Éstas son las ventajas de adoptar un perro viejo

La adopción de los perros de edad avanzada se considera casi un milagro, pero su incorporación a tu familia es una decisión de la que nunca te arrepentirás.

Los perros ancianos son unos de los llamados “animales invisibles”, animales que pasan inadvertidos para la mayoría de los futuros adoptantes en los centros de protección animal. La mayoría prefiere un cachorro o un perro joven, un compañero inagotable de fatigas con el que compartir viajes, paseos, experiencias…

Debemos desvincular la idea de vejez como sinónimo de enfermedad. La convivencia de un perro senior tiene un número incontable de ventajas:

1. Conocemos su estado de salud

Los perros senior pueden tener algunos problemas de salud por el factor de la edad (artrosis, cardiacos, renales…) que hoy en día están muy controlados gracias a los avances en la medicina veterinaria ¡cada vez nuestros perros viven más años y con una calidad de vida estupenda! También cualquier problema genético, ya habrá posiblemente dado la cara. No va a darnos demasiadas sorpresas…

Adoptar un perro joven, no nos garantiza un estado de salud perfecto. Un cachorro se “enfrenta” a algunos problemas de salud, como por ejemplo el parvovirus, y las diferentes patologías y accidentes que pueden aparecer o sufrir a lo largo de su vida.

2. Son tranquilos

Estos “abueletes” suelen ser animales con un estilo de vida muy sosegado y pasan muchas horas durmiendo. Tras su adaptación al nuevo hogar podremos ausentarnos de casa durante unas horas sin el miedo de encontrarnos el sofá mordisqueado o que los vecinos nos llamen la atención por sus continuos ladridos.

Debemos tener en cuenta si tienen algún problema de movilidad por su edad, como la osteoartrosis, para que podamos valorar su accesibilidad, sobre todo si tiene que acometer “cambios de nivel” (escaleras, subir al sofá), e incorporar, si fuera necesario, algún elemento que le permita moverse con seguridad (rampas, escalones…).

También son los compañeros ideales para las personas que les guste viajar, ya que su serenidad aplacará el nerviosismo ante nuevos estímulos, como los sufridos durante el traslado como en el alojamiento.

3. Ya tienen hábitos adquiridos

Olvídate de la desesperación de que tu perro se orine según entra por la puerta de casa a pesar de haber estado tres horas dando vueltas por la calle con él sin que haga nada. Los “yayos” ya tienen los hábitos higiénicos aprendidos.

Solo tendrás que ajustarte a sus necesidades para adaptar las salidas. El factor de la edad o la administración de algunos fármacos, si es que los tomara, puede aumentar su disposición a orinar, pero no es necesario enseñarles el lugar indicado para hacerlo ¡ellos ya saben que es en la calle!

4. No requieren de tanto ejercicio

Como comentábamos anteriormente, todos imaginamos como compañero ideal a ese perro enérgico que nos trae una y otra vez la pelota en el parque. Pero esta actividad infatigable puede no ser tan atractiva los días de frío y lluvia o el día que llegas a casa agotado tras una dura jornada laboral.

Los paseos con un perro anciano son igualmente imprescindibles para su salud física y emocional que para un perro joven, pero no deben ser necesariamente tan activos ni largos.

Igualmente podremos disfrutar de muchísima diversión junto a ellos. Agradecerán los juegos en casa, especialmente aquellos que les estimulen mentalmente como los juegos interactivos u olfativos.

5. Compañeros ideales para otras mascotas

Su nivel de energía más bajo, le hace ser el nuevo “hermano” perfecto si ya tenemos animales de compañía adultos con los que vivamos. Los cachorros y perros jóvenes pueden llegar a incomodar con sus juegos y curiosidad, rozar la impertinencia, e incluso ser inseguro, con otras mascotas.

Si, por ejemplo, tenemos un gato que nunca ha convivido con perros, adoptar uno senior es una gran manera de comenzar a familiarizarse con los canes.

6. Es un acto de humanidad

No es justo que ningún animal pase los últimos días de su vida sin saber lo que es el amor de una familia. Los perros no solo nos hacen una compañía incondicional, también gracias a ellos estamos más saludables y somos mejores personas.

No existe ningún motivo para someter a un aislamiento social al “mejor amigo del hombre” por el simple hecho de ser anciano.

Beatriz Ramos

Beatriz Ramos

Especialista en comunicación digital del sector del animal de compañía, veterinaria y One- Health. Es productora y realizadora de ''Como el Perro y el Gato'' de Onda Cero. También es directora del podcast ''No Solo Perros y Gatos''. Además, es gerente de la Fundación Mascoteros. ATV y co-propietaria de Centros Veterinarios Mascoteros.

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