Los 3 errores que cometes a diario con tu perro geriátrico

La geriatría canina es una realidad. Nuestros perros viven hoy más años. La vejez es una etapa diferente de la vida y no una enfermedad. Cada día contamos con más información para cuidar y asegurar el bienestar de los perros más mayores. Hagamos que esta información llegue a más personas.

 

Genética y medio ambiente

La interacción entre genética y medio ambiente interviene en el proceso de envejecimiento. Esto ha llevado a nuestros perros, a ver incrementada su esperanza de vida, fruto de una notable mejoría en su dieta, cuidados higiénicos y atención veterinaria.

Cuando se considera que un perro es geriátrico

El momento vital en que un perro se considera viejo o geriátrico es muy variable y debe ser tomado de forma individualizada.

A modo general, y por dar una orientación al lector, podríamos situar el punto de inflexión hacia la vejez en torno a los 10 años de edad del perro.

Los primeros síntomas de que mi perro se hace mayor

  • Alteraciones en los órganos receptores: esto es, peor vista, oído e incluso disminuye el sentido del olfato volviendo en muchas ocasiones hacía atrás en el paseo para recuperar olores que no han captado a la primera.
  • Alteraciones en el comportamiento: el cerebro de los perros no está exento de envejecer. Esto, unido a la pérdida sensorial puede dar lugar a ciertas alteraciones de comportamiento. Cambios en la rutina higiénica, alimentación o cierta desorientación, son actitudes frecuentes en animales geriátricos.
  • Alteraciones del descanso: debido a ciertas alteraciones hormonales y cambios en el ciclo del cortisol (hormona del estrés) imprescindible para el descanso, muchos perros mayores pueden mostrar patrones de descanso alterados.
  • Fatiga: la resistencia al cansancio disminuye cuando nuestro perro envejece. Problemas locomotores, respiratorios o un peso inadecuado contribuyen a esta dolencia.

La edad no lo justifica todo

Que mi perro se haga mayor no es una excusa para no hacer nada ante sus achaques. Si bien, es inevitable su aparición, no lo es su gestión. Amoldarse a la nueva etapa de vida de nuestro perro, adecuando las rutinas y el manejo es necesario y muy gratificante. Pues no hay nada mas bonito que ver como disfruta un perro de cierta edad.

Dejar pasar de largo lo que parece “normal” solo hace que se instauren sin remedio, problemas que podríamos haber paliado.

3 errores comunes que cometemos con los perros ancianos

  1. Pensar que como le queda “poco” puedes descuidar su dieta y darle un capricho: Mendigar es un comportamiento normal y natural para el que los perros llevan programados más de 12.000 años. Darle comida inadecuada a un perro, genera problemas de salud y de comportamiento. Si quieres hacerle feliz a través de la alimentación, no esperes a que mendigue en tu mesa. Planifica opciones adecuadas, en momentos adecuados.
  2. Culpar a su edad de los problemas de conducta y no tratarlos: Es habitual achacar los problemas de conducta de los perros mayores a sus años. Además, pensamos que a un perro viejo no le podemos cambiar la conducta. Sin embargo, esto no es cierto, y hoy en día contamos con un buen surtido de protocolos educativos que mejoran la vida del perro geriátrico y la convivencia con su familia.
  3. Normalizar que esté cansado todo el día y no juegue nunca: El juego es un indicativo de que tu perro es feliz, independientemente de su edad. Evidentemente no tendrá la misma intensidad, ni duración en un perro joven que en un perro anciano. Sin embargo, el desinterés ante la invitación al juego debe ser síntoma de alarma para nosotros como responsables.

 Qué puedo hacer para mejorar la vida de mi perro anciano

  1. Revisión veterinaria completa anual o semestral: un perro puede mostrarse cansado porque tiene anemia, por ejemplo. Normalizar su apatía sin revisar sus dolencias es totalmente injusto. Además de una analítica completa tu veterinario realizará los test necesarios en esta etapa.
  2. Dieta específica: es importante adecuar la dieta a su momento vital y estado de salud. Tanto en ingredientes, como en forma y frecuencia de administración.
  3. Paseos acordes a su edad: se hace necesario ajustar la frecuencia en los paseos debido a que su rutina higiénica cambia con la edad y necesitará vaciar con mayor frecuencia. Ajusta también el tiempo caminando y las actividades que realizas en cada paseo. A modo de ejemplo, un perro con miedo por un déficit sensorial, podría angustiarse si camina suelto, incluso sufrir ansiedad por inseguridad y no querer alejarse de casa. Una simple correa que le indique que estamos junto a él, puede solucionar esto.
  4. Aumenta la higiene: la limpieza del perro con cepillado diario, control de legañas, orejas, uñas, así como la limpieza de sus utensilios cobra mayor importancia en esta etapa en la que son tremendamente vulnerables a infecciones.
  5. Acarícialo todos los días durante al menos 5 minutos seguidos y juega con él: acariciarle y jugar con él sigue siendo una rutina importante, aunque ya no necesites que se canse jugando, necesita sentirse integrado en su núcleo social.
  6. Permítele descansar solo: algunos perros se vuelven muy dependientes con los años. Pero alegar que no quieren estar solos por la edad y no hacer nada, no les ayuda. Es importante que tenga también sus momentos de descanso en soledad.
  7. Potencia su olfato y sus neuronas: el sistema olfativo está directamente conectado con el cerebro. Ejercitarlo les mantiene con la mente ágil y además les gusta, siempre y cuando mantengamos el nivel de exigencia acorde a sus capacidades.
Io Almagro

Io Almagro

Doctora en Biología. Se licenció en Biología en la Universidad Autónoma de Madrid, y tras realizar un Máster en Biología de la Conservación por la Universidad Complutense de Madrid y otro Máster en Geología por la Universidad de Granada se doctoró en la Universidad de Granada dentro del programa de doctorado de Ciencias de la Tierra. Su tesis obtuvo la calificación máxima de sobresaliente cum laude y mención internacional. Apasionada por los perros desde los 5 años, Ío Almagro también es técnico en adiestramiento canino y colabora como experta en perros dentro del programa “Como el perro y el gato” retrasmitido por onda cero y melodía fm. Es colaboradora docente en los cursos de bienestar animal y social impartidos por la Universidad Nacional a Distancia (UNED), y tiene su propia consultoría sobre comportamiento canino losperrodealma.com donde ayuda a las personas a vivir más felices con sus perros.

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