Perros y lobos. ¿Cuánto se parecen?

Los análisis genéticos, han determinado la clasificación taxonómica del perro, Canis lupus familiaris, como subespecie del lobo gris (Canis lupus). Con una secuencia de ADN tan similar, ¿en qué se diferencian perros y lobos?


¿Qué relación tienen los perros con los lobos?

Aunque el lobo y el perro tienen un ADN extremadamente similar, a nivel morfológico y comportamental, las diferencias son notables.

Por esto muchos autores nombran a Canis lupus familiaris como una especie independiente (Canis familiaris)

Cuando el lobo se convirtió en perro

Cuando Charles Darwin estudió los caracteres morfológicos en animales domésticos, anotó una serie de diferencias en comparación con sus parientes salvajes. A esta manifestación fenotípica de la domesticación se la conoce como síndrome de la domesticación.

Los cambios morfológicos producidos en animales domésticos son:

  • Cerebro de menor tamaño
  • Despigmentación
  • Cambios en la forma y tamaño de las orejas
  • Ciclos sexuales alterados
  • Cambios en la concentración de hormonas y neurotransmisores

Los zorros de Belyaev

Estudiando los zorros de Belyaev en 1959, Raymond Coppinger propuso la hipótesis de que asociados al carácter de sumisión y docilidad habría una serie de genes responsables de las variaciones morfológicas observadas en los perros, es decir responsables del síndrome de la domesticación. Estos genes se habrían seleccionado por “accidente” siendo visibles en la descendencia.

La epigenética

Lo llamativo es qué, como hemos visto, este síndrome es común en todas las especies domésticas. El misterio sobre como tales cambios morfológicos observables, se transmitían a la descendencia de forma muy rápida quedó resuelto gracias a la hipótesis de la cresta neural.

La hipótesis de la cresta neural, empezó a resonar hace 10 años. Con ella, los investigadores han demostrado cómo los cambios conocidos como síndrome de la domesticación, ocurren durante el desarrollo embrionario y a consecuencia de cambios heredables debidos a la influencia del ambiente.

Resulta que la actividad de las células de la cresta neural, está altamente condicionada por el medio en que se desarrolla el embrión. Sorprendentemente, los cambios debidos a las alteraciones de este medio, modifican el ADN o genes de la cresta neural. Tales modificaciones, se transmiten y mantienen en la descendencia. Este fenómeno se conoce como epigenética y parece haber sido clave en los procesos de domesticación.

Los cambios morfológicos observables en los perros y otros animales domésticos no serían fruto de la selección uno a uno de ciertos genes relacionados con el rasgo de mansedumbre. Más bien serían consecuencia de procesos epigenéticos sobre las células de la cresta neural, afectadas por un medio en contacto con el ser humano, y que se heredarían en la descendencia.

Realmente, ¿es menos agresivo un perro que un lobo?

Muchos estudios aseguran que los perros no son menos agresivos que los lobos, sino que se trata de especies que actúan diferente por su adaptación a nichos ecológicos diferentes.

En los experimentos realizados, los lobos mostraron menos conductas agresivas con miembros de su manada. Esto se explica porque estos ataques debilitarían al grupo, aspecto importante para la supervivencia.

A diferencia de los lobos, los perros:

  • No viven en manada
  • No son monógamos
  • No cazan en grupo ni comparten la presa.

Con esto, se ha encontrado que los perros muestran un mayor número de conductas agresivas con otros perros de su grupo social.

Sin embargo, la tolerancia hacia otros individuos ajenos al grupo social es mayor en perros que en lobos. Este aspecto, ha sido atribuido, por muchos científicos, al proceso de socialización y habituación en contacto con los humanos, más que a diferencias evolutivas.

¿Nos entienden mejor los perros?

Los perros deben ser entendidos como animales que se han adaptado a un nicho social y ecológico concreto. Además de haber sido moldeados en su selección por las directrices del ser humano.

Varios estudios han demostrado como los perros son enormemente hábiles en seguir nuestras directrices y señales. Sin embargo, la observación de que los lobos también poseen estas capacidades comunicativas con los humanos también se ha citado en varias investigaciones.

Sobre perros, humanos y amor

El sistema de la oxitocina está presente en perros y humanos, funcionando de forma similar.

Gracias a la secreción de esta hormona se fortalecen los lazos entre distintos individuos.

Lo curioso y destacable, es que este sistema funciona de forma interespecífica, segregándose por ejemplo cuando un perro y su propietario o tutor se reencuentran tras un tiempo separados.

Parece ser que esta estructura no estaría presente en los lobos.

Por tanto, podemos decir que el hecho de que los perros sean perros es fruto del afecto entre ellos y las personas.

Sobre la ternura y el afecto en perros y humanos

Parece ser que también hay ciertos genes responsables de la aparición de unos músculos encima de los ojos de los perros, cuyo movimiento sería responsable de despertar reacciones de ternura y afecto en las personas.

Estos músculos serían las “cejas” que tu perro mueve mientras comes y se apoya en tu muslo, consiguiendo que la pena te mueva a darle comida.

Se ha demostrado que los perros, con estos músculos más desarrollados, son adoptados con mayor facilidad en los refugios. Por esto decimos que son expertos mendigando.

Algunos de estos músculos parece que no están presentes o lo están de forma muy residual en los lobos.

Conclusión:

La manera en cómo llegaron los perros a nuestras vidas, aún guarda misterios. Pero es muy probable, que el amor tuvo un papel fundamental.

Referencias:

Anastasiadi, D., & Piferrer, F. 2019. Epimutations in developmental genes underlie the onset of domestication in farmed European sea bass. Molecular biology and evolution, 36(10), 2252-2264.

Range, F., & Marshall-Pescini, S. 2022. Comparing wolves and dogs: current status and implications for human ‘self-domestication’. Trends in Cognitive Sciences.

Rubio, A. O., & Summers, K. 2022. Neural crest cell genes and the domestication syndrome: A comparative analysis of selection. Plos one, 17(2), e0263830.

Skoglund, P. et al. 2015. Ancient wolf genome reveals an early divergence of domestic dog ancestors and admixture into high-latitude breeds. Current Biology, 25(11), 1515-1519.

Io Almagro

Io Almagro

Doctora en Biología. Se licenció en Biología en la Universidad Autónoma de Madrid, y tras realizar un Máster en Biología de la Conservación por la Universidad Complutense de Madrid y otro Máster en Geología por la Universidad de Granada se doctoró en la Universidad de Granada dentro del programa de doctorado de Ciencias de la Tierra. Su tesis obtuvo la calificación máxima de sobresaliente cum laude y mención internacional. Apasionada por los perros desde los 5 años, Ío Almagro también es técnico en adiestramiento canino y colabora como experta en perros dentro del programa “Como el perro y el gato” retrasmitido por onda cero y melodía fm. Es colaboradora docente en los cursos de bienestar animal y social impartidos por la Universidad Nacional a Distancia (UNED), y tiene su propia consultoría sobre comportamiento canino losperrodealma.com donde ayuda a las personas a vivir más felices con sus perros.

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