¿Cómo evitar que mi gato haga pis por toda la casa?

Los gatos son animales extremadamente limpios, desde que son muy pequeños aprenden a usar el arenero para hacer pis y caca.

 

Una vez que aprenden, y como hemos dicho lo hacen desde muy pequeños, a hacer sus necesidades dentro del arenero, es muy raro que empiecen a hacerlo fuera. Por este motivo, en el momento en que empezamos a ver pises fuera hay que actuar.

¿Por qué hace pis fuera del arenero?

Hay varias causas por los que un gato casero puede empezar a hacer pis en lugares diferentes al arenero.

1. Territorialidad

El primer momento en el que podemos empezar a verlo es cuando nuestro gato macho alcanza la madurez sexual. Es en este momento, cuando empieza a utilizar el pis como una señal de marcaje y territorialidad.

Los gatos son animales muy territoriales. Marcan su territorio de diferentes maneras. Pueden hacerlo con las heces, sin ocultarlas, dejándolas a la vista y olfato de otro posible gato competidor del territorio. Pueden hacerlo arañando diferentes superficies o a través del marcaje con orina. En todas estas situaciones, además de las señales visuales, entran en juego señales olfativas a través de las feromonas que impregnan en las heces, los arañazos y la orina.

El gato, cuando alcanza la madurez sexual, puede que empiece a marcar la casa en diferentes partes. Notaremos un olor característico de la orina. Más fuerte. Este olor, además de las feromonas que los humanos no somos capaces de detectar, serán los que indiquen a otros machos su presencia.

El marcaje de territorio generalmente suelen hacerlo en zonas que delimiten la casa, debajo de una ventana, en la puerta de entrada, y será más acentuado si hay otros gatos merodeando por el vecindario.

La gata, en momentos de celo, puede que también empiece a hacer pis fuera del arenero, a consecuencia del celo, para así también “avisar” a un posible macho de su estado reproductivo.

2. Falta de higiene del arenero

Otra de las causas más frecuentes que nos encontramos en la clínica diaria es precisamente esta.

Los areneros deben limpiarse con una periodicidad tal que permita que tengan un lugar limpio siempre a disposición de los gatos. Generalmente, la limpieza diaria consiste en retirar la orina y las heces, mientras que en la limpieza semanal se retirará la arena por completo lavando bien el arenero para eliminar restos de olor y suciedad.

En ocasiones en los que esta limpieza no es tan frecuente, y al ser los gatos animales muy limpios, puede que empiecen a hacer pis fuera del arenero. Puede que este pis lo hagan cerca, ellos saben que ese es su sitio de hacerlo, pero prefieren evitar entrar por la suciedad y el olor.

Esto es más evidente en areneros cubiertos, y es peor aún si tienen puerta para entrar. Estos areneros cubiertos, por mucho que tengan filtro de olores, evitan que olor salga hacia fuera para que no huela la casa, pero dentro del arenero el olor puede ser insufrible. Ahora imaginémonos que tenemos que entrar para hacer pis, probablemente tú tampoco entrarías.

3. Número de areneros insuficientes o localizaciones erróneas

El número y la localización de los areneros va a ser muy importante a la hora de que hagan buen uso de los areneros.

Si, por ejemplo, colocamos el arenero en el tendedero, donde también está la lavadora, puede que nuestro gato se asuste mientras está dentro porque la lavadora se pone a centrifugar, y coja miedo a utilizarlo.

Por otro lado, en una casa en la que conviven varios gatos, es necesario que haya varios areneros, pare evitar confrontaciones, o que alguno no puede acceder al arenero porque otro esté bloqueando el paso. Tradicionalmente, se ha dicho que la cantidad de areneros debe ser el mismo número de gatos más uno. A día de hoy sabemos que los gatos en casa se organizan en grupos, por lo que mínimo debería haber un arenero por cada grupo social, incluso uno más. Para reconocer los grupos sociales, es fundamental que contactes con un veterinario especializado en comportamiento, ya que somos lo que vamos a poder determinarlo en función de las interacciones que veamos entre ellos.

4. Aversión al arenero o a la arena

No todos los areneros son igual de agradables para los gatos. En este punto debemos respetar las preferencias de nuestro o nuestros gatos a la hora de elegir uno, más que pensar en nuestro propio beneficio. Lo mismo pasa con el tipo de arena, no todas son igual de higiénicas ni de agradables de pisar al entrar.

En general, los gatos prefieren areneros destapados, suficientemente amplios para poder girar sobre ellos mismos y con arena aglomerante. Esta arena, al hacer pis, formará una bola que será más fácil de limpiar, dejando el resto de la arena limpia. Las arenas de perlas de sílice (las que son blancas y azules) no absorben el pis, por lo que caerá hacia abajo dejándolo en la parte inferior. Si queremos asemejarlo a algo, pensemos en las letrinas de los conciertos y el suelo mojado que a veces encontrábamos, unido en muchas ocasiones al mal olor. En ese caso, muchos de nosotros hemos preferido hacerlo en otros sitios. Nuestros gatos, que tienen mejor olfato, más aún.

5. Enfermedad

Por último, hacer pis fuera del arenero puede ser un signo de enfermedad. Nuestros gatos sufren de diferentes enfermedades como pueden ser diabetes, infecciones de orina, enfermedad renal, cistitis idiopáticas, etc que pueden mostrar signos como orinar fuera.

Y en algunos de estos casos es por dolor, por lo que para evitar que tu gato sufra, debes acudir a un veterinario para que descarte cualquier enfermedad.

Es importante que en ninguno de los casos se regañe al gato. No sirve de nada, ya hemos visto que en muchos casos no es ni siquiera culpa del gato, e incluso puede que favorezcamos un comportamiento agresivo posterior.

Ana Anglada

Ana Anglada

Veterinaria clínica y empresaria en Anaga Centro Veterinario desde 2007. Consultora de gestión y marketing para clínicas veterinarias. Certificada europea en Medicina Felina por la ESVPS. Diplomada “con distinción” en Advanced Certificate in Feline Behaviour. Miembro de GEMFE y de la ISFM. (International Society of Feline Medicine). Miembro del comité científico de AMVAC. Tesorera de AMVAC. Consultora Digital Certificada. Business Marketing Strategist avalada por Florida Global University. Copywriter certificada por la Escuela de Copywriting de Maïder Tomasena avalada por Florida Global University. Mentora de Veterinarios y creadora del Instituto Felino donde imparte formación a veterinarios. Conferencista internacional habiendo formado a más de 1000 veterinarios en España y Latinoamérica. Docente del posgrado de Gestión y Marketing para Veterinarios de Vetesweb. Autora de artículos científicos y de gestión, y colaboradora del libro “Manual práctico para la gestión de centros veterinarios” Autora del libro “Del offline al online. Cómo digitalizar mi clínica veterinaria” 2021 Multimédica Ediciones Veterinarias. Creadora del podcast Business Veterinario. Colaboradora del programa de radio “Como el perro y el gato” de Onda Cero. Creadora del Método SlowVet.

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