X motivos por los que puede babear un gato

¿Alguna vez has visto a un gato babear? Puede que sean simples gotitas o que empiece a formar espumarajos que incluso, si no lo has visto nunca, te asusten.

 

Los gatos babean en diferentes situaciones, algunas agradables y otras nos deben hacer pensar en llevarle al veterinario.

Este babeo se debe a dos posibles causas:

  • producción excesiva de saliva
  • imposibilidad de retener la saliva dentro de la cavidad oral, por ejemplo en el caso de traumatismos, fracturas o debilidad neuromuscular.

¿Por qué puede aumentar la producción de saliva?

 

  1. Placer
    Aunque no es lo más habitual, puede que hayas notado que tu gato babea cuando lo acaricias. O incluso cuando se ha levantado de tu regazo te ha dejado una manchita de baba.

    Esto es porque en el momento en el que el gato se encuentra relajado, mientras le acaricias o se echa una siesta relajante, está recibiendo estímulos placenteros y como consecuencia se produce un reflejo positivo que se traduce en el babeo.

  2. Estrés
    Por el contrario, en situaciones estresantes, podemos ver como le caen goterones de saliva a nuestro gato. Y esto ocurre de repente. En un momento el gato está “normal” (ya sabemos que la procesión va por dentro) y al segundo siguiente se le están cayendo gotas de babas.

    Recordemos que los gatos son vulnerables al estrés y su forma de mostrarlo puede ser diferente en cada gato.

  3. Intoxicaciones
    Los gatos son muy sensibles a los tóxicos. Y no solo a tóxicos que podamos pensar de manera lógica, como productos de limpieza de casa. Si no que son muy sensibles a algunos productos comúnmente utilizados para perros, y que pueden ser mortales para gatos.

    En algunos casos, pueden llegar a producir únicamente un aumento de la salivación y del babeo, pero no debemos olvidar que no todos los productos para perros son aptos para gatos.

    Ante la duda pregunta a tu veterinario.

  4. Administración de medicamentos
    Algunos medicamentos o nutracéuticos tienen un sabor desagradable para nuestros gatos. Y ellos nos lo demostrarán formando una baba espesa, blanca e incluso sacudiendo la cabeza para intentar eliminar de su boca ese sabor tan horroroso.

  5. Cuerpo extraño en la boca
    Los gatos son muy cotillas. Les encanta investigar y muchas de las veces lo hacen a través de su boca.

    Por este motivo, hay ocasiones en las que pueden quedarse diferentes objetos o cuerpos extraños en su boca, como por ejemplo una aguja de coser o un trozo de hueso de pollo que hayan robado de la basura.

  6. Problemas dentales.
    Uno de cada 3 gatos mayores de 3 años tienen problemas dentales. Estos problemas causan mucho dolor, y uno de las consecuencias del dolor es la hipersalivación o aumento de la formación de saliva.

    Sabemos que los gatos son maestros escondiendo todos sus síntomas. Tanto es así que incluso tienen enfermedades “ocultas” al ojo humano. Teniendo alteraciones en los dientes por debajo de la encía que no son visibles a simple vista y que necesitan de radiografías para poder diagnosticarlas, como en el caso de la reabsorción dental.

    Esta patología es tremendamente dolorosa, pudiendo ocasionar que el gato babee y deje de comer.

  7. Obstrucciones esofágicas por tricobezoares (bolas de pelo)
    Se ha descrito un aumento de la producción de saliva en estos casos, probablemente como mecanismo del cuerpo para ayudar a que esta bola de pelo pueda pasar por el esófago obstruido, unido al dolor y malestar que produce esta obstrucción.

  8. Problemas gastrointestinales
    Si ves que tu gato babea y vomita, puede que tenga algún problema digestivo. Puede que el babeo sea el único signo que veamos y que sea la punta del iceberg. Y que sea consecuencia de la presencia de náuseas, por ejemplo.

    Estos problemas digestivos pueden ser esofagitis, reflujos gastroesofágicos, enfermedades inflamatorias, tumores, etc.

  9. Enfermedades sistémicas.
    Enfermedades hepáticas, renales, neurológicas pueden provocar por diferentes mecanismos un aumento de la salivación y que sea este el único signo que veamos.

¿Qué hacer si mi gato está babeando mucho?

Lo primero debemos ver si ha sido algo puntual o lleva tiempo haciéndolo.

Si confirmamos que es algo puntual, después de administrarle un medicamento, al acariciarle o en una situación estresante, como puede ser llevarle en el coche, podremos pensar que es debido a eso.

Si, por el contrario, lleva más tiempo y no se relaciona con nada de lo anterior, se debe acudir a un veterinario para que haga una revisión exhaustiva a nuestro gato.

Referencias:

Kook, P. H. (2013). Ptyalism in dogs and cats-a short review.

​​Woerde, D. J., Hoffmann, K. L., Kicinski, A., & Brown, N. L. (2019). Oesophageal obstruction due to trichobezoars in two cats. Journal of Feline Medicine and Surgery Open Reports, 5(1), 2055116918823581.

 

 

 

Ana Anglada

Ana Anglada

Veterinaria clínica y empresaria en Anaga Centro Veterinario desde 2007. Consultora de gestión y marketing para clínicas veterinarias. Certificada europea en Medicina Felina por la ESVPS. Diplomada “con distinción” en Advanced Certificate in Feline Behaviour. Miembro de GEMFE y de la ISFM. (International Society of Feline Medicine). Miembro del comité científico de AMVAC. Tesorera de AMVAC. Consultora Digital Certificada. Business Marketing Strategist avalada por Florida Global University. Copywriter certificada por la Escuela de Copywriting de Maïder Tomasena avalada por Florida Global University. Mentora de Veterinarios y creadora del Instituto Felino donde imparte formación a veterinarios. Conferencista internacional habiendo formado a más de 1000 veterinarios en España y Latinoamérica. Docente del posgrado de Gestión y Marketing para Veterinarios de Vetesweb. Autora de artículos científicos y de gestión, y colaboradora del libro “Manual práctico para la gestión de centros veterinarios” Autora del libro “Del offline al online. Cómo digitalizar mi clínica veterinaria” 2021 Multimédica Ediciones Veterinarias. Creadora del podcast Business Veterinario. Colaboradora del programa de radio “Como el perro y el gato” de Onda Cero. Creadora del Método SlowVet.

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