Qué es un pug y cómo cuidarlo

El Pug es una raza de perro de tamaño pequeño (menos de 9 kilos). Pertenece al grupo las razas caninas “perros de compañía”, cuya morfología facial y craneal (braquiocefálica) le predispone a un gran número de problemas de salud, que conviene conocer y cuidar.


Un Pug es un braquicéfalo, pero no todos los braquicéfalos son Pug

El Pug llama la atención por su hocico chato y su cráneo corto casi redondo. A este tipo de conformación se la conoce como braquicefalia.

Pero el Pug, no es la única raza de perro que presenta esta morfología craneal braquiocefálica. Otras razas como, el Bulldog Inglés, Bulldog Francés, Boxer, Bostón Terrier, Pekinés o el simpático Shih Tzu también son perros braquicéfalos.

Los Pug caen bien a las personas, pero no a los perros

Los rostros redondeados con hocicos cortos, permiten a los perros ofrecer una señalética de comunicación con miradas frontales muy próxima a la que tenemos los humanos.

Esto nos produce especial ternura cuando intercambiamos miradas con ellos. Una forma muy directa para otras razas de perro, a las que incluso, podría resultar una mirada amenazante.

No es de extrañar, entonces, que algunos perros rechacen el acercamiento de un perro braquicéfalo. Estos, además, de venir muy de frente, en muchas ocasiones emiten sonidos o “ronquidos” a consecuencia de una cierta dificultad respiratoria. Estos sonidos, pueden ser interpretados por otros perros como un gruñido.

Un simpático desastre humano

El Pug es un perro encantador e inteligente. Un excelente perro de compañía. Equilibrado, alegre y muy vivo.

Si a esto le sumamos su pequeño tamaño, su anatomía robusta y redonda y su tierna mirada, parece el perro ideal que tener en casa.

Sin embargo, la selección exagerada de ciertos rasgos físicos como:

  • Hocico muy corto “chato”
  • Cabeza redonda
  • Ojos grandes
  • Rabo enroscado
  • Pliegues en la piel

ha dado lugar a que muchos individuos de la raza Pug, y otros perros braquicéfalos se hayan convertido en perros encerrados en cuerpos que no funcionan. Al menos no son nada cómodos para vivir como un perro.

Tareas sencillas, como respirar, beber agua o comer, puede resultar misión imposible cuando no tienes hocico, tu nariz carece de fosas nasales abiertas o un pliegue de la piel no te deja ver o respirar.

Problemas de salud del Pug a consecuencia de esta selección

Los perros de raza Pug que vemos por el barrio, nada tienen que ver con la primera descripción de la raza en 1890.

La exageración de los caracteres diagnósticos de la raza y sus consecuencias se describen abajo:

Hocico muy corto “chato”, ha dado lugar a una conformación nasal donde prácticamente se hace imposible la circulación del aire. Esta dolencia se conoce como Narinas estenóticas. En la imagen 1 se observan narinas cerradas de tres perros braquicéfalos.

Imagen 1: Trufas de perros braquicéfalos con narinas estenóticas. Modificado de Liu, N. C., et al. 2017.
Imagen 1: Trufas de perros braquicéfalos con narinas estenóticas. Modificado de Liu, N. C., et al. 2017.

Cabeza redonda: esta condición, junto con la de hocico chato, es la que convierte a los “pugs” en braquicéfalos. La condición de braquicéfalo, está asociada al síndrome respiratorio conocido como BOAS (Brachycephalic obstructive airway síndrome). Este síndrome incluye, narinas estenóticas, malformaciones en el paladar, laringe y tráquea.

Además, el enorme esfuerzo cardiovascular que debe hacer el corazón de un perro con dificultades respiratorias, para que en el oxígeno llegue al resto del cuerpo, puede pasarles factura.

Ojos grandes: la selección exagerada de este carácter, les hace más propensos a sufrir prolapsos oculares. Esto ocurre cuando porque la órbita que aloja el ojo es menos profunda de lo habitual, pudiendo salirse el ojo con relativa facilidad.

Rabo enroscado: asociado con problemas de columna vertebral. Por ejemplo, deformaciones en las vertebras que generan presión en la espina dorsal, afectando a la movilidad y al control de la defecación.

Pliegues en la piel: hacen que sea más fácil que aparezcan dermatitis a consecuencia de infecciones por hongos o bacterias.

Con todo esto, la idea de seleccionar razas bajo ningún concepto debería centrarse en nuestro gusto estético, sino en lo siguiente:

  • El carácter del perro, indispensable para el tipo de convivencia, relación de afecto y compañía que establecemos con ellos.
  • La experiencia de perro sano y feliz que puedan tener en el interior de un cuerpo que, prácticamente “diseñamos” para ellos.

 El camino de la cría responsable del pug

Para mantener una buena morfología y salud del perro “chato”, la R.S.C.E (Real Sociedad Canina Española) penaliza las siguientes características, a fin de evitar los ejemplares con problemas se empleen en los programas de cría:

  • Trufa: fosas nasales estrechas y pliegues pesados sobre la nariz son inaceptables (Imagen 2)
Imágen 2: Carlino (Pug) con un pliegue sobre la nariz.
Imágen 2: Carlino (Pug) con un pliegue sobre la nariz.

Imágen 2: Carlino (Pug) con un pliegue sobre la nariz.

  • Hocico: Los ojos y nariz nunca deben estar afectados negativamente o estar ocultos por pliegues excesivos sobre la nariz.
  • Mandíbula: Que se vean los dientes y la lengua y debe ser severamente penalizado.
  • Ojos: Nunca protuberantes, exagerados o mostrando blanco cuando miran hacia adelante. Libre de problemas oculares.
  • Peso ideal: entre 6,3 y 8,1 kilos.

Referencias:

Liu, N. C., et al. 2017. Conformational risk factors of brachycephalic obstructive airway syndrome (BOAS) in pugs, French bulldogs, and bulldogs. PloS one, 12(8), e0181928.

Io Almagro

Io Almagro

Doctora en Biología. Se licenció en Biología en la Universidad Autónoma de Madrid, y tras realizar un Máster en Biología de la Conservación por la Universidad Complutense de Madrid y otro Máster en Geología por la Universidad de Granada se doctoró en la Universidad de Granada dentro del programa de doctorado de Ciencias de la Tierra. Su tesis obtuvo la calificación máxima de sobresaliente cum laude y mención internacional. Apasionada por los perros desde los 5 años, Ío Almagro también es técnico en adiestramiento canino y colabora como experta en perros dentro del programa “Como el perro y el gato” retrasmitido por onda cero y melodía fm. Es colaboradora docente en los cursos de bienestar animal y social impartidos por la Universidad Nacional a Distancia (UNED), y tiene su propia consultoría sobre comportamiento canino losperrodealma.com donde ayuda a las personas a vivir más felices con sus perros.

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