¿Cómo de educados están los perros en España?

Más del 35% de los perros que se recogen en España, son abandonados por problemas de comportamiento. ¿Lo podríamos evitar?

 

Hoy en día, los problemas de conducta son el primer motivo de abandono animal, por delante de las camadas indeseadas o las dificultades económicas.

Educar a un ser vivo de otra especie, para que se desarrolle feliz y se comporte adecuadamente en nuestra sociedad, se hace fundamental en un país, donde cada día hay más perros y estos acceden a un mayor número de espacios comunes.

Pero, ¿cómo se consigue educar bien a un perro?

1. Revisa tus expectativas:

un perro no es más que un perro, y se comportará como un perro. Te dejo una lista de cosas molestas que podría hacer tu perro, por el simple hecho de ser perro: 

  • Se rebozará en olores desagradables, bichos muertos y mierda.
  • Te dejará todo lleno de pelos, comerá caca de otros animales y se dedicará a olerlo todo cuando sale de paseo, aunque tu tengas prisa.
  • Reaccionará cuando vea otros perros en el parque.
  • Te llenará el jardín de agujeros, o lo que es peor, el jardín de tu cuñado.
  • Podría asustarse cuando conoce algo por primera vez y salir corriendo.
  • Podría subirse a las visitas, aunque vayan vestidas de blando o con medias de encaje.
  • Sería raro si en ninguna ocasión no orina donde no debe.
  • Morderá cosas a su alcance, como el mando de la TV o tus zapatos.
  • Perseguirá bicis, corredores y motos.
  • Te pedirá comida todo el rato, y más cuando tengas invitados.
  • Hará “cosas” con tus cojines
  • Hará “cosas” en tus alfombras, como vomitar
  • Ladrará cuando pase alguien cerca de tu puerta o llamen al timbre
  • Un montón de etc.…

2. Revisa tus motivaciones

Convivir con un perro puede convertirse en una situación estresante. Hay personas, que se convierten en auténticos esclavos de sus perros o se sienten desbordadas emocionalmente, sobre todo cuando este tiene algún tipo de conducta que nos pone en conflicto con el resto de personas. Por ejemplo, un perro que ladra cuando se queda solo en casa puede ser un problema con los vecinos.

La motivación de incorporar un perro al hogar debe ser una motivación responsable. Y además lo suficientemente apasionada, para que seas capaz de dedicar el tiempo que tu perro necesita. Esto implica muchas veces renunciar a ciertas cosas que haces ahora que no tienes perro y adaptarte.

3. Revisa tu autoconocimiento

Pero además no bastan solo las buenas intenciones y la pasión. También es necesaria una dosis de realismo.

Existen multitud de perros. Perros muy diferentes en morfología, pero también en carácter y energía.

Elegir un compañero de vida alineado con nuestras capacidades, es un punto imprescindible para no caer en desatender su educación o atenderlo de manera responsable, por una falta de capacidades nuestras.

La mejor manera de hacer esto, es haciendo una reflexión consciente sobre nuestra forma de ser, gustos, energía y posibilidades en el futuro.

Valorar, después, que tipo de perro encaja con nosotros y no tener prisa en encontrar el match perfecto.

4. Prepárate con antelación

Uno de los errores más comunes en la educación canina en casa, es la improvisación.

Los perros crecen extremadamente rápido y necesitan aprender diferentes rutinas en cada una de sus etapas vitales.  No será lo mismo un cachorro que aprende a usar el empapador que un perro adolescente que pasa de ti cuando le llamas en el parque o un perro geriátrico que se desorienta por las noches.

Prepara bien el entorno y planifica como le vas a entrenar antes de que llegue cada momento. Incluso, piensa cómo reaccionaras ante una emergencia y evita reacciones inadecuadas, que en su mayoría rompen la confianza de tu perro en ti y vuestro vínculo.

Algunas cosas que puedes tener en mente y planificar para el proceso de educación de tu perro:

  • Hacer sus necesidades en el lugar correcto o en la calle
  • Mostrarse tranquilo en presencia de otros perros
  • Mostrarse tranquilo en presencia de otras personas
  • Descansar y no pedir atención constante en casa o cuando tomamos algo en una terraza
  • Pasear adecuadamente con arnés, correa y bozal si es necesario
  • Venir cuándo le llamamos en el parque
  • Viajar en coche u otro medio de trasporte
  • Mostrarse tranquilo durante un baño o mientras le cepillamos
  • Aprender a quedarse solo

5. Ármate de paciencia

Un error muy común es pedirle a nuestro perro que ya venga sabido.

Se nos olvida la importancia de dedicar el tiempo suficiente a enseñarle antes.

6. No esperes a que sea obligatorio

Próximamente con las nuevas leyes de bienestar animal, será obligatoria una formación previa y un examen para todas las personas que quieran incorporar un perro a su familia.

Sin embargo, las ventajas de tener un perro educado, van más allá de que sea o no obligatorio.

Un perro educado te permite disfrutar de su compañía en el máximo número de situaciones posibles. 

Hoy en día, el ocio con perros está en auge, y estos bienvenidos cada vez en más sitios.

De nuestra responsabilidad depende que el resto de personas con o sin perro, se sientan cómodas y respetadas, velando por una buena convivencia social.

Io Almagro

Io Almagro

Doctora en Biología. Se licenció en Biología en la Universidad Autónoma de Madrid, y tras realizar un Máster en Biología de la Conservación por la Universidad Complutense de Madrid y otro Máster en Geología por la Universidad de Granada se doctoró en la Universidad de Granada dentro del programa de doctorado de Ciencias de la Tierra. Su tesis obtuvo la calificación máxima de sobresaliente cum laude y mención internacional. Apasionada por los perros desde los 5 años, Ío Almagro también es técnico en adiestramiento canino y colabora como experta en perros dentro del programa “Como el perro y el gato” retrasmitido por onda cero y melodía fm. Es colaboradora docente en los cursos de bienestar animal y social impartidos por la Universidad Nacional a Distancia (UNED), y tiene su propia consultoría sobre comportamiento canino losperrodealma.com donde ayuda a las personas a vivir más felices con sus perros.

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