Descubre como la relación con tu perro afecta a su gestión del estrés y acaba con su reactividad

¿Es cierto que la relación que tengamos con nuestro perro puede ayudarle a gestionar el estrés y, con ello, reducir o incluso terminar con su reactividad? Lo descubrimos.

Los científicos quieren saber si la calidad del vínculo que tienes con tu perro, puede afectar a la respuesta fisiológica de su cuerpo ante situaciones de estrés.  Esto está muy relacionado con su nivel de reactividad. Por lo que, si tu perro es reactivo, a conocer los últimos avances científicos te servirá para mejorar la relación con tu perro y controlar su comportamiento.

Apego adaptativo y construcción del vínculo afectivo

El apego es la necesidad fisiológica de un individuo de estar cerca de su cuidador. 

El apego tiene un sentido adaptativo y evolutivo, ya que proporciona protección y seguridad. El apego aumenta, por tanto, la probabilidad de supervivencia de la especie.

La expresión del apego en el individuo se produce a través de la búsqueda de estar en contacto y próximo al referente. 

La respuesta afectiva que muestre el referente ante las conductas de apego de la cría, determinará varios aspectos en la vida del sujeto:

  1. La calidad del vínculo afectivo y el modelo de apego que desarrollará el individuo.
  2. La percepción del individuo de sí mismo, es decir su autoestima.
  3. El tipo de relaciones que será capaz de establecer con los demás.

El vínculo con nuestros perros

El vínculo afectivo entre los perros y sus propietarios no deja de sorprendernos.

La ciencia ha demostrado que la unión con nuestras mascotas, es muy similar a la que establecemos con nuestros hijos.

Cuando nos miramos y compartimos espacios con nuestro perro, nos sentimos bien. La culpa de este agradable sentimiento, la tiene la oxitocina. La oxitocina tiene la misión de afianzar los lazos afectivos y hacerlos tan fuertes como lo el amor de las madres recién paridas con sus recién nacidos. Una embriaguez afectiva, que le propone a tu perro su lugar en tu vida y en tu sofá.

Relación con nuestro perro y estrés
Foto: Istock

Lamentablemente la cantidad de perros abandonados cada año, nos indica que el vínculo con nuestro perro también puede torcerse.

En algunos casos la relación entre perros y humanos, en lugar de resultar beneficiosa para ambos, se convierte en una carga emocional o económica, entrando en una situación en la que el perro se ha convertido en un parásito.

Tipos de apego entre perros y personas

Las variantes de apego con los perros, se reducen a dos categorías: apego seguro y apego inseguro.

Apego seguro: Muestran apego seguro los perros que son considerados por sus tutores como un miembro más de la familia que aporta algo y tiene un rol. Son perros considerados, con sus necesidades cubiertas y muy queridos. Generalmente los perros con apego seguro, establecen con sus tutores una relación de mutualismo donde ambos salen beneficiados. 

Apego inseguro: Muestran apego inseguro a los perros que son considerados una carga emocional o económica por sus tutores. Sus necesidades básicas son desatendidas, al igual su lenguaje emocional. En muchos casos, se llega a esta situación fruto del desconocimiento o la falta de formación del tutor. 

Este tipo de relaciones se pueden clasificar como parasitas. En ellas, lejos de existir un beneficio, perros y personas salen perjudicados. Puedes consultar más sobre los tipos de relación que establecemos con los perros en este artículo muy interesante.

Dos variantes de estrés en los perros

Cuando un perro se enfrenta a una situación novedosa, se produce una respuesta fisiológica en su cuerpo que podemos medir. Por ejemplo, aumenta el ritmo cardiaco, la frecuencia respiratoria, y los niveles de cortisol (hormona del estrés). 

  • Estrés agudo: Los niveles de estrés aumentan de forma abrupta e intensa ante un estímulo, contexto o situación.  Este pico de estrés genera una reacción en el animal que lo saca de su estado natural, o de homeostasis.
  • Estrés crónico: se produce por la acumulación en el cuerpo de los procesos fisiológicos activados en situaciones de estrés agudo. La aparición de estás respuestas de forma recurrente pueden derivar, fácilmente, en problemas de salud.

¿Qué hago si mi perro es reactivo?

Un perro es reactivo ante un estímulo, contexto o situación, cuando sus niveles de estrés en un momento concreto de exposición a tal estímulo, contexto o situación, superan un umbral determinado, generando, así, la conducta reactiva.

Las conductas reactivas, además de resultar muy costosas energéticamente para el perro, pueden resultar tremendamente incómodas para su guía o tutor.

El punto de partida es la relación con tu perro

El estrés y la relación con el perro
Foto: Istock

Los resultados científicos conocidos hasta hoy en la relación al nivel de estrés y el tipo de apego entre los perros y sus tutores, muestran que la figura de apego seguro se convierte en un buffer frente al estrés.

Esto quiere decir que, los perros que son emocionalmente considerados y entendidos por su tutor, sufren una menor subida del estrés ante situaciones complicadas. Generalmente, este apoyo se traduce en una gestión más adaptativa y racional de las emociones negativas por parte del perro.

El primer paso lograr paseos sin reactividad con tu perro

Un vínculo afectivo sano y un sistema de apego seguro con tu perro son el primer paso para que tu perro pasee con calma y no ladre o salte a todo lo que se cruza.

Esto no le quita importancia a la hora de trabajar sobre la conducta y su modificación. Lejos de ello, advierte que, plantear un programa de modificación de conducta, sin considerar el vínculo con el referente, es un grave error.

Los perros son animales que nos quieren, su cerebro y el nuestro generan sustancias que nos hacen sentir bien cuando compartimos tiempo juntos, como la oxitocina. 

Proponer una modificación de conducta para un perro, en base al aprendizaje asociativo o a las respuestas condicionadas, será un fracaso, si no tenemos en cuenta el gran poder diferencial de nuestros perros: su relación con nosotros.

Referencias:

Riggio, G., et al. 2022. Physiological Indicators of Acute and Chronic Stress in Securely and Insecurely Attached Dogs Undergoing a Strange Situation Procedure (SSP): Preliminary Results. Veterinary Sciences, 9(10), 519.

Solomon, J., et al. 2019. Attachment security in companion dogs: Adaptation of Ainsworth’s strange situation and classification procedures to dogs and their human caregivers. Attachment & human development, 21(4), 389-417.

Io Almagro

Io Almagro

Doctora en Biología. Se licenció en Biología en la Universidad Autónoma de Madrid, y tras realizar un Máster en Biología de la Conservación por la Universidad Complutense de Madrid y otro Máster en Geología por la Universidad de Granada se doctoró en la Universidad de Granada dentro del programa de doctorado de Ciencias de la Tierra. Su tesis obtuvo la calificación máxima de sobresaliente cum laude y mención internacional. Apasionada por los perros desde los 5 años, Ío Almagro también es técnico en adiestramiento canino y colabora como experta en perros dentro del programa “Como el perro y el gato” retrasmitido por onda cero y melodía fm. Es colaboradora docente en los cursos de bienestar animal y social impartidos por la Universidad Nacional a Distancia (UNED), y tiene su propia consultoría sobre comportamiento canino losperrodealma.com donde ayuda a las personas a vivir más felices con sus perros.

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