Enseña a tu cachorro a no morderte las manos de forma sencilla y práctica

Todos tenemos asumido que un cachorro morderá muebles y zapatos. Pero cuando nos clavan en la piel esos dientes como agujas, no es tan divertido. ¿Se puede evitar?

¿Por qué muerden los cachorros? Los perros son animales que usan su boca, no solo para alimentarse, sino también para saciar otras necesidades:

Necesidad de estimular la dentición

Los perros son animales difiodontos. O lo que es lo mismo, mamíferos que a lo largo de su vida desarrollan dos dentaduras. La dentadura de leche o decidua y la dentadura definitiva. Apretar las mandíbulas, ayuda a los perros, igual que a los humanos, con el proceso de dentición.

Necesidad de explorar texturas

Los perros no tienen manos prensiles como los homínidos. Su forma de explorar el mundo que les rodea y agarrar objetos es con boca.

Necesidad de despiezar

El perro es un animal cazador. Dentro de las fases de la caza, además del rastro y el acecho, está la fase de despiece. En esta fase el perro rompe la presa con el objetivo final de alimentarse de ella. Algunos perros tienen más potenciada esta fase o mayor necesidad de despiezar que otros. ¿Has podido ver a tu perro despiezando peluches, papeles u otros elementos similares?

Necesidades sociales

Los cachorros aprenden a relacionarse y a regular la presión de sus mandíbulas, a través del juego con sus hermanos. Si se exceden, y dañan a su compañero de juego, este deja de jugar y se acaba la diversión. Con esto aprenden pronto a seguir unas normas de juego

Cuando tu perro se relaciona contigo, que tu piel es mucho más fina que la de un perro, lo hace tal y como actúa con sus hermanos. Tu cachorro utiliza su boca para jugar con tus manos. Sus pequeños dientes, que son como agujas, te arañan. Aprende a conducir adecuadamente los mordiscos de juego de tu perro hacia algo que no sean  tus manos u otra parte de tu cuerpo.

¿Cómo regañar a un cachorro cuando muerde?

Se trata de poner los límites de manera que sea entendible para tu perro. Por ejemplo: 

  • Deja dos o tres juguetes disponibles y rotarlos:Deja a su disposición siempre dos o tres juguetes adecuados para morder y cámbialos por otros diferentes de vez en cuando, para generar sorpresa e interés.
  • Felicitale cuando espontáneamente elija morder un juguete adecuado.
  • Reconduce el juego o las ganas de morder hacia sus juguetes.
  • ¡Ay qué dolor! Utiliza siempre un objeto para jugar con él, como un peluche o motivador, y no le permitas que muerda tus manos. Si lo hace por accidente, emite un sonido disruptor como un ¡Ay! y para un par de segundos el juego para que lo entienda.
  • Vete: Si tu perro no comprende el punto anterior, es decir el ¡Ay qué dolor!, y si se sigue excediendo, levántate y vete de la sala de juego 30 segundos. También puedes dejarle en su parque para cachorros.

¿Cuánto dura la etapa de morder de un cachorro?

Los perros aprenden con rapidez las normas de juego si se lo dejamos lo suficientemente claro. Dejará de morder tus manos si le ofreces un juguete divertido con el que jugar juntos como alternativa.

En cuanto a morder objetos, puede disminuir la conducta cuando ha terminado el cambio de dientes. Sin embargo, la conducta destructiva puede acompañarle más tiempo. Por ejemplo, en la adolescencia por un exceso de energía o incluso más tiempo si manifiesta algún problema emocional, como ansiedad. 

Si tu perro rompe cosas y tiene más de 6 meses, revisa que sus necesidades físicas, mentales y sociales estén cubiertas. Revisa también que gestione bien sus emociones.

¿Cómo saber si un cachorro va a ser agresivo?

Los perros al igual que los niños, desarrollan sus emociones y aprenden a activarlas y a gestionarlas ya desde pequeñitos.

La mejor prevención contra la agresividad es enseñar a tu perro una correcta gestión de emociones tan básicas como la ira o la frustración ya desde cachorro. Esto puede hacerse de forma divertida mediante normas de juego.

Cuando jugas con tu perro, la ira y la frustración pueden aparecer desde prácticamente que llega a casa con dos meses. Por esto es importante que el juego no sea solo divertido, sino también estable y equilibrado. Para lograrlo:

  • Déja que tu cachorro gane a menudo y evitarás generar demasiada frustración. Recuerda que el juego debe ser algo divertido, y perder no suele gustar. ¿Qué tal gestionamos perder cuando somos pequeños?
  • Baja la intensidad si gruñe o muestra excesiva excitación. Mejor mantener el juego en límites equilibrados dentro de la diversión y el control.
Io Almagro

Io Almagro

Doctora en Biología. Se licenció en Biología en la Universidad Autónoma de Madrid, y tras realizar un Máster en Biología de la Conservación por la Universidad Complutense de Madrid y otro Máster en Geología por la Universidad de Granada se doctoró en la Universidad de Granada dentro del programa de doctorado de Ciencias de la Tierra. Su tesis obtuvo la calificación máxima de sobresaliente cum laude y mención internacional. Apasionada por los perros desde los 5 años, Ío Almagro también es técnico en adiestramiento canino y colabora como experta en perros dentro del programa “Como el perro y el gato” retrasmitido por onda cero y melodía fm. Es colaboradora docente en los cursos de bienestar animal y social impartidos por la Universidad Nacional a Distancia (UNED), y tiene su propia consultoría sobre comportamiento canino losperrodealma.com donde ayuda a las personas a vivir más felices con sus perros.

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