Los gatos de cara achatada no pueden expresar sus emociones

La cría selectiva en los gatos braquiocefálicos ha atrofiado la capacidad de estos animales para comunicar miedo, dolor o ansiedad con precisión.

gato cara achatada
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No es casual que los gatos, especialmente los braquiocefálicos o de cara achatada, sean realmente adorables. Llevan criándose selectivamente durante generaciones para que su rostro sea lo más tierno posible. Sin embargo, esta cría selectiva e indiscriminada ha contribuido a que los felinos tengan muecas fruncidas permanentemente, por lo que no pueden mostrar sus verdaderas emociones.

Según una investigación publicada en la revista Frontiers of Veterinary Science, la cría selectiva en los gatos braquiocefálicos (como los persas o los del Himalaya) ha atrofiado la capacidad de estos animales para comunicar miedo, dolor o ansiedad con precisión. Estas razas de cara achatada tienen una mueca permanente que sugiere enfado o dolor, incluso cuando no sienten ningunas de estas emociones.

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Muecas permanentes

Debido a la cría selectiva, es posible que algunos dueños de mascotas tengan dificultad para saber cuándo sienten dolor sus compañeros felinos. Sin embargo, a pesar de la importancia de los rostros en la comunicación no verbal de los animales, pocas investigaciones han estudiado cómo ha cambiado la cría indiscriminada las expresiones faciales felinas.

Por este motivo, Lauren Finka, investigadora postdoctoral en la Universidad de Nottingham Trent en Inglaterra, desarrolló una investigación en la que analizó los rasgos faciales de más de 2 000 gatos. Al comparar las expresiones faciales de los gatos de pelo corto con las expresiones de los gatos achatados, la investigadora descubrió que, aunque no son unos animales muy expresivos, los gatos braquiocefálicos muestran un gesto de dolor incluso cuando están completamente relajados.

Por otro lado, la preferencia por los gatos de cara achatada puede acabar perjudicando a nuestros compañeros peludos. Así, investigaciones anteriores han demostrado que las modificaciones faciales en los gatos conllevan una serie de problemas médicos y dolencias. Desde vías respiratorias constreñidas hasta un pliegue excesivo de la piel o problemas respiratorios y de visión. Y todo ello por buscar un rostro más tierno o amigable.

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