Como puedo evitar que mi perro ladre cuando tomamos algo en una terraza

Con la llegada del buen tiempo aumentan las posibilidades de ocio con nuestros perros. Sentarnos con ellos en la terraza de un bar, o cenar con unos amigos al aire libre y llevarnos a nuestro perro, son una de las cosas que solemos hacer en estas fechas.

 

Conseguir que nuestro perro se comporte adecuadamente en una situación en la que:

  1. Pasa un montón de comida por encima de su cabeza, todo alrededor son olores tentadores y hay restos de comida por el suelo.
  2. Una persona desconocida se acerca continuamente a servirnos y más perros y personas extrañas pasean por delante de nuestra mesa.

Puede ser una tarea difícil. Muchos perros ladran para conseguir comida y atención, mientras que otros se dedican a mostrarse hostiles y ladradores con todo transeúnte canino que pasa por delante.

Las dos grandes herramientas para conseguir un perro equilibrado y tranquilo mientras cenas con amigos en la terraza de tu bar favorito son:

A) Potenciar las habilidades de autocontrol y frustración en nuestro perro

¿Conoces el experimento del malvavisco?

Este experimento consiste en dejar a un niño de entre 4 y 5 años en una habitación con una de estas golosinas delante y decirle: “te la puedes comer, pero si esperas a que regrese en 15 minutos y no la has comido, te daré dos como recompensa”.

Llevado a cabo por Walter Mischel en 1972 en 30 niños. Los resultados mostraron que solo 1/3 de los niños resistió la tentación, mostrando un potente autocontrol para su edad.  15 años después, estos chicos y chicas, mostraron ser capaces de gestionar mejor el estrés y la frustración en su vida, y eran más exitosos en su trabajo y en relaciones personales.

La configuración cerebral del autocontrol

Las personas con mayor autocontrol, tienen un cerebro con una corteza prefrontal más desarrollada.

Pero lo bueno del autocontrol es, que no solo tiene un componente genético, sino que, se puede entrenar.

La plasticidad del cerebro es asombrosa si se realizan las acciones adecuadas, podemos cambiar su configuración y ganar, por ejemplo, autocontrol.

Esto permite a niños que fallaron el test de malvavisco, llegar a ser tan exitosos en la gestión del estrés y la frustración, como lo fueron a futuro los niños que resolvieron el test.

El autocontrol en los perros

Al igual que en los niños, los perros pueden ser más o menos capaces de controlar sus impulsos y aceptar la frustración según su genética. En general se dice que son más o menos equilibrados.

Pero, al igual que en los niños, podemos entrenar esta capacidad en ellos desde muy temprano. A partir de los 3-4 meses pueden hacer pequeños juegos que les ayuden a ganar autocontrol y aceptar la frustración. ¡Una edad perfecta para empezar a salir de terrazas!

Un perro en la terraza de un bar mirando comida
Mi perro Milko, resistiendo la tentación, a duras penas, que le produce mi comida en la terraza de un bar

Un ejercicio práctico de autocontrol aprovechando sus capacidades innatas es este:

Para un perro, la comida es del que la tiene o está más cerca. Aprovechando esto, puedes ofrecerle hacer este juego de autocontrol:

  1. Coloca unas bolitas de pienso en tu mano abierta
  2. Si el perro trata de abalanzarse sobre ellas y robarlas cierra la mano
  3. Si se muestra respetuoso, ofréceselas alargando el brazo hacia él.

B) Desactivar el instinto de defensa del perro

Los perros tienen un instinto de defensa: del grupo, del territorio, los recursos o de su propia integridad. Que un perro vigile el entorno mientras nosotros estamos distraídos, es algo natural y adaptativo.

Un perro tumbado de espaldas al dueño
Mi perro Milko, cómodo y resignado ante la comida, pero vigilando el entorno, por si acaso hay que defender

El inseguro defenderá más

El instinto de defensa saldrá con mayor probabilidad en perros que se sienten inseguros y desprotegidos.

Los problemas emocionales influyen

También ladrará más, un perro que ya ladra a otros perros o personas cuando va de paseo.

En ausencia de movimiento aún es más complicado para los perros gestionar las emociones, como puede ser el miedo, que le llevan a ejecutar ese ladrido de defensa a fin de alejar a los “intrusos”.

El efecto madriguera

Para todos los perros, pero especialmente para los inseguros, ofrecerles un lugar resguardado donde cobijarse, les hará sentirse más seguros y por tanto mostrarse más tranquilos.

Esto es lo que se conoce como efecto madriguera. La madriguera es una herramienta muy utilizada en perros que tienen miedo a ruidos y tormentas. La guarida, es el lugar ideal donde encontrarse protegido y esperar que pase el chaparrón.

Como generar el efecto madriguera en la mesa del bar

  1. Siéntate a “tomar algo” después de un buen paseo y no antes.
  2. Elije mesa en un lugar tranquilo que no sea de paso.
  3. Descarta las mesas donde hay cerca otros perros.
  4. Deja margen para que tu perro elija donde quiere echarse sin molestar a nadie. Los perros más inseguros eligen colocarse debajo de la mesa buscando precisamente la protección mencionada en el efecto madriguera.
  5. Evita que se enfoque en lo que pasa por la calle colocando lo que puedas a modo de barrera entre él y el exterior, para que no centre su atención en el entorno.
  6. Permítele entretenerse, especialmente si es un perro joven. Puedes llevarle un juguete o un snack masticable, que le entretenga durante al menos 15 minutos. Una vez lo termine le será más fácil desconcertar y no hacer nada.
  7. Asegúrate de que está cómodo: llévale agua y una colchoneta para el descanso.
  8. Ten paciencia y procura que sea el quien se sincronice con tu tranquilidad y no al revés.
  9. No le cojas en brazos ni le des comida de la mesa. Si ladra para conseguirlo, se fuerte y ni siquiera le mires.
  10. Entrena progresivamente, las primeras veces mejor en terrazas tranquilas donde sirvan desayunos o refrescos y no hamburguesas.
Un perro tumbado en el suelo
Mi perro Milko, resignado y tranquilo, descansa en la terraza del bar

Referencias:

Mischel, W., et al. 1989. Delay of gratification in children. Science, 244(4907), 933-938

 

 

Io Almagro

Io Almagro

Doctora en Biología. Se licenció en Biología en la Universidad Autónoma de Madrid, y tras realizar un Máster en Biología de la Conservación por la Universidad Complutense de Madrid y otro Máster en Geología por la Universidad de Granada se doctoró en la Universidad de Granada dentro del programa de doctorado de Ciencias de la Tierra. Su tesis obtuvo la calificación máxima de sobresaliente cum laude y mención internacional. Apasionada por los perros desde los 5 años, Ío Almagro también es técnico en adiestramiento canino y colabora como experta en perros dentro del programa “Como el perro y el gato” retrasmitido por onda cero y melodía fm. Es colaboradora docente en los cursos de bienestar animal y social impartidos por la Universidad Nacional a Distancia (UNED), y tiene su propia consultoría sobre comportamiento canino losperrodealma.com donde ayuda a las personas a vivir más felices con sus perros.

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