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Los perros se reconocen a sí mismos y tienen conciencia corporal

Esta capacidad, conocida como conciencia corporal, es una de las manifestaciones más básicas de la autoconciencia.

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Puede que creas que tu perro no es capaz de reconocerse a sí mismo. Sin embargo, según un estudio publicado en la revista Scientific Reports, los perros saben dónde terminan sus patas y donde comienza el mundo. O lo que es lo mismo, tienen conciencia corporal. Así, nuestros compañeros peludos (al igual que los humanos) se reconocen a sí mismos como una entidad diferente al entorno.

Esta capacidad, conocida como conciencia corporal, es una de las manifestaciones más básicas de la autoconciencia. Las personas desarrollamos la conciencia corporal muy pronto. De hecho, los bebés de cinco meses ya saben distinguir sus propias piernas en movimiento de una grabación de vídeo en la que se desarrolla la misma acción.

La prueba del espejo

Investigaciones anteriores han demostrado que otras especies tienen conciencia corporal y que pueden, por ejemplo, reconocerse a sí mismos frente a un espejo. Los simios, elefantes, delfines y algunas aves son capaces de superar la prueba del espejo, tal como asegura Péter Pongrácz, profesor de etología de la Universidad Eötvös Loránd en Budapest (Hungría). Sin embargo, los perros no son capaces de reconocerse en el espejo.

No obstante, en este nuevo estudio los científicos investigaron si los perros tenían un nivel más bajo de autoconciencia, pues son unos animales inteligentes y, en teoría, necesitan tener consciencia corporal para poder sortear obstáculos.

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El cuerpo como obstáculo

Para probar la conciencia corporal de las mascotas, los investigadores seleccionaron a 32 perros y llevaron a cabo la prueba de ‘el cuerpo como obstáculo’. Es decir, los perros debían recoger un objeto y entregárselo a su dueño mientras estaban sentados en una alfombra. Sin embargo, el objeto estaba pegado a la estera, por lo que el animal debía levantarse de la alfombra para poder levantar el objeto. En otras palabras, su cuerpo era un obstáculo para desarrollar la tarea.

Los investigadores concluyeron que los perros se levantaban con más frecuencia cuando el objeto estaba pegado a la alfombra que cuando estaba pegado al suelo. Esto sirvió a los científicos como objeto de comparación, pues es la primera evidencia de que los perros son capaces de comprender la diferencia entre su propio cuerpo y el entorno. 

Igualmente, según este estudio, los perros son capaces de reconocer su propio olor, tienen conciencia del tamaño del cuerpo y poseen recuerdos de momentos específicos.

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