Como afecta a un perro la custodia compartida

Desde que los animales de compañía son oficialmente seres sintientes, que forman parte de la familia, en caso de divorcio podría darse una situación similar a la custodia compartida con los hijos, incluso con la intervención de un juez. ¿Qué les parece esto a nuestros perros?

 

Compartir la custodia de un perro puede ser bueno para las personas

Los perros comen y salen cuando nosotros lo decidimos. Sus necesidades físicas, cognitivas, emocionales y sociales, quedan cubiertas solo si nosotros les dedicamos el tiempo necesario. Pero el ritmo frenético de nuestras ciudades, hace que infinidad de perros sufran problemas de comportamiento relacionados con la mala gestión de estas necesidades. Problemas como vocalizaciones o incapacidad para quedarse solos, que indiscutiblemente terminan produciendo un tremando degastaste físico y emocional del cuidador principal.

Si vives en una gran ciudad y eres “madre” o “padre” soltero de perro, no dudo en que contarás con algún profesional o familiar que te desahogue de tarea con tu perro con mayor o menor frecuencia. Especialmente, si este no disfruta cuando está solo en casa o tiene mucha energía.

Parece, entonces, que compartir los cuidados, y porque no, los gastos del perro, son una buena opción para las personas.

Perro en medio de una discusión de pareja
Perro en medio de una discusión de pareja

6 consejos para que la custodia compartida sea buena para el perro

  1. Llevarse bien
    Los perros son animales gregarios. Les gusta vivir en familia y no lo pasan bien cuando sienten que hay un conflicto en su grupo. ¿Nunca has discutido con tu pareja y visto como se afecta tu perro, aunque no vaya con él?
    Pero, además, cuidar bien del perro, igual que a los hijos, es un trabajo en equipo. Por eso, si no te llevas adecuadamente con tu expareja, y no existe una buena comunicación, se va a ver reflejado en tu perro.

  1. Positivizar los cambios
    Cualquier cambio va a producir inevitablemente estrés en el organismo. Pero la gestión que hagamos de este estrés va a marcar la adaptación. Si haces una mudanza por separación, trata de mantener a tu perro al margen del estrés de esos días y cuando le presentes su nuevo hogar a temporadas…procura que cree una asociación positiva y calmada. 

  1. Cuidar la relación afectiva con tu perro
    Es muy común, que, frente a una situación de divorcio, nos sintamos solos y desconsolados en algunos momentos y tendamos a protegernos o buscar excesivo cariño en nuestro perro.
    Sin embargo, a ellos no les gustan los abrazos ni los besos, y son más de simplemente estar cerca. Cuando tocamos a nuestro perro, ambos segregamos oxitocina que es una hormona responsable de los lazos afectivos, pero que también actúa como un potente neurotransmisor en nuestro cerebro y nos hace sentir bien. Esta sensación puede ser adictiva para ambos y convertir la relación con tu perro en una relación de hiperapego poco sana que traerá problemas de conducta. 

  1. Mantén sus rutinas
    Los perros necesitan rutinas. Tener control de lo que va a pasar, hace que su cerebro sea más feliz y no esté estresado continuamente.
    Tratad de ser constantes con sus horarios y dosis de comida y paseo. 

  1. Ten sentido común
    No utilices nunca a tu perro como arma arrojadiza contra tu expareja. Con los perros, no todo vale. Si tu vives en Madrid y tu expareja se muda a las Islas Canarias, igual un régimen de custodia compartida no es lo más generoso para el can. 

  1. Entrena el quieto
    Hoy sabemos que entrenar a los perros, no solo es un acto de responsabilidad que los hace más listos, sino que tiene beneficios emocionales para ellos.  Sobre todo, cuando empleamos el refuerzo positivo y el refuerzo social.
    Cuando entrenamos a nuestro perro para que permanezca quieto mientras nos alejamos, e incluso desaparecemos de su vista, le estamos entrenando para gestionar nuestras ausencias.

Y qué pasa con los gatos

A efectos de la nueva ley, los gatos siguen el mismo patrón que los perros y ya no son considerados un objeto en propiedad. Por eso, en caso de divorcio podría darse un régimen de custodia compartida y/o visitas.

Pero, dada su naturaleza territorial y el gran estrés que les producen los cambios a los felinos… ¿podría ser una mejor opción para ellos establecer un régimen de visitas, sin cambios de casa?

Io Almagro

Io Almagro

Doctora en Biología. Se licenció en Biología en la Universidad Autónoma de Madrid, y tras realizar un Máster en Biología de la Conservación por la Universidad Complutense de Madrid y otro Máster en Geología por la Universidad de Granada se doctoró en la Universidad de Granada dentro del programa de doctorado de Ciencias de la Tierra. Su tesis obtuvo la calificación máxima de sobresaliente cum laude y mención internacional. Apasionada por los perros desde los 5 años, Ío Almagro también es técnico en adiestramiento canino y colabora como experta en perros dentro del programa “Como el perro y el gato” retrasmitido por onda cero y melodía fm. Es colaboradora docente en los cursos de bienestar animal y social impartidos por la Universidad Nacional a Distancia (UNED), y tiene su propia consultoría sobre comportamiento canino losperrodealma.com donde ayuda a las personas a vivir más felices con sus perros.

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