Vídeo de la semana

Ser amante de los perros podría depender de tus genes

La genética podría predecir, en parte, si tendrás un perro o no en la edad adulta.

perro
Pixabay.

Los perros son adorables, cariñosos y divertidos. Puede que seas un auténtico amante de los animales y que sencillamente no puedas resistirte a sus innumerables encantos. Sin embargo, según un estudio publicado en la revista Scientific Reports, podría existir una explicación genética de por qué algunas personas aman incondicionalmente a los perros y se preocupan tanto por ellos.

Algunos estudios anteriores han demostrado que los niños que crecen con perros durante la infancia presentan una mayor afinidad a los canes. Sin embargo, los investigadores se preguntaban si los factores genéticos podrían influir. Para analizarlo, examinaron los datos de más de 85 000 hermanos gemelos en el registro de gemelos suecos (el registro más grande del mundo) en búsqueda de pistas genéticas que puedan estar relacionadas con las mascotas en la vida adulta.

Así, un equipo de investigadores suecos y británicos comparó los datos genéticos y el comportamiento de ambos hermanos para determinar si algunas conductas estaban relacionadas con el ADN. Igualmente, los científicos consultaron el registro sobre la propiedad de perros, ya que en Suecia todos los perros deben estar registrados oficialmente.

perros recibiendo mimos
Pixabay.

La genética influye en la decisión

Los investigadores descubrieron que si un hermano gemelo (idéntico) poseía un perro, lo más probable es que el otro hermano también tuviera uno en el futuro. No obstante, en el caso de los hermanos fraternos (es decir, no idénticos) si uno de los dos tiene perro, la probabilidad de que el otro posea uno a largo plazo es bastante menor.  Igualmente, los científicos concluyeron que, en el caso de las hombres, la genética afectaba un 51 % en la decisión de tener perro o no en la edad adulta, mientras que en las mujeres la cifra ascendía a un 57 %.

Este hallazgo también sugiere que los beneficios para la salud de tener una mascota podrían explicarse por la genética, tal y como sostiene Carri Westgarth, coautora del estudio y profesora en la Universidad de Liverpool (Reino Unido). Por ejemplo, en 2017 los científicos concluyeron que tener un perro reducía el riesgo de padecer una enfermedad cardíaca al brindar a las personas apoyo emocional y animarlas a realizar ejercicio.

No obstante, este estudio encuentra que la genética también podría explicar (aunque solo sea en parte) la buena salud física y mental de la mayoría de los dueños de mascotas.

 

También te puede interesar:

Continúa leyendo