Descubren trazas de tiburones amenazados en comida para mascotas

Un estudio realizado en Singapur encuentra ADN de tiburones como el sedoso y el de arrecife de punta blanca en alimento para mascotas.

La comida de tu mascota podría contener tiburones en peligro de extinción, aunque los ingredientes de la etiqueta no incluyan explícitamente la palabra "tiburón". Esto es lo que ha revelado un reciente análisis de alimentos para mascotas producidos comercialmente.

Un grupo de científicos de la Universidad Nacional de Singapur realizó un estudio de ADN a muestras de 45 productos alimenticios para mascotas que representaban 16 marcas vendidas en el país. En ninguna de las etiquetas figuraba el tiburón como uno de los ingredientes. Sin embargo, los investigadores descubrieron que el 31 % de las muestras contenía ADN de escualo.

La realidad es que muchos alimentos destinados a mascotas suelen describir sus ingredientes de origen oceánico con palabras genéricas como “pescado”, “pescado blanco” o “pescado del océano”. Los investigadores quisieron saber si las pruebas de ADN revelarían a qué pescado exactamente se referían las etiquetas.

Con respecto al estudio que nos ocupa, lo que hicieron los científicos fue analizar las muestras con códigos de barras de ADN, que identifican las especies comparando secuencias cortas de ADN con una base de datos de los llamados códigos de barras genéticos de los genomas de especies conocidas. Un problema al que se enfrentaron fue a la destrucción de ADN que se produce cuando el alimento está muy procesado. Esto puede suceder en muchos que vienen enlatados. Para salvar el obstáculo, los investigadores utilizaron una técnica conocida como minicódigo de barras, que puede amplificar incluso pequeñas secuencias genómicas en muestras degradadas.

Los tiburones azules (Prionace glauca), muy conocidos y consumidos en España con el nombre de tintoreras, fueron los más comunes en las muestras analizadas, apareciendo siete veces. Esta especie de escualo no figura en la lista de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), pero, según datos científicos, está sobreexplotada y debería regularse su captura.

Otros estudios han demostrado que las tintoreras se capturan con frecuencia en la pesca comercial, y su presencia es elevada en el comercio de aletas de tiburón en el sudeste asiático, señalan los científicos en el estudio. Ambos factores podrían explicar por qué las tintoreras acaban en la comida para mascotas, lo que evitaría que los cadáveres se desperdiciaran.

Tras la tintorera, las dos especies que más se detectaron en las muestras fueron el tiburón sedoso (Carcharhinus falciformis) y el tiburón de arrecife de punta blanca (Triaenodon obesus), incluidos ambos en el Apéndice II de la CITES. La pertenencia a este apéndice supone que el animal, aunque no se encuentra en vías de extinción, sí que necesita un control especial para que el comercio internacional no ponga en jaque su supervivencia. Estos controles no impiden el comercio internacional de estos animales. Lo que hacen es promover prácticas sostenibles para no acabar con la biodiversidad.

Los investigadores singapurenses identificaron nueve especies en total, entre las que se encontraban los tiburones de cola manchada (Carcharhinus sorrah), los tiburones de ojo rasgado (Loxodon macrorhinus) y los tiburones tigre de arena (Carcharias taurus). También observaron que 16 muestras incluían ADN de tiburones que solo podían identificarse por su género: Carcharhinus.

Si bien es cierto que las empresas de comida para mascotas no están obligadas a mencionar específicamente que la carne que lleva su producto es de tiburón, la vaguedad con la que hacen referencia en la etiqueta, conduce a que el propietario del animal de compañía no sepa exactamente lo que está comprando y si con su decisión está fomentando unas determinadas prácticas. De hecho, los autores del estudio afirman que muchos dueños de mascotas seguramente se alarmarían al descubrir que probablemente con su compra estén contribuyendo a unas prácticas pesqueras que son insostenibles.

Tal y como se apunta en el estudio, publicado el pasado 4 de marzo en Frontiers in Marine Science, las poblaciones de tiburones han disminuido en más de un 70 % en los últimos 50 años. Estos descensos se han atribuido en gran medida al aumento de la pesca. A pesar de la mayor concienciación pública sobre la conservación de los tiburones, tres cuartas partes de todas las especies de tiburones oceánicos se consideran actualmente en peligro de extinción.

 

Referencia: French et al. 2022. DNA Barcoding Identifies Endangered Sharks in Pet Food Sold in Singapore. Frontiers in Marine Science. https://doi.org/10.3389/fmars.2022.836941

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