal plan. También me interesa la nutrición. Disfruto viendo vídeos de YouTube con guiris preparando comida saludable y me encantan los animales.

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