Modas de alimentación peligrosas para tu perro

En la alimentación de nuestros amigos podemos encontrarnos toda serie de opciones, desde las mas ajustadas a la realidad de las necesidades nutricionales, hasta las potencialmente peligrosas.

La alimentación de cualquier ser vivo debería ajustarse a unos sencillos parámetros:

  • Cubrir las necesidades nutricionales de ese individuo, como perteneciente a una especie animal con requerimientos específicos.
  • Procurar que los alimentos ingeridos estén compuestos por una mezcla equilibrada y variada de ingredientes adecuados y de la mejor calidad.
  • Procurar que los ingredientes estén compuestos por los nutrientes requeridos, también de alta calidad, para el correcto funcionamiento del organismo del animal.
  • Permitir la sencilla conservación del alimento y su cómoda administración.
  • Conseguir que el precio de la ración diaria se adecúe a nuestras posibilidades sin por ello ir en detrimento de las necesidades del animal.

Si nos lo planteamos detenidamente, conseguir un pleno en la obtención de los parámetros anteriormente comentados puede ser, o bastante sencillo (alimentos comerciales), o un verdadero suplicio (nuevas modas alimentarias).

Alimentos comerciales

En la actualidad es prácticamente imposible encontrar en tiendas especializadas o en clínicas veterinarias alimentos que puedan originar problemas sanitarios de relevancia al animal que llega a ingerirlos.

La legislación sobre seguridad alimentaria no solo afecta a la alimentación humana, sino que guarda una gran importancia en la alimentación animal, lo que asegura que nuestros compañeros de vida están ingiriendo, al menos, lo estrictamente necesario para el buen desarrollo de sus funciones vitales

Los alimentos comerciales son sometidos a multitud de pruebas, valoraciones, analíticas... Desde los ingredientes utilizados, hasta el alimento final.

Es por ello por lo que una de las formas más seguras para alimentar a nuestro perro es la elección, acompañados del asesoramiento del profesional, de un alimento que cumpla con los puntos enumerados al principio de este artículo.

Afortunadamente la extensa oferta de marcas, presentaciones, nutrientes, ausencia o presencia de determinados ingredientes, nos asegura una más que adecuada oferta de alimentos en una amplísima horquilla de precios.

Es evidente que lo deseable es aportar a nuestro mejor amigo aquel alimento recomendado por el profesional que se ajuste a nuestra realidad económica.

Alimentos elaborados

Hace ya un tiempo surgió, entre otras, la opción de elaborar las dietas en casa, con ingredientes frescos, naturales… (como si los ingredientes de los alimentos comerciales fueran rancios, prefabricados…) con un mayor aporte, al menos supuesto, de cariño, del cariño del esfuerzo y el desvelo en la elaboración, alimentos presuntamente más cercanos a las necesidades originarias del animal, o alimentos que se adecuan más a nuestra filosofía de vida… a la nuestra, no a la de un no racional carnívoro.

Los perros son carnívoros, carnívoros no estrictos (pueden alimentarse de otros ingredientes/nutrientes) pero carnívoros.

Ésto no quiere decir que, como algunas dietas recomiendan, los canes se hayan de alimentar principal, única, exclusiva, primordialmente de carne, pescado, vísceras…

Lo que quiere decir es que la dieta del animal ha de tener como principal nutriente, NUTRIENTE, no ingrediente, PROTEINA.

Una proteína, mejor de origen animal, aunque existen alimentos con aporte de proteína vegetal perfectamente balanceados y adecuados, y en el porcentaje que indique la edad, el estado y la actividad del animal que va a ingerirlo.

Las dietas Barf, las dietas Paleo, las dietas veganas, son opciones que de una u otra forma aparecen en la interacción del humano con el cánido familiar, pero son dietas que, salvo que estén elaboradas por profesionales (ya no serían alimentos elaborados en casa y sí dietas comerciales) pueden abrir la puerta a un ingente número de riesgos por las siguientes razones:

  • La carne no tiene hidratos de carbono.
  • La carne es pobre en calcio y vitaminas A y D.
  • El pescado tiene las mismas deficiencias que la carne.
  • El hígado, y otras vísceras, pueden llegar a provocar una grave adicción que desembocará en hipervitaminosis A, con vómitos, pérdida de apetito, problemas dermatológicos (caída de pelo), dolores articulares...
  • El aporte de carne, pescado o vísceras crudos puede ser el origen de graves patologías parasitarias que también pueden ser transmitidas al hombre.

Cuando pensemos en alimentar a nuestro buen amigo, tengamos claro que es un ser vivo distinto a nosotros, con sus necesidades específicas, y que si queremos demostrarles nuestro cariño por la vía de la panza, ofrezcámosle de forma diaria una ración del mejor alimento comercial que nos recomiende el profesional y se adecúe a nuestra economía.

Carlos Rodríguez

Carlos Rodríguez

Veterinario Licenciado en la Universidad Complutense de Madrid. Director veterinario y co-propietario de Centros Veterinarios Mascoteros. Es presentador del programa ''Como el Perro y el Gato'' de Onda Cero. Además, es presidente de la Fundación Mascoteros.

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