¿Debemos cortar el pelo a nuestro perro?

El corte de pelo no es una necesidad para nuestro amigo si procedemos a su cuidado adecuado siguiendo las recomendaciones del profesional.

 

El corte del pelo del perro suele seguir argumentos basados en el antropomorfismo: “el humano se corta el pelo, el perro también”, “cortar el pelo al animal le permite estar más fresco”, “es imprescindible cortar el pelo para “sanearlo” …

El corte del pelo en la mayoría de los ejemplares de cánidos familiares es absolutamente innecesario si el humano dedica la atención debida al pelo y a la piel de su querido amigo.

El pelo de cada ejemplar, de cada grupo racial, está sobre el organismo animal para cumplir una serie de funciones: no es lo mismo el corto pelo de un Chihuahua, animal originario de tierras calurosas, que el espeso manto de un San Bernardo, necesitado de un manto protector para las bajas temperaturas a las que podía enfrentarse.

Es evidente que el antecesor de cualquier ejemplar de perro, su majestad el lobo, no requería acudir a ningún centro estético para recortar sus puntas, disfrutar de un cardado, o sentir sobre su cuerpo los presumibles beneficios de un corte de verano.

En la evolución de la convivencia del presunto racional con el cánido familiar se han ido introduciendo rutinas de dudosa utilidad para el animal, pero de satisfacción de diverso grado para el humano.

Un Schnauzer con un corte de pelo de raza puede ser visualmente atractivo, pero es un procedimiento innecesario si el pelo del animal recibe los cuidados adecuados:

  • Nutrición que cubra los requerimientos nutricionales de piel y pelo.
  • Cepillados habituales, con los materiales adecuados, y todo bajo la supervisión de un profesional.
  • Baños con productos específicos para perros y siempre y cuando sean necesarios, no siguiendo nuestras antropomórficas e innecesarias pautas.

Que pasa si se le corta el pelo

El corte del pelo del animal, si se realiza por un profesional cualificado, no tendrá ningún efecto negativo ya que el profesional conoce sobradamente las características específicas de cada raza y como puede actuar sobre su piel y pelo.

El corte de pelo del animal proveerá al receptor de una imagen más “disfrutable” a los ojos humanos, algo que al can no le aporta nada a nivel orgánico, y como mucho puede repercutir positivamente por las expresiones de regocijo del humano ante la belleza de su querido compañero.

El pelo crece, si el animal está sano y el corte ha sido realizado por un profesional, crece, por lo que el corte no perjudica, EN ABSOLUTO, al animal que lo recibe.

El problema aparece cuando el corte se realiza por presuntos profesionales o por propietarios convencidos del beneficio del corte, propietarios que se lanzan a la compra de una maquinilla que consideran adecuada y se lanzan a la aventura… ¡¡pobre animal!!

Los cortes realizados por los propietarios, sin recibir asesoramiento alguno, pueden conducir a:

  • Excesivo corte (rapado) que deja sin protección a la piel (quemaduras solares, parásitos…)
  • Lesiones en la piel: quemaduras por la maquina peladora, heridas… por un inadecuado uso del material de corte y un absoluto desconocimiento de la técnica.
  • Irritaciones de diversa intensidad por rascado, eczemas por lamido, todo ello ante la incomodidad del animal por un corte inadecuado y mal realizado.

Cuando hay que cortar el pelo

Por todo lo comentado hasta el momento podemos darnos cuenta de que son dos los casos en los que el corte de pelo puede ser beneficioso para el animal:

  • Por cuestiones puramente estéticas.
  • Para el alivio de nudos y otros desastres capilares provocados por un ausente cuidado del pelaje del animal, siendo el corte de pelo la única vía para resolver el problema generado.

Porque está raro después de la peluquería

Un tema que no debemos olvidar es el del comportamiento del animal durante y después de su paso por la peluquería…

Si no acostumbramos adecuadamente a nuestro buen amigo a su asistencia al recinto proveedor de belleza, si no elegimos un profesional respetuoso con el animal, si no nos comportamos adecuadamente al visualizar a nuestro amigo tras su cambio de look, podemos generar más problemas de los que podamos imaginar.

Un perro que no sea tratado adecuadamente en la peluquería puede llegar a presentar un rechazo que lo haga inmanejable y destinatario de una ansiedad y un padecimiento innecesario, no deseable y perfectamente evitable.

Y qué decir de nuestro comportamiento ante su imagen al salir de la peluquería (risas, bromas…), comportamiento que puede provocar que el animal intente evitar nuestro absurdo escarnio desapareciendo de la escena y buscando un lugar para refugiarse de nuestras miradas y de nuestra humana estupidez.

Y si el corte realizado ha sido excesivo, si la maquina estaba muy caliente durante el corte, si se han producido irritaciones o heridas… ¿no es lógico que no quieran saber nada del mundo?

En definitiva: el corte de pelo, en sí mismo, no afecta al animal, pero tampoco es imprescindible si su piel y su pelo están adecuadamente cuidados.

Carlos Rodríguez

Carlos Rodríguez

Veterinario Licenciado en la Universidad Complutense de Madrid. Director veterinario y co-propietario de Centros Veterinarios Mascoteros. Es presentador del programa ''Como el Perro y el Gato'' de Onda Cero. Además, es presidente de la Fundación Mascoteros.

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