Síndrome de Noé: cuando el amor a los animales se convierte en una enfermedad

De manera coloquial lo llamamos Síndrome de Noé, en psiquiatría se denomina “Trastorno de Acumulación de Animales”, las personas que lo padecen acumulan gran número de animales en su domicilio, viven hacinados, mal cuidados, desnutridos o enfermos, llegando incluso a darse casos de maltrato y muerte, pero siempre piensan que les dan los mejores cuidados, tienen completamente distorsionada la realidad negando la evidencia.

 

Qué hacer cuando se detecta un síndrome de Noé

Estos casos son muy delicados, se mezcla el sentimiento de auxilio a los animales, pero también hacia las personas que padece este trastorno. El gato es el animal más común en la acumulación de las personas con el síndrome de Noé, aunque se dan muchos casos de perros y en menor cantidad animales exóticos o de granja. Los quieren y creen realmente que los cuidan, ellas misma viven entre basura y falta de condiciones higiénico sanitarias. Suelen recoger animales abandonados de la calle, pero el problema se agrava cuando crían entre ellos, el descontrol es tan grave que llegan a tener decenas de animales sin ningún tipo de control sanitario ni veterinario, suponiendo un problema de salud pública en su entorno y graves problemas vecinales por olores y molestias.

No suelen aceptar ningún tipo de ayuda, ni permiten el acceso a la vivienda, dificultando el auxilio a los animales.  Ante semejante situación, se puede recurrir directamente a los servicios sociales o ponerlo en conocimiento de alguna protectora, ellos además podrán hacerse cargo de los animales si se consigue su retirada.  En la mayoría de las ocasiones se interviene con orden judicial para el acceso a la vivienda y retirada de los mismos. Las entidades de protección animal han atendido casos de hacinamiento de más de 140 perros a cargo de una sola persona. Son situaciones duras para los animales que pasan hambre, sed y mueren enfermos sin ningún tratamiento veterinario.

¿Cómo se trata el síndrome de Noé?

Hasta hace relativamente poco el Síndrome de Noé no era diagnosticado. Estas personas al padecer también el Síndrome de Diógenes, que es la acumulación de basura en la vivienda, solo se les trataba por ese problema. Lo ideal sería detectar de manera precoz el trastorno, sin embargo, cuando ya se denuncia y se actúa, el número de animales suele ser muy elevado y no siempre hay un lugar donde trasladarlos, muchos de ellos se encuentran enfermos y necesitan de cuidados muy especiales tanto a nivel veterinario como psicológico, suelen ser poco sociables al no haber tenido contacto con otros seres humanos.  

Cuando se detecta un caso, lo más importante es la retirada de los animales. Es un problema para las administraciones que no tienen capacidad para acogerlos. La colaboración de las entidades de protección animal es imprescindible, cientos de animales se han podido recatar gracias ellas, aunque suponga un coste económico importante, al no recibir ayuda de los ayuntamientos con los que colaboran.

En cuanto a estas personas, pocas veces se aplican protocolos efectivos para que reciban un tratamiento adecuado y eficaz. Prácticamente en el 100% de los casos son reincidentes, de nuevo acumulan y hacinan gran número de animales, volviendo al problema inicial.

Algunos casos

  • Señor de 75 años, vivía en una vieja furgoneta rodeado de perros enfermos que fue recogiendo de la calle "por una promesa a Dios”, con 10 años, dos perros le salvaron del ataque de un toro en Salamanca. Prometió que al jubilarse salvaría todos los perros abandonados que pudiera. Esa promesa se convirtió en una pesadilla para los 140 perros que malvivían en un cercado repleto de escombros, chatarra y desperdicios.
    A penas tenía medios para sobrevivir él mismo, compartía el poco alimento que tenía con sus perros, era imposible que atendiera en condiciones a todos. Era tal el hambre que tenían, que cuando parían las perras, todos se tiraban a comerse a los cachorros, unas escenas terroríficas, pero que definen muy bien la realidad.
    Todos los perros fueron rescatados por asociaciones protectoras, y el señor fue trasladado a un centro de mayores. El vínculo con sus animales era tan grande que durante mucho tiempo tuvo contacto con las personas que los rescataron para tener noticias de ellos. Para él fue muy duro y durante el rescate no paró de llorar.
  • Señora de 60 años que acumulaba más de 100 perros, vivan entre excrementos y orines, los alimentaba con despojos de pollo que le daban en los mercados. Cuando fueron rescatados, algunos ya estaban muertos, tenían sarna, prácticamente sin pelo en el cuerpo. Ella los abrazaba y daba besos diciendo “Diréis que tengo mal a los perros”, para ella todos estaban en perfecto estado de salud y de salubridad.

  • Señora de 52 años, acumulaba más de 150 gatos en una pequeña finca donde vivía. En un cuarto tenía encerrados a 15 de ellos, nadie entraba en ese lugar desde hace más de 6 años. Los alimentaba a través de una pequeña ventana. Ella lo hacía para protegerlos y que el resto de gatos no les contagiaran enfermedades, pero la realidad es que vivían una pesadilla, estaban enloquecidos, años de terror prácticamente viviendo en la oscuridad. Su hija pidió ayuda desesperada a las autoridades, pero quienes ayudaron fueron protectoras que rescataron a todos los gatos con muchas complicaciones porque esta señora se oponía a ello.

Debemos entender que para estas personas es muy duro ver cómo se llevan a sus animales, muchas veces son lo único que tienen en la vida, los consideran parte de su familia. Quedan completamente hundidas, por eso es tan importante que tengan un apoyo psicológico y tratamiento psiquiátrico, ellas también son víctimas.

Fuentes:

https://www.parcdesalutmar.cat/media/upload/pdf/NP_sindrome_NoeCAST_editora_35_379_1.pdf

Matilde Cubillo

Matilde Cubillo (Justicia Animal)

Presidenta de Justicia Animal, Presidenta de la Federación de Asociaciones Protectoras y de Defensa Animal de la Comunidad de Madrid, miembro del Foro de Bienestar Animal del Ayuntamiento de Madrid, miembro del Consejo Asesor de Protección Animal de la Comunidad de Madrid.

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