¿Cómo saber si tengo que ir con mi perro a urgencias?

Una urgencia médico-sanitaria en nuestro mejor amigo podría definirse como aquella situación que requiere atención veterinaria en el menor tiempo posible.

Es poco común que un perro, a lo largo de su vida, no tenga que acudir de urgencia a una clínica veterinaria por algún tipo de accidente o patología. Tras la aparición o presentación de un suceso que afecte a la salud del animal debemos tener claro si lo que le está sucediendo es algo manejable por el humano (primeros auxilios) o requiere la intervención inmediata del profesional con todos los medios a su disposición (urgencia).

No siempre es sencillo dilucidar entre la actuación del humano responsable o su inmediata activación para acudir a la clínica más cercana; afortunadamente los medios de comunicación a nuestro alcance nos permiten, casi desde cualquier ubicación y en cualquier momento, ponernos en contacto con una clínica veterinaria, la habitual o la que hayamos localizado para nuestras vacaciones o desplazamientos.

Poder recibir la orientación de un profesional en un momento complejo, en la toma de una decisión compleja, puede ser lo mejor para la integridad de nuestro mejor amigo.

El profesional, ante el relato y la recepción de videos, imágenes y explicaciones, podrá orientarnos en una posible actuación o, por el contrario, indicarnos que acudamos cuanto antes a la clínica.

Las urgencias veterinarias deben ser tenidas en cuenta siempre que el estado del animal sobrepase nuestra capacidad de intervención, y siemrpe que el estado del animal indique con claridad la necesidad de un profesional. La realidad nos indica que hasta dos tercios de las consultas de urgencia no requerían de tal servicio.

¿Cuándo llevar al perro a urgencias?

Para ser más concretos debemos tener presentes, muy presentes, los siguientes puntos para tomas la decisión adecuada, aunque siempre es mejor pecar por exceso que por defecto, y desechar los innecesarios “heroísmos”:

  • Tener SIEMPRE en la agenda del móvil el teléfono y dirección de la clínica veterinaria de confianza y de las clínicas de urgencias de las zonas a las que podamos desplazarnos en nuestros periodos de descanso.
  • Ante cualquier circunstancia que pueda poner en riesgo la salud del animal debemos valorar los siguientes puntos:
    • ¿Está consciente?
    • ¿Puede mantenerse en pie?
    • ¿Respira, tiene pulso (latido)?
    • ¿Heridas, sangrado, posibles fracturas?
    • ¿Se puede manejar al animal sin peligro para el humano?
  • Tras la valoración de los puntos comentados actuaremos con los posibles conocimientos que tengamos, con sentido común y con la ayuda del profesional mediante la llamada telefónica, si ello es posible.
  • Con el animal estable, hemorragia controlada con presión o torniquete, respiración y pulso apreciable… nos dispondremos a acudir a la clínica.
  • En definitiva, intentaremos paliar "lo evidente" con el menor número de actuaciones y movimientos, intentaremos mantener al animal estable y lo trasladaremos sin movimientos bruscos y sin intentar "colocar" ni "quitar" nada de su organismo.

Las principales urgencias

Es imposible en un solo texto reflejar las principales urgencias que pueden llegar a afectar a nuestro cánido familiar, por lo que nos centraremos en dos situaciones que, sin lugar a duda, nos han de conducir a la clínica de urgencias:

Choque (shock)

Es la respuesta de todos los sistemas orgánicos frente a un proceso “atacante”; ante la agresión se produce una reacción tisular inadecuada que desencadena depresión súbita y grave en el animal.

Entre las CAUSAS del shock tenemos la hipovolemia (disminución de sangre circulante - hemorragias), los traumatismos, las infecciones, el golpe de calor, la hipoglucemia (disminución de los niveles de glucosa en sangre), la insuficiencia cardíaca, la desnutrición y cualquier fallo visceral terminal. Como podéis comprobar, el shock se produce por multitud de causas que pueden suceder dentro o fuera del hogar.

Entre los principales SINTOMAS, y dependiendo de la causa, tenemos taquicardia, pulso débil, palidez, extremidades frías, ...

Y el TRATAMIENTO en el que se centraran en la clínica, y como siempre dependiendo de la causa o causas, serán asegurar el aporte de líquidos al organismo (fluidoterapia) y la aplicación de los fármacos oportunas para cada situación: antibioterapia en infecciones, cardiotónicos y vasodilatadores en patologías cardiocirculatorias…

Convulsiones

Las convulsiones son contracciones involuntarias de músculos de control voluntario. Desde pequeños "tics", hasta convulsiones en todos los territorios orgánicos.

La CAUSA de las convulsiones son aquellos problemas que inducen la excitación espontánea de las neuronas cerebrales, como mala nutrición, parásitos, enfermedades cardiovasculares, enfermedades respiratorias, fiebre, hipoglucemia, hipocalcemia, uremia, drogas, basura, moquillo, rabia, accidentes cerebrovasculares…

Y los SINTOMAS que podemos apreciar son las convulsiones generalizadas que suelen asociarse a desorientación transitoria, ceguera, tropiezos, así como sed (polidipsia) y hambre (polifagia) tras el padecimiento del período convulsivo.

El TRATAMIENTO dependerá de la causa de la convulsión.

Ante las convulsiones, el propietario sólo puede evitar que el animal se golpee contra objetos y contra el suelo, y acudir inmediatamente al veterinario tras la crisis convulsiva.

Carlos Rodríguez

Carlos Rodríguez

Veterinario Licenciado en la Universidad Complutense de Madrid. Director veterinario y co-propietario de Centros Veterinarios Mascoteros. Es presentador del programa ''Como el Perro y el Gato'' de Onda Cero. Además, es presidente de la Fundación Mascoteros.

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