Problemas del microchip ¿es seguro para mi perro?

El sistema de identificación mediante microchip es el legalmente requerido en España para el control de los animales de compañía.

El microchip es un trasponedor del tamaño de un grano de arroz, un sistema totalmente inocuo para el animal y que facilitará el retorno del animal en caso de pérdida o sustracción.

¿Es obligatorio en todas las mascotas?

La identificación mediante microchip es obligatoria en todo el territorio nacional para perros y gatos. Otros animales de compañía, como conejos o hurones, dependen de la Comunidad Autónoma.
Debería ser obligatoria para todos aquellos animales que convivan en familia, algo que se pretende avanzar con la Ley de Protección, Derechos y Bienestar de los Animales ya que es la única vía eficaz de conseguir vincular a un animal con su humano responsable.

Si no tienes claro si tu animal de compañía está obligado a ser identificado, lo mejor es que consultes con tu veterinario.
 
Y si no sale de casa ¿también es obligatorio? Hay una falsa creencia en pensar que si la mascota no sale a la calle, sobre todo si es un gato, no es necesario ponerle el microchip. Además de estar incurriendo en una ilegalidad, siempre puede suceder que accidentalmente nuestro animal acabe extraviado (o robado).

¿Cómo es el procedimiento?

Tu veterinario implantará bajo la piel del lado izquierdo del cuello de tu mascota el microchip, mediante una inyección subcutánea en un proceso rápido y prácticamente indoloro. Este “chip” electrónico tiene un número vinculado con el que el veterinario registrará tus datos en una base de datos oficial y que puede ser leído inalámbricamente con el lector apropiado.

De tal forma que, si una persona autorizada (policía, veterinario, protectora…) le lee el microchip a una mascota perdida, podrán localizar a su familia consultando los datos que aparecen en el registro.

¿Es para toda la vida?

El microchip tiene, en un principio, una durabilidad para toda la vida. Pero, al tratarse de un elemento electrónico, puede desactivarse. Por ese motivo, es aconsejable periódicamente, por ejemplo una vez al año, aprovechemos alguna visita a nuestro veterinario para pedirle que le pase el lector por el implante. Con este sencillo acto nos aseguraremos de que la vital identificación del animal estará siempre activa.

Desgraciadamente hay otro supuesto por el que poco podemos hacer: la extracción del microchip en casos de animales robados. La maldad del humano hace que estos dispositivos se extraigan, generalmente de forma cruenta (tras un corte en la posible zona de implantación y su posterior búsqueda en los tejidos de la zona), para desvincular al animal de su verdadero responsable.

¿Qué otros sistemas de identificación existen?

La identificación de nuestros animales de compañía, además del microchip obligatorio, puede complementarse de muchas formas como el tatuaje, chapas con el teléfono grabado, collares o arneses con los datos “bordados”, los códigos QR y los dispositivos GPS.

El tatuaje, a diferencia del microchip, sí es un proceso molesto para nuestro animal y tiene que ser realizado bajo sedación. Consiste en tatuar su número de identificación generalmente en el interior de la oreja. Además, con el paso del tiempo, puede verse deteriorado. Es un sistema muy extendido entre criadores, con el fin de acreditar su origen genético y el pedigree.

Las chapas y los collares facilitan la localización del dueño sin necesidad de portar un lector de microchip. Cualquier persona que se encuentre el animal, puede contactar rápidamente con el propietario.

Los códigos QR, además de cumplir la misma función que chapas o collares, al ser leído, llevarán a una página web con una información mucho más detallada que los datos de contacto con el propietario, como las posibles enfermedades del animal, si necesita medicación e incluso compartir la ubicación donde ha sido encontrado para que así su familia sepa en el mismo momento el lugar en el que ha sido encontrado.

Los dispositivos GPS es el único de ellos que te permite saber en tiempo real dónde está tu mascota (siempre y cuando el dispositivo tenga señal y batería). Pueden estar integrados en el collar o poder ser colgados de éste.

Otra de las vías de identificación y control es mediante ADN. Este registro es inequívoco, por ello se está intentando implantar de forma global. El código genético se encuentra en todas las células orgánicas, residuos, secreciones… por lo que se hace imposible de manipular o “extraer”. Con una analítica específica podríamos identificar al animal encontrado, esté vivo o muerto.

La identificación por ADN ya se encuentra disponible en muchos municipios de nuestro país, pero tristemente no con el fin de su recuperación en caso de pérdida, desaparición o robo. Su uso está siendo para algo tan limitado como el control de excrementos en la vía pública.

Beatriz Ramos

Beatriz Ramos

Especialista en comunicación digital del sector del animal de compañía, veterinaria y One- Health. Es productora y realizadora de ''Como el Perro y el Gato'' de Onda Cero. También es directora del podcast ''No Solo Perros y Gatos''. Además, es gerente de la Fundación Mascoteros. ATV y co-propietaria de Centros Veterinarios Mascoteros.

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