¿Qué es mejor, un perro mestizo o de raza?

La respuesta a la pregunta es sencilla: a la hora de escoger a nuestro compañero peludo, debemos dejar un lado nuestros perjuicios y nuestra vanidad.

Cuando vamos a incorporar un perro a nuestra familia, debemos pensar en que estamos asumiendo la responsabilidad de un ser vivo durante un periodo de tiempo que pasará fácilmente la década. Por ello, la elección del nuevo miembro de la familia tiene que ser una decisión consensuada por todos los convivientes del hogar en primer lugar y debemos informarnos concienzudamente de las necesidades que debemos suplir para garantizar su salud y bienestar durante toda su vida.

Existen unas 300 razas de perros reconocidas, una manera de agruparles por características casi idénticas en cuanto a aspecto y/o comportamiento por la selección en el cruce de sus antepasados. Cuando decimos que un perro es mestizo o cruzado es porque tiene características de dos o más tipos de razas.

En el caso de los perros, la raza realmente no es una característica que determine los cuidados y gastos que debemos valorar, tal vez algunos específicos, como sí lo pueden ser el tamaño, la edad, el carácter o incluso su tipo de pelo.
 
Cuando comparamos las poblaciones de felinos y de caninos como animales de compañía, es sorprendente comprobar que la raza predominante de gatos en los hogares es la del “común europeo” o “mestizo”, mientras que el mejor amigo del hombre sin raza reconocida ni siquiera figura en los rankings.

Parece ser que, el motivo de esta diferencia es que, como los gatos son animales que no suelen salir de casa ni lleva aparejada una vida social, no se valora tanto su aspecto. En cambio, con los perros paseamos, hacemos excursiones, nos los llevamos de vacaciones e incluso hacemos grupos con los “amigos de parque”. Y, desgraciadamente, para algunas personas tener un can de raza es una manera de subir el nivel de “estatus social”.

Los perros mestizos

Se dice que los perros cruzados son más saludables porque son los genes más sanos y fuertes son los que prevalecerán. Pero no tiene que ser necesariamente así, ya que también pueden heredar enfermedades genéticas si sus antecesores las tuvieran de la misma manera que se transfiere genéticamente el aspecto físico. Además, no existen evidencias científicas que corrobore esta afirmación, ya que en la mayoría de estudios sobre enfermedades hereditarias se catalogan sobre razas.

Lo que sí podemos asegurar es que un perro mestizo es un ser único e irrepetible. Miles de ellos esperan un hogar en las entidades de protección animal: de tamaño pequeño o grande, con combinaciones de colores exclusivas en cada uno, de pelo corto o largo, de lo más tranquilos a los más juguetones, desde cachorros a ancianitos… Es imposible no encontrar uno que te guste y que, además, se adapte perfectamente al estilo de vida que tienes.

Los perros de raza

De las abrumadoras cifras de abandono, no se libra ni el perro con el pedigree más “estupendo” del mundo. La adquisición compulsiva y desinformada de un animal, acaba en la mayoría de los casos con el abandono de éste. También las incautaciones, bien sea a particulares o centros de cría ilegales, hacen que muchos perros de raza acaben en centros de protección animal.

Por otro lado, no podemos olvidar las razas que van íntimamente ligadas al maltrato y abandono animal: podenco, galgo, las razas mal llamadas potencialmente peligrosas (pitbull, american stanford…), bodeguero andaluz, mastín…

Por tanto, podemos encontrar en las entidades de protección, animales de diferentes razas. En la mayoría de las ocasiones, más adultos que cachorros… seres magníficos que, aunque no son tan singulares como los mestizos, merecen encontrar el calor de un hogar.

Entonces, ¿mejor mestizo o de raza?

Sea cruzado o de raza, todos son seres vivos sintientes. Abandonemos el pensamiento de querer tener un perro “igualito” que el que sale en tu serie favorita, el que le viste a algún influencer en redes sociales o el “monísimo” cachorro del anuncio que jugaba con el rollo de papel higiénico por toda la casa.
 
Es fundamental no solo seleccionar a nuestra “media naranja peluda” basándonos en cuál se adapta mejor a nuestro estilo de vida, sino a aquel perro al que podamos dar la vida que necesita más allá que por sus características físicas, también por aquellas comportamentales.

Beatriz Ramos

Beatriz Ramos

Especialista en comunicación digital del sector del animal de compañía, veterinaria y One- Health. Es productora y realizadora de ''Como el Perro y el Gato'' de Onda Cero. También es directora del podcast ''No Solo Perros y Gatos''. Además, es gerente de la Fundación Mascoteros. ATV y co-propietaria de Centros Veterinarios Mascoteros.

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