Laika y Excalibur: dos asesinatos normalizados

Políticos y gobernantes han mostrado históricamente muy poca empatía hacia los perros, a los que muchos, consideramos familia. En este artículo recordamos las historias de Laika y Excalibur.

 

¿Quién fue Laika?

 Laika fue la primera perra, y primer ser vivo, astronauta, que en 1957 fue condenada, a una muerte segura, en favor del logro científico y la exploración del cosmos.

De perra callejera, a icono espacial

Laika era una perrita callejera joven, que vivía en las calles de Moscú.

Los rusos pensaron, que los perros callejeros, serían más resistentes a las condiciones extremas, debido al tipo de vida que llevaban y se hicieron con un grupo de ellos: los perros espaciales.

Hubo otras cualidades, que terminaron por hacer de Laika la “ganadora”.

Laika fue la elegida porque:

  • Sobrevivía en las calles de Moscú
  • Era hembra y podía orinar sin levantar la pata dentro de la reducida cápsula espacial.
  • Era de pequeño tamaño
  • Era comilona
  • Tenía un carácter afable y estable
  • Mostró los mejores resultados en los test de entrenamiento

El entrenamiento de Laika

Duro dos meses.

No fue la única. Sino que varios perros (los perros espaciales) se sometían a los entrenamientos.

Algunas pruebas a las que sometió a Laika y otros perros del programa espacial soviético fueron:

  • Permanecer mucho tiempo en una cápsula de diminuta
  • Ser capaz de comer y eliminar en el interior de la cápsula espacial
  • Aguantar movimientos de centrifugado, simulando la presión y la aceleración de un cohete
  • Tolerar el ruido del cohete
  • Aguantar los sensores para medir sus constantes vitales, algunos de ellos fueron colocados con intervención quirúrgica.
  • Se simularon con perros espaciales, varios lanzamientos piloto que no salían de la órbita terrestre

Durante los entrenamientos y pruebas murieron algunos de estos perros espaciales. Un entrenamiento que supone una tortura para los animales, y que, en caso de salir bien, dejará innegables secuelas en el estado de salud del animal.

La misión

  • El 3 de noviembre de 1957, Laika fue lanzada a bordo del Sputnik 2.
  • Llevaba comida para una semana.
  • La nave regresó a los 5 meses, un 14 de abril de 1958. El Sputnik 2, volvió a Tierra desintegrado tras una serie de explosiones. Evidentemente Laika, que llevaba comida para una semana, ya había fallecido.

La gran mentira

Durante muchos años, la explicación rusa sobre la muerte de Laika fue, que ocurrió a consecuencia del agotamiento progresivo del oxígeno y fue dulce e indolora.

Sin embargo, en 2002, el entrenador de Laika, Oleg Gazenko, reveló como la perra habría muerto apenas 5 horas después del lanzamiento.

De qué murió Laika

Laika murió a consecuencia del calor de la nave, algo que de inicio preocupaba a los científicos encargados de la misión.

Además, esto fue agravado por el fuerte estrés que sufrió el animal durante la preparación y el lanzamiento.

Casi 3 años después los rusos repiten con dos perras más

Belka y Strelka, fueron lanzadas a bordo del Sputnik 5.  Corrieron mayor suerte que Laika, al regresar vivas tras un día entero de órbita. Concretamente, el 19 de agosto de 1960.

Yuri Gagarin 

Tras ellas, el primer ser humano que conquistó el cosmos fue Yuri Gagarin en 1961. El ruso, regresó ileso tras menos de una hora orbitando en el espacio a bordo del Vostok.

Laika y Escalibur
Laika y Escalibur

Excalibur

Otra víctima más reciente de las decisiones políticas fue Excalibur, el perro de la enfermera contagiada de ébola durante el desempeño de su trabajo.

El “sacrificio” de Excalibur fue consecuencia de la falta de preparación del país ante la llegada del ébola a España en 2014.

Los hechos

Después de traer a España para su tratamiento a varios misioneros contagiados de ébola desde África, una de las enfermeras voluntarias en tratarlos, Teresa Romero, resultó contagiada de ébola.

Teresa, convivía con su marido, Javier, y su perro Excalibur.

Mientras Teresa se debatía entre la vida y la muerte, su marido permanecía hospitalizado en cuarentena a esperar de ver si había contraído el virus.

Su perro Excalibur, permanecía aislado en la casa del matrimonio, donde Javier había dejado comida y agua para una semana.

Por orden judicial, el gobierno de España autorizó el sacrificio de Excalibur con gran rapidez y en el propio domicilio de la pareja.

Se alegó no estar preparados para trasladar y aislar al animal, un mestizo de American Staffordshire.

Mismo caso en EEUU, distinto final

A la par con el caso de Excalibur, en Estados Unidos, una enfermera con perro se contagió de ébola.

El País decidió someter al perro, llamado Bentley, a una cuarentena. Mientras su propietaria, Nina, se recuperaba en el hospital.

Tras superar Nina el ébola y comprobarse que Bentley no había desarrollado la enfermedad, ambos se reencontraron felices.

Bentley pertenecía a la raza Cavalier King Charles Spaniel.

Reclamación denegada

Años después, Teresa y Javier, reclamaron una indemnización al Estado por matar a su perro. Hay que resaltar que Javier, el marido de Teresa, pese a convivir con ella, no se contagió. ¿Podría haber sido igual en el caso de Excalibur?

Teresa y Javier, no ganaron la reclamación y cargaron por tanto con los gastos del juicio.

La que si ganó fue Alma, la nueva perrita adoptada de la pareja, que ocupó el lugar en su corazón que tan vacío dejó la pérdida de Excalibur.

Laika y Excalibur, fueron dos casos muy mediáticos, que permanecen en el recuerdo de los que lo vivieron de cerca.

La perra Laika fue protagonista de una canción que en 1986 lanzó el grupo español Mecano y con la que es inevitable no emocionarse.

Al igual que con las palabras de Oleg, el entrenador de la Laika y con las que dice:

“Cuanto más tiempo pasa, más lo siento…No debimos hacerlo.

No aprendimos suficiente de la misión, como para justificar la muerte de la perra”.

Referencias:

Chttopadhyay, D. 2016: From Street to Space.

 

Io Almagro

Io Almagro

Doctora en Biología. Se licenció en Biología en la Universidad Autónoma de Madrid, y tras realizar un Máster en Biología de la Conservación por la Universidad Complutense de Madrid y otro Máster en Geología por la Universidad de Granada se doctoró en la Universidad de Granada dentro del programa de doctorado de Ciencias de la Tierra. Su tesis obtuvo la calificación máxima de sobresaliente cum laude y mención internacional. Apasionada por los perros desde los 5 años, Ío Almagro también es técnico en adiestramiento canino y colabora como experta en perros dentro del programa “Como el perro y el gato” retrasmitido por onda cero y melodía fm. Es colaboradora docente en los cursos de bienestar animal y social impartidos por la Universidad Nacional a Distancia (UNED), y tiene su propia consultoría sobre comportamiento canino losperrodealma.com donde ayuda a las personas a vivir más felices con sus perros.

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