¿Las aves pueden poner huevos sin macho?

Muchos os preguntareis: ¿porqué pone huevos mi loro si no tiene macho? ¿porqué mi loro no me quiere y es agresivo? ¿porqué vomita mi ave? ¿Qué hacer cuando un loro pone un huevo? ¿qué es la terapia hormonal en aves?

 

Todas estas preguntan tienen que ver con el comportamiento sexual que incluye todos los patrones de conducta que marcan el periodo reproductivo en las aves. Con frecuencia en las aves de compañía, hay comportamientos que son malinterpretados o incluso es incentivados por los propios dueños, lo cual puede llevar a que nuestra mascota termine instaurando ciertos patrones de conducta indeseados e incluso estados patológicos que pueden poner en riesgo la vida del animal.

A pesar de que todas las aves son susceptibles de padecer trastornos de origen hormonal-reproductivo, generalmente es en las aves de la familia de las psitácidas donde dichos trastornos cobran una notable importancia, debido a su gran inteligencia, su sensibilidad y su gran popularidad como aves de compañía.

La pubertad en las aves

Marca el inicio de la madurez sexual y es diferente en las diversas especies. En las pequeñas psitácidas (ninfas, periquitos y agapornis) se produce alrededor de los 6 meses-1 año, 1-3 años en las medianas psitácidas (Aratingas, Loris…) y entre 3-6 en los grandes loros.

Al igual que ocurre en el caso de los seres humanos, la “adolescencia” conlleva una serie de modificaciones comportamentales, mediante la cuál las aves siguen su instinto natural de reproducción, buscando un compañero. En el caso de las psitácidas que no conviven con ejemplares de su misma especie, si no con nosotros mismos, este rol suele acabar con frecuencia en manos del propietario. Otras aves se “cortejan” a muñecos, juguetes de su jaula o a su reflejo del espejo. Algunos de los comportamientos que marcan el inicio del estado hormonal-reproductivo son los siguientes:

  • Loro cariñoso: El ave adopta un carácter más dulce o dócil del que nos tiene acostumbrados. Se deja acariciar en exceso y busca nuestra compañía constantemente. El comportamiento de acicalamiento cobra mayor importancia y el ave se deja tocar en ciertas áreas donde antes no solía aceptar: bajo las alas, la espalda, zona de la cola/cloaca, etc.
  • Regurgitaciones: Es totalmente natural en las aves el alimentar a su pareja. Muchas aves en celo regurgitan sobre los hombros o brazos de sus propietarios. Del mismo modo, cuando ofrecemos un alimento de nuestra propia boca al ave, estamos estimulando su comportamiento reproductivo.
  • Cópula: Nuestras aves pueden intentar copular con nuestro hombro/brazo, e incluso pueden llegar a masturbarse con las pechas de la jaula.
  • Búsqueda de lugares y material de nidificación: La gran mayoría de las psitácidas anidan en su ambiente natural en cavidades en los árboles. Muchas de las psitácidas en cautividad preservan este instinto y es común que un ave en celo busque lugares semiocultos donde anidar. Es frecuente que si no tienen una caja nido se adueñen de una caja de cartón, una estantería elevada, el comedero o incluso un agujero en el sofá. A su vez, podremos observar que los loros se vuelven más “destructivos” con la finalidad de obtener materiales de nidificación. Un ejemplo conocido de comportamiento reproductivo es el de los Agapornis o Inseparables, que cortan finas tiras de papel con el pico y lo colocan bajo sus alas para transportarlas posteriormente al nido.
  • Territorialidad: Con frecuencia las aves defienden su nido, fuentes de alimento y jaula. Del mismo modo, pueden volverse muy agresivas con el resto de miembros del hogar, especialmente cuando están con su propietario-pareja

El desarrollo del comportamiento sexual culmina con la puesta de huevos en las aves hembra. Hablamos de “puesta crónica” cuando un ave comienza la puesta de huevos repetidamente fuera de la época natural reproductiva. De proseguir en el tiempo, esto lleva al ave a un estado de gran desgaste metabólico que puede suponer verdaderas urgencias médicas (distocia o imposibilidad de puesta, síndrome de hipocalcemia, prolapsos de cloaca/oviducto, peritonitis por yema de huevo, salpingitis, etc).

Hay que aclarar que las hembras pueden y de echo lo hacen, poner huevos sin la necesidad de que haya copulado un macho. Los huevos no son más que los óvulos recubiertos de la cáscara, en el caso de que haya macho existe la posibilidad de que esos huevos salgan fecundados.  

A su vez, tanto machos como hembras pueden llegar a padecer un estado de frustración sexual que puede derivar en comportamientos indeseables como el aumento desmesurado de las vocalizaciones, la masturbación, la agresividad, prolapsos de cloaca o incluso picaje y automutilación.

Mi ave muestra comportamiento sexual. ¿Qué debo hacer?

Ante cualquier sospecha de comportamiento diferente en un ave, consulta con tu veterinario especialista en medicina aviar. Será quien pueda orientarte acerca de los cambios de manejo y opciones terapéuticas disponibles para el caso concreto de tu ave.

La reproducción de las aves está en gran parte influenciada por determinadas condiciones ambientales tales como la cantidad de luz, la temperatura, las lluvias o la disponibilidad de alimento.
Hay una serie de medidas que puedes tomar en el hogar para evitar la estimulación del comportamiento sexual en las aves:

  • Horas de luz: la época reproductiva natural de la gran mayoría de las aves se da cuando los días son más largos (primavera/verano). Asegúrate que tu ave no tiene más de 8-10 horas diarias de luz. El resto del tiempo deberá dormir. Puede ser conveniente tapar su jaula si esta medida interfiere con la vida familiar o incluso lo más aconsejable sería llevarlo a otra habitación a oscuras.
  • Eliminar nidos potenciales y materiales de nidificación: si no deseamos que nuestras aves se reproduzcan no debemos proporcionar cajas nido. La creencia popular dice que el acceso a cajas nidos hace que nuestros pájaros duerman más seguros. Esto dicha mucho de la realidad. Nuestras aves descansarán perfectamente en sus perchas siempre y cuando su jaula y el ambiente colindante sean seguros y familiares.
    Retiraremos comederos de coco, cuevas y otros accesorios que puedan asemejarse a un futuro nido. Del mismo modo, debemos evitar el acceso a material de nidificación como el papel del fondo de la jaula.

  • Restringir la comida: una fuente generosa de alimento disponible hace creer a nuestras aves que pueden llegar a estar preparadas para sacar adelante su nidada sin dificultades, por lo que debes ceñirte a lo necesario. Ajusta la proporción de alimento en función de las necesidades de tu ave, especialmente en la proporción de semillas. Tu veterinario especialista puede orientarte acerca de la dieta específica de tu ave, así como las pautas correctas para la transición a una dieta compuesta por alimento formulado (pienso).

  • Suprimir la estimulación del comportamiento sexual: muchas veces los propietarios, desintencionadamente, contribuyen al estado hormonal del ave. Debemos evitar dar besos en el pico a nuestra ave, alimentarla directamente de nuestra boca, acariciarla por la espalda, bajo las alas y la cloaca, etc. A su vez, debemos impedir que nuestra ave se suba al hombro durante la pubertad o el celo. Este hecho constituye toda un desafío jerárquico por parte del loro y puede fomentar comportamientos de defensa y agresividad, (recuerda: cuando tu loro está en tu hombro, también esta cerca de tu cara).
    Si el ave muestra comportamiento sexual en torno a un muñeco, un espejo o un juguete, este debe ser eliminado de su ambiente.

  • Ignorar comportamientos de cortejo y masturbación.

  • Entrenamiento básico y enriquecimiento ambiental: llevar a cabo unas rutinas básicas de training a base de refuerzo positivo contribuyen al bienestar psicológico de las aves. Un ave estimulada intelectualmente será un ave más feliz y tendrá menos probabilidades de desarrollar problemas de comportamiento como la puesta crónica o el picaje.
    Existen profesionales especializados en comportamiento (Etólogos) que podrán ayudarte a enfocar un plan de entrenamiento y enriquecimiento del ambiente, así como monitorizar la evolución de tu ave durante el proceso.

Si todo ello falla, no desesperes, existe la terapia hormonal.

No es la primera opción nuca, y va a cambiar mucho del tipo de ave pero tu veterinario especialista podrá asesorarte acerca de los diferentes tratamientos médicos empleados para la inhibición del celo en aves, y cuál es la opción que mejor se ajusta a tu caso a corto y largo plazo.

Pablo Casar

Pablo Casar (Animales Exóticos 24H)

Licenciado en Veterinaria por la Universidad Alfonso X el Sabio. Con un Master en medicina y cirugía de Animales exóticos y otro en Cirugía de pequeños animales por la universidad Autónoma de Barcelona. Es miembro del GMCAE (Grupo de Medicina y Cirugía de Animales exóticos), de The Association of Avian Veterinarians (AAV) y de Association of Reptilian and Amphibian Veterinarians (ARAV). Desde el 2016 es codirector del Hospital Animales exóticos 24h encargado de la parte de Aves y Reptiles. Ha impartido diversas ponencias en congresos nacionales e internacionales. Empezó trabajando durante mucho tiempo en el CRAS (centro coordinador y gestor de la fauna silvestre en la Comunidad de Madrid) y ha realizado estancias en diversos centros de recuperación de fauna como el CRARC (Centro de Recuperación de Anfibios y Reptiles de Cataluña), Grefa y en el parque biológico de Fauna en Madrid. Tras pasar siendo el director en varios servicios de medicina de Animales exóticos en el 2016 se decide junto con su socio Javier Fernández a montar el Primer hospital veterinario de Animales exóticos que coordinan juntos desde entonces.

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