Los perros también pueden ser adolescentes problemáticos

Se vuelven desobedientes y tercos a los ocho meses de edad. Afortunadamente se trata de una fase pasajera, como les sucede a los adolescentes humanos.

Si has tenido o tienes un perro de ocho meses de edad, quizá hayas notado que se ha vuelto desobediente y cabezón. Puede incluso que su comportamiento te recuerde al del típico adolescente malhumorado y rebelde. Tenemos que decirte que no vas nada desencaminado ya que los canes también pasan por esta fase problemática cuando tienen unos 8 meses de edad. Y, buenas noticias, se trata de algo pasajero.

Son las conclusiones a las que ha llegado un equipo de investigadores tras observar el comportamiento de 378 perros. Se vio cómo los animales eran más obedientes y sensibles por debajo o por encima de los ocho meses de edad. Eso sí, solo cuando se trataba de hacer caso a sus dueños, no a personas de fuera de la familia. Esto quiere decir que, durante la adolescencia, los comportamientos indeseables los tienen con sus dueños, tal y como suele sucederles a los adolescentes humanos, que se vuelven desagradables con sus padres.

El saber que el perro solo está pasando por una etapa de rebeldía que se irá igual que llegó, tiene importantes implicaciones en el futuro del animal, pues hay quien opta por llevarlo a un refugio, incapaz de lidiar con él.

"Este es un momento muy importante en la vida de un perro", afirma la investigadora de comportamiento animal Lucy Asher, de la Universidad de Newcastle en el Reino Unido. "Es el momento en el que los perros suelen volver a ser acogidos porque ya no son un cachorrito lindo y, de repente, sus dueños descubren que son más difíciles y ya no pueden controlarlos ni entrenarlos". "Pero como en el caso de los adolescentes humanos, los dueños deben ser conscientes de que su perro está pasando por una fase y pasará".

En un experimento realizado con 93 labradores, golden retriever y mezclas de estos, se descubrió que los perros de ocho meses tardaban más y eran más reacios a responder a la orden de "sentarse" dada por su cuidador que cuando tenían cinco meses. Sin embargo, los de ocho meses no mostraron la misma obstinación cuando la orden fue dada por un extraño.

Los investigadores encontraron más evidencia de este efecto en los datos de una encuesta que se realizó con 285 perros (labradores, golden retriever, pastores alemanes y sus razas cruzadas). A los dueños y entrenadores de perros menos familiarizados con ellos se les pidió que evaluaran la "capacidad de entrenamiento" de los animales respondiendo preguntas sobre la obediencia y la rapidez con que se respondían las órdenes. De nuevo los dueños clasificaron a sus mascotas como menos obedientes a los ocho meses de edad en comparación con los cinco o doce meses. Los adiestradores de fuera de la familia afirmaron, sin embargo, que la obediencia aumentó entre los cinco y los ocho meses de edad.

"Es muy importante que los dueños no castiguen a sus perros por desobediencia o que empiecen a alejarse de ellos emocionalmente en este momento", dice Asher. "Esto podría empeorar cualquier problema de comportamiento, como lo hace en los adolescentes humanos".

En el estudio también se descubrió que las hembras menos seguras, es decir, aquellas que muestran signos de una mayor necesidad de apego y más ansiedad cuando sus dueños se separan de ellas, llegaron antes a la pubertad.

Resumiendo, si tu perro tiene más o menos ocho meses y está un poco revuelto, no desesperes, se le pasará y volverá a ser las mascota adorable y obediente que era.

 

Referencia: Lucy Asher, Gary C. W. England, Rebecca Sommerville and Naomi D. Harvey 2020Teenage dogs? Evidence for adolescent-phase conflict behaviour and an association between attachment to humans and pubertal timing in the domestic dogBiol. Lett.1620200097 http://doi.org/10.1098/rsbl.2020.0097

Continúa leyendo