Cómo enseñar a un niño a montar a caballo

El niño necesitará en todo momento un instructor a su lado para que lo supervise.

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Si quieres enseñar a un niño a montar a caballo, es fundamental que le muestres todos los aspectos relacionados con la seguridad y la técnica. Montar a caballo es un deporte divertido y muy beneficioso para los más pequeños. Además, aunque es posible que al principio les resulte complicado, seguro que con paciencia y entrenamiento acabarán aprendiendo.

La vestimenta del niño

Antes de recibir su primera lección o su primer paseo, el niño tendrá que vestirse adecuadamente. Los pantalones tendrán que ser largos y los zapatos deberán ser cerrados (botas o zapatillas de deporte). Por supuesto, el niño tendrá que llevar un casco. Muchos establos proporcionan cascos, pero deberías preguntar para asegurarte. Si tiene la piel sensible, también es buena idea que lleve guantes.  

Familiarízale con el caballo

Para que el niño se sienta cómodo con el caballo, primero debería acariciarlo y conocerle. Acércale al caballo por un lado, preferiblemente por el lado izquierdo. A los caballos les encanta que le rasquen el cuello, por lo que también podría acercarse por esta zona. También puedes preguntarle al dueño del caballo o al instructor si puede darle una golosina al caballo antes de montar. No obstante, a veces es preferible esperar al final para recompensarlo.

Cómo guiar al caballo

Cuando vaya a aprender a guiar el caballo, el niño tendrá que estar parado al lado izquierdo del mismo. Deberá tener las riendas en las manos, no sobre la cabeza del caballo. Es importante que no lo sujete con demasiada fuerza y que no enrolle las riendas en sus manos.

El menor debería caminar hacia adelante y el caballo debería seguirle. Si se resiste, lo mejor es que el niño diga algo como "¡vamos!” y mueva la cuerda ligeramente.

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Montarse en el sillín

Si puedes, dale un bloque de montaje para que aprenda a subirse al caballo desde el suelo, sobre todo la primera vez que monta. Tendrá que ponerse a la izquierda del caballo y poner las riendas sobre la cabeza del animal, sosteniéndolo con la mano izquierda y agarrando también un trozo de la melena. Recuerda que los caballos no tienen nervios en la crin, por lo que no le hará daño.

Después tendrá que colocar su pie izquierdo en el estribo, intentando no aterrizar muy fuerte sobre el lomo del caballo. Por último, deberá colocar el pie derecho en el estribo y coger las riendas con ambas manos.

Las instrucciones de su profesor

El niño necesitará en todo momento un instructor a su lado para que lo supervise. Ya sea que esté tomando una lección de equitación o dando un paseo en el poni de un amigo, es fundamental que el niño siga las instrucciones de un profesional.

Asimismo, es importante que le comentes al instructor si el niño se siente nervioso o asustado, ya que él puede ayudarle a superar sus miedos.

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