¿Es necesario el collar eléctrico en el adiestramiento canino?

El conocimiento científico sobre como nos atienden y aprenden los perros ha aumentado tanto en las últimas décadas que han ido surgiendo distintas disciplinas de adiestramiento canino.


¿Es necesario el collar eléctrico en el adiestramiento canino?

El conocimiento científico sobre como nos atienden y aprenden los perros ha aumentado tanto en las últimas décadas que han ido surgiendo distintas disciplinas de adiestramiento canino.

Hoy en día podemos encontrar adiestramiento amable, tradicional, de correa, o en positivo. Conceptos que han ido apareciendo según el sector de las mascotas ha ido creciendo. Hecho que es indiscutible, pues hoy en día hay casi más perros que niños en las ciudades.

Ahora bien, estos conceptos de adiestramiento, no terminan de tener una definición clara y se emplean, más bien, como etiquetas de marketing. Etiquetas dirigidas a encontrar un cliente con valores similares a los del adiestrador que vende sus servicios.

Los perros aprenden de una manera muy parecida a la nuestra

Condicionamiento

Pueden asociar eventos o causas a consecuencias tanto de forma voluntaria como involuntaria. Estos procesos son conocidos como condicionamiento clásico e instrumental.

Cognición

También sabemos que los perros cuentan con asombrosas habilidades cognitivas, como la permanencia del objeto o la resolución de problemas. Emplear la totalidad de sus capacidades a la hora de entrenarlos supone no solo aprovechar toda su inteligencia, sino también enriquecer la vida del perro y el trabajo del entrenador.

Emociones

En el adiestramiento canino, al igual que en el aprendizaje humano, influyen enormemente las emociones. Un perro puede aprender amando lo que está haciendo o puede aprender con miedo, exactamente igual que los niños. Ignorar esto, supone de nuevo desaprovechar el potencial del perro, no solo a la hora de aprender, sino de hacerlo junto a nosotros. ¿Has oído hablar del vínculo entre humanos y perros?

Naturaleza y base instintiva

Para adiestrar a un perro es importante atender a su etología, los perros son perros y eso les hace tener una base instintiva innata que debemos considerar a la hora de entrenarlos. No solo tu perro presenta instintos primarios como el hambre, lo que nos permite utilizar la comida para entrenarlos. Existen otros instintos escritos en su ADN.

Por ejemplo, su instinto gregario le permite colaborar gustosamente con su guía y vivir en familia.

Su instinto de animal de madriguera le facilita adaptarse a un trasportín o caseta, incluso viajar cómodo en el coche.

Su instinto de defensa tiene un enorme potencial para entrenamientos enfocados al rescate.

Y su instinto de caza puede ser muy útil y divertido para entrenar a tu perro a través del juego.

Tu perro te entiende

Especialistas en leer nuestros gestos e intenciones, tu perro es capaz de colaborar contigo de una forma tan precisa que resulta sorprendente. Trabajar en equipo sumando las capacidades humanas a las del perro, es lo que los lleva a la excelencia. Y también lo que ha permitido que conquisten nuestras camas y sofás.

Reforzar una conducta

Reforzar una conducta significa aumentar la probabilidad de que aparezca. Los refuerzos positivos son claramente los que le gustan al perro. Pero también podríamos reforzar una conducta quitándole al perro algo que no le gusta cuando la realice. Por ejemplo, apretar el cuello del perro con un collar de estrangulamiento hasta que se siente, aumentaría la probabilidad de que se siente para evitar el dolor y proteger su propia vida.

Castigar una conducta

Castigar se refiere a reducir la probabilidad de que aparezca una conducta. Entregar una descarga de collar eléctrico cuando el perro ladra, castigará la conducta de ladrar y la reducirá. De nuevo en base al dolor y el miedo.

Collar de impulsos para perro
Collar de impulsos para perro

Pero, ¿y si mi perro ladra cuando está solo y los vecinos protestan?

Si tu perro ladra cuando esta solo y aunque le dejes comida o utilices un dispensador a distancia no muestra interés. ¿No sería bueno ahí utilizar un collar que le de una pequeña descarga para que deje de ladrar?

La respuesta es siguiente…

Si tu perro ladra cuando esta solo no es porque sea desobediente, sino que posiblemente sienta miedo, angustia o ansiedad cuando no hay nadie en casa y esa es la raíz del problema que debemos atajar para que deje de ladrar. Incluso aunque sea más laborioso y nos lleve una mayor implicación que darle una descarga para que se calle. Pues este remedio, aún consiguiendo solucionar que ladre no soluciona el verdadero problema que es que tu perro lo pasa realmente mal.

Ahora, tu eliges que tipo de relación quieres hacer con tu perro, y si quieres que sean positivas o negativas las experiencias que asocie a las conductas que le enseñas y al propio entrenamiento. Lamentablemente los collares de descargas, que en función de donde residas podrían estar prohibidos por no respetar el bienestar animal tanto físico como emocional, son excesivamente fáciles de conseguir.

Io Almagro

Io Almagro

Doctora en Biología. Se licenció en Biología en la Universidad Autónoma de Madrid, y tras realizar un Máster en Biología de la Conservación por la Universidad Complutense de Madrid y otro Máster en Geología por la Universidad de Granada se doctoró en la Universidad de Granada dentro del programa de doctorado de Ciencias de la Tierra. Su tesis obtuvo la calificación máxima de sobresaliente cum laude y mención internacional. Apasionada por los perros desde los 5 años, Ío Almagro también es técnico en adiestramiento canino y colabora como experta en perros dentro del programa “Como el perro y el gato” retrasmitido por onda cero y melodía fm. Es colaboradora docente en los cursos de bienestar animal y social impartidos por la Universidad Nacional a Distancia (UNED), y tiene su propia consultoría sobre comportamiento canino losperrodealma.com donde ayuda a las personas a vivir más felices con sus perros.

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