Cómo proteger al perro de la leishmaniasis

Ningún método es 100% efectivo, pero debemos tomar medidas para evitar esta enfermedad que puede ser mortal.

Antes de nada, empezaremos por explicar qué es la leishmaniasis. Esta enfermedad es una patología grave que pueden padecer los perros, pero también las personas. La leishmaniasis la causa la hembra del mosquito Phlebotomus al picar y transmitir el protozoo flagelado del género Leishmania al perro o a la persona. Para que esto ocurra, el mosquito ha tenido que picar antes a un animal enfermo de leishmaniasis y así convertirse en portador de la patología.

Los mosquitos portadores suelen picar por la noche y en las temporadas más cálidas del año, es decir, desde el final de la primavera hasta principios del otoño. Por esta razón, no deberíamos dejar que nuestro perro permanezca por la noche en el exterior.

En España hay una gran prevalencia del mosquito de la Leishmania, encontrándose sobre todo en Madrid, Cataluña, Aragón, Castilla La Mancha, Andalucía, Comunidad Valenciana, Murcia y Baleares. Solo la cornisa cantábrica y las islas Canarias en su totalidad se libran de su molesta presencia.

La leishmaniasis se divide en dos tipos: de tipo cutánea y de tipo visceral. La primera produce síntomas como caída del pelo, cambio de color de la piel, grietas en el hocico y las almohadillas, piel seca, crecimiento anormal de las uñas y la segunda, que es la que afecta a los órganos internos se manifiesta con pérdida de peso, lesiones en los riñones, hígado, huesos (cojera), ojos, músculos…

Ningún método de prevención de la leishmaniasis es 100% efectivo, pero debemos tomar medidas para evitar esta enfermedad que puede ser mortal para nuestra mascota.

Medidas para proteger al perro de la picadura del mosquito:

1.       Ponle un collar antiparasitario.

2.       Mantén al día el calendario de la pipeta preventiva.

3.       Pregunta a tu veterinario si es conveniente ponerle al perro la vacuna contra la leishmaniasis y hacerle el test.

4.       No permitas que tu mascota duerma en el exterior en verano o primavera.

Diagnosticar leishmaniasis en un perro no es algo sencillo. La razón es que aún no existe una prueba de laboratorio que ofrezca por sí sola un resultado inequívoco. Además, no todos los canes portadores de la enfermedad finalmente la desarrollan.

Las pruebas que se emplean para detectar la patología son el test de la leishmania, que arroja resultados en solo 10 minutos y sirve como prueba preliminar; la técnica IFI (inmunofluorescencia indirecta), recomendada a nivel internacional y que detecta tanto la presencia de los anticuerpos como su cantidad y la prueba ELISA.

Si crees que tu perro puede tener leishmaniasis, llévalo al veterinario.

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