¿Puede un gato sobrevivir si se abandona en la calle?

Innumerables gatos caseros son abandonados con la falsa creencia de que son animales que sobreviven fácilmente en la calle, pero solo les espera sufrimiento y posiblemente la muerte.

 

Los gatos van ganando puestos en nuestros hogares. En muchos países, la población de felinos como mascota ya supera a la de los populares perros. Y en aquellas naciones donde aún “el mejor amigo del hombre” sigue siendo el animal de compañía predominante, cada año ven recortada su ventaja sobre la de los felinos.

Por otro lado, las colonias felinas causan mucha controversia en la sociedad. Los gatos que viven en entornos urbanos, en nuestros pueblos y ciudades, nos han acompañado a lo largo de siglos. Cada vez cuentan, afortunadamente, con mayor protección después de haber sufrido la indiferencia de la administración, la persecución social y de las autoridades a las personas que los cuidan e incluso su exterminio indiscriminado.

Hay algo innegable y es que la historia de los gatos domésticos va íntimamente ligada a la de la humanidad. Nos necesitan para sobrevivir, tanto en el caso de los gatos que habitan las calles de nuestros municipios como aquellos que residen en un confortable hogar. Cada uno a su manera.

Puede parecer que el gato que ha tenido la suerte de vivir bajo los cuidados de una familia se desenvolverá en la calle como sus congéneres callejeros ¿no son gatos todos al fin y al cabo? Pero, sin ánimo de antropomorfizar con el ejemplo ¿sabrías tú subsistir si de repente aparecieras en el Amazonas, en el desierto del Sahara o en el Polo Norte? Al fin y al cabo, también hay poblaciones humanas en esos lugares ¿no?

Comer, beber, encontrar un refugio, enfrentarse a los muchos riesgos desconocidos, el sentimiento de desamparo… Es exactamente lo mismo que les sucede a los gatos que son abandonados a su suerte en la calle, lo que conlleva a enfrentarse a un entorno hostil y, por tanto, a un su sufrimiento físico y emocional que en muchos casos acaba en la cruel muerte del animal.

La búsqueda de alimento y agua

Los afortunados gatos que son animales de compañía tienen a su libre disposición sus cuencos con comida y agua limpia y fresca. Y, en muchos casos, también se les premia con jugosas latas de alimento húmedo e incluso snacks.

Cuando tienen a unos humanos responsables que les dan un alimento adaptado a sus necesidades y en cantidades correctas, no es que su nutrición sea óptima, es extraordinaria. Esto hace que su salud mejore notablemente.

Un gato que es abandonado en la calle y que hasta ahora había vivido con la seguridad de que cuando tenía hambre o sed, simplemente tenía que dirigirse a sus platos para saciarse ¿qué hará ahora?

Encontrar una fuente de alimento y agua es “misión imposible” para él. Hasta ahora solo habrá cazado como mucho a alguna mosca que entró en esa casa que tanto echa de menos. Así que probablemente tendrá que buscarse la vida rebuscando en contenedores (con posibles enfrentamientos con algún vecino) o acudiendo intentar hacerse con algo de alimento de alguna colonia felina, lo que provocará peleas con otros gatos (a lo que tampoco está acostumbrado un gato casero).

En el mejor de los casos, en el que el gato abandonado consiga alimentarse, su nutrición será de peor calidad. Además, puede llegar a ingerir alguna presa o alimento en mal estado e incluso envenenado.

Entorno hostil

Coches, transeúntes, ruidos, animales… Cuando un gato vive en un hogar, no se enfrenta a una serie de situaciones y actores cotidianos que existen en la calle. El confiado felino tiene altas posibilidades de sufrir un atropello, el golpe al arrimarse a alguna persona, el ataque de un perro o peleas con otros gatos.

Encontrar refugio

La búsqueda de un lugar seguro donde descansar o resguardarse una climatología adversa (el frío extremo, la lluvia o nieve, una ola de calor…) es de vida o muerte cuando vives en la calle.

Al “exgato” casero, hasta ahora, solo le bastaba con acurrucarse en su cama puesta junto al radiador cuando tenía frío o despanzurrarse en el fresco suelo cuando sentía calor. Y siempre había un techo que le resguardaba de la lluvia.

Encontrar en un entorno desconocido algo parecido a un refugio, puede llevarle mucho tiempo y, una vez más, posibles enfrentamientos con vecinos u otros gatos.

Gato confiado

Un gato casero, en la mayoría de las ocasiones, ha tenido un contacto estrecho con su familia humana. Al encontrarse desamparado en la calle, puede arrimarse a buscar ayuda alguna persona que le puede hacer daño.

Beatriz Ramos

Beatriz Ramos

Especialista en comunicación digital del sector del animal de compañía, veterinaria y One- Health. Es productora y realizadora de ''Como el Perro y el Gato'' de Onda Cero. También es directora del podcast ''No Solo Perros y Gatos''. Además, es gerente de la Fundación Mascoteros. ATV y co-propietaria de Centros Veterinarios Mascoteros.

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