Qué tener en cuenta si compras un perro a un criador

No fomentes la cría ilegal y el maltrato animal con tu compra. Esto es lo que hay que exigir si vas a comprar un cachorro.

Cachorro de labrador
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¿Te has enamorado de un determinado perro de raza? ¿Después de pensarlo bien has decidido dar el importantísimo paso de hacerte con él? Perfecto, ahora toca ponerse manos a la obra.

A la hora de hacerte con un perro de raza tienes dos opciones, o bien adoptarlo, porque sí, en las protectoras de animales también hay canes de raza esperando una segunda oportunidad (incluso hay refugios especializados en determinadas razas) o bien comprarlo a un criador. Cierto es que en las protectoras la mayoría de perros que hay son mestizos, eso también hay que tenerlo en cuenta.

Si te has decido por la opción del criadero, hay algunos aspectos que te recomendamos contemplar para que el cachorro que te lleves a casa no tenga ningún problema ni estés, con tu compra, fomentando las malas prácticas de ciertos criadores que incluso poseyendo licencia tratan a los animales como objetos de producción.

El criador al que acudas debe ser un profesional cualificado y certificado que preste atención tanto a los ejemplares que procrean como a los cachorros que nacen. Antes de elegir al criador, nosotros te recomendamos ir sin prisas y dedicar tiempo a buscar, comparar, así como pedir asesoramiento a un veterinario.

Cuando tengas claro a qué criador le vas a comprar, acércate a sus instalaciones a conocerle, tanto a él como a los perros. Fíjate cómo es la zona donde permanecen los animales. Debe estar limpia, ser espaciosa, tener buena temperatura y, sobra decir, disponer de agua.

Es muy importante que el criador te enseñe a los cachorros. De hecho, si es un buen profesional no es que no tenga inconveniente alguno en mostrártelos, sino que será un orgullo. En este punto deberás fijarte en que los animales presenten un buen pelaje, no estén por debajo de su peso, se muestren activos, curiosos, abiertos, alegres… lo contrario no es buena señal.

Vital es también que te deje ver a la madre de la criatura. Fíjate en su apariencia e importante, párate a mirar bien cómo es su relación con el cachorro, si se interesa por el pequeño, si lo aleja de su lado o todo lo opuesto… La razón es que algunos vendedores ilegales se saben el truco y enseñan otra perra, no la que ha parido. También es conveniente que observes la relación del criador con la perra. Lo ideal es que sea amistosa. Una última cuestión relacionada, no se debe separar al cachorro de la madre antes de los dos meses de edad.

Es buena señal que el criador ponga algunas “exigencias” a la hora de venderte el cachorro. Esto es, se interesará por si tienes suficiente sitio para él, por si vas a poder dedicarle el tiempo que requiere, cómo es la familia en la que vives, tus planes de futuro, etc. Con esto demuestra que sus animales le preocupan y quiere lo mejor para ellos.

Para ejercer de criador hay que disponer de un núcleo zoológico. Estamos hablando de un permiso que se concede a los centros de cría, residencias caninas, centros de adiestramiento, etc, que es obligatorio para trabajar con animales. En el caso de la cría, el que debe tener es el núcleo zoológico de cría. Esto no es optativo.

Como actividad económica que es, debe tener una licencia de la actividad que está ejerciendo emitida por el ayuntamiento. Cuando se compra un animal por la vía legal, deberás firmar un contrato de compra-venta en el que se especifique el nombre de los padres y su LOE (número de identificación del perro dentro del árbol genealógico del Libro de Orígenes Español), el LOE del cachorro, su sexo, el importe a pagar, así como el nombre y DNI del comprador y el vendedor.

Mira bien la cláusula referente a las enfermedades infecciosas. Un buen criador no entregará a cachorros enfermos, pero por si acaso. Si esto ocurriera tendrá que correr con los gastos veterinarios que se deriven o si el animal falleciera, devolverte el dinero. Un buen criador tampoco criará con un animal enfermo o portador de alguna enfermedad congénita como, por ejemplo, la displasia. Es un plus que entregue un certificado en el que se diga que el animal está libre de tal o cual enfermedad.

También debes recibir una factura. Esta última debe estar expedida a nombre del centro de cría en el que hemos adquirido al cachorro.

Y, por último, desconfía si el perro que vende el criador es muy barato. Pagar hasta 1000 € es algo normal, muy por debajo de este precio es sospechoso. Si vas a comprarte un perro, por favor, no fomentes la cría ilegal.

Mar Aguilar

Mar Aguilar

Me hubiera gustado ser médica pero le tengo terror a la sangre. Por eso, escribir sobre salud no me parece mal plan. También me interesa la nutrición. Disfruto viendo vídeos de YouTube con guiris preparando comida saludable y me encantan los animales.

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