Cómo cuidar a un gato que ha sido atacado por otro animal

Tendrás que actuar lo más rápido posible para que tu mascota se recupere de las heridas.

gato herido
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Si un animal ataca a tu gato, es bastante probable que lo hiera. Por ello, es imprescindible que actúes lo más rápido que puedas para que el felino se recupere de las heridas. En caso de que tu gato sufra heridas graves, tendrás que proporcionarle primeros auxilios y llevarle al veterinario tan pronto como sea posible.

Intenta separarles

Si ves que el gato está siendo atacado por un animal (como un perro), tendrás que separarles lo antes posible. Ten en cuenta tu propia seguridad mientras lo haces, ya que el animal también podría herirte.

Si tienes una correa a mano, acércate al animal en silencio y envuelve la correa alrededor de su parte trasera. Después, tira hacia atrás con fuerza, aléjate del gato y ata la correa a la estructura más cercana.

Si no puedes controlar la situación, lo mejor que puedes hacer es buscar a una persona que pueda ayudarte.

Acércate al gato poco a poco

Es probable que tu gato te ataque debido al dolor que podría estar sintiendo. Además, probablemente estará muy asustado. Si te acercas con cuidado, será menos probable que te muerda o rasguñe.

Intenta mantener la calma a medida que te acerques a tu mascota y háblale en voz bajo. De esta forma, no te verá como una amenaza.

Llama al veterinario

Una vez que puedas acercarte al gato y tengas una idea general de sus heridas, llama al veterinario. Cuando lo hagas, proporciónale tanta información como puedas (las heridas visibles y una descripción del ataque).

Ten en cuenta que probablemente tu gato habrá sufrido heridas internas que no se ven a simple vista. Por ello, llamar al veterinario le dará una buena idea de las heridas, lo que le permitirá que estén preparados cuando llegues.

gatito
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Controla el sangrado

Si tu gato tiene heridas sangrantes, es fundamental que detengas el sangrado antes de acudir al veterinario. Tendrás que presionar la herida con tus dedos o la palma de tus manos.

A continuación, tendrás que envolver un pedazo de tela o una gasa alrededor de la zona. Envuelve el vendaje firmemente pero sin llegar a cortar la circulación.

Si el sangrado no se detiene, coloca un vendaje adicional en la parte superior de la herida y continúa aplicando presión.

Rocío

Rocío Sánchez Montilla

Periodista freelance. Más malagueña que desayunar pitufos o ponerle nombre a los cafés. Escribo sobre ciencia, naturaleza o mundo animal cuando mi gata no está encima del teclado.

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