Beneficios de llevar el perro al trabajo

El día 22 de junio se celebra el “Día Mundial de llevar el perro al trabajo” (Take your dog to work day), una idea que surgió en EEUU y que se ha extendido por la mayoría de territorios del planeta como una forma de compartir tanto la vida familiar como la vida laboral con nuestros queridos no racionales.

 

La presencia de los animales domésticos, del perro más concretamente, forma parte, cada vez más, de colegios, hospitales, geriátricos, centros penitenciarios… y lugares de trabajo.

No son pocas las empresas de diversos ámbitos que consideran positiva la convivencia con los perros de los empleados, tanto para aquellos que conviven con su animal, como con aquellos que nunca se lo han planteado.

Intentaremos ver cuáles son los principales beneficios que puede aportar la presencia de no racionales, compañeros de vida de los racionales, en sus lugares de trabajo, pero como pincelada diremos que existe un amplio consenso en que entre las aportaciones más evidentes para los humanos son la reducción de la ansiedad y el aumento del bienestar.

Cada empresa es libre de aplicar las normativas que considere más adecuadas, según el tipo de función laboral, las instalaciones… pero lo que es prácticamente común en todas aquellas que deciden aplicarlo, es lo siguiente:

  • Ningún trabajador debe sentirse obligado a esta presencia de animales, por lo que la implementación de la acción ha de ser con la plena aceptación de todos los trabajadores.
  • Los propietarios serán siempre los responsables de todas y cada una de las acciones del animal en el entorno laboral.
  • Los propietarios han de proveer al animal en todo momento de agua fresca y limpia, así como del alimento cuando sea necesario.
  • Los animales han de estar en perfecto estado de higiene, al corriente de sus vacunas y desparasitaciones, tanto externas como internas, y han de gozar de un estado sanitario ausente de cualquier tipo de patología.
  • El propietario ha de asegurar al resto de compañeros el adecuado comportamiento del animal, evitando molestias como intromisión en los espacios de trabajo y sonidos molestos (ladridos…)

Una vez aclaradas las premisas, centrémonos en los beneficios de la convivencia en el entorno laboral:

  1. Reducción del estrés
    Son incontables los estudios que certifican los beneficios que aporta un perro con su sola presencia en todo tipo de entornos, y dentro de todos esos estudios, la gran mayoría, casi la práctica totalidad, nos indican que uno de los beneficios más presentes, más aceptados y disfrutados, es la reducción del estrés del humano por la sola presencia del no racional.
    Es evidente que el más favorecido por esta reducción de estrés, y por tanto, un aumento del bienestar, es el humano que comparte su vida diariamente con el perro, pero el beneficio de reducción de estrés alcanza plena y satisfactoriamente al resto de compañeros humanos. 
  1. Aumento de la productividad
    Es evidente que la reducción del estrés comentado anteriormente es una causa directa del bienestar del humano, y, por tanto, de su mayor capacidad para la realización del trabajo que tiene encomendado.
    Aparte de la directa reducción de estrés, la presencia del animal obliga a la realización de pequeñas paradas, de pequeños descansos en la actividad laboral para proporcionar al no racional su alimento, su bebida, sus paseos y su eliminación de deyecciones.
    En estos períodos el humano descansa, se relaja, comparte con su buen amigo, desconecta, y vuelve con más energía positiva a la realización de su actividad.
    Y no solo estos momentos de descanso “obligado” para abastecer la necesidad del perro redunda en un aumento de la productividad: se ha evidenciado que estos cortos periodos que el humano dedica al animal para satisfacer sus necesidades provocan en el racional una mayor creatividad y una gratificante satisfacción personal, una disminución de la fatiga (visual, muscular…), una mejora de la concentración y un aumento del rendimiento.
  1. Mejor comunicación
    La presencia de un animal, de un perro en este caso, en cualquier situación provoca una facilitación inmediata en las relaciones de los humanos que comparten su presencia. El que un cánido esté entre humanos provoca, sistemáticamente, un efecto “enzima social”, una capacidad de fomentar las interacciones, las conversaciones y la rotura de barreras entre los humanos. Se ha evidenciado que no solo mejora la comunicación, laboralmente uno de los mayores beneficios que aporta en este sentido la presencia del perro es un aumento evidente, y cuantificable, de la cooperación entre los trabajadores.
  1. Mejor concentración
    Uno de los mayores problemas referidos por las personas que conviven con un perro y que han de pasar toda la jornada laboral separados, es la preocupación que provoca pensar en todo el tiempo que pasa el animal sin nuestra compañía, en una soledad que llega a ser de difícil asimilación por muchos humanos.
    La presencia del amigo fiel en el entorno laboral permite la tranquilidad del humano, la no especulación de los posibles y negativos eventos que pueden desarrollarse en el hogar durante tantas horas.
    La ausencia de preocupación permite al humano centrarse en su actividad con una concentración optima.
  1. Menor gasto
    No son pocos los humanos que en el intento de evitar la soledad de su compañero no racional lo llevan a guarderías durante el periodo laboral, algo que, sin duda, provoca un gasto fijo, y no poco cuantioso, de forma continuada.
    Poder compartir con el perro el periodo laboral evita gastos al humano, como las comentadas guarderías, o los paseadores caninos, personas responsables, y pagadas, que solucionan las necesidades de paseo, juego, esparcimiento y deyección que el trabajador humano no puede ofrecer.
  1. Evitar problemas de comportamiento
    No solo el humano se beneficia de la presencia de su canino amigo en el trabajo… no son pocos los perros que no gestionan adecuadamente su soledad en el hogar… no son pocos los animales que padecen ansiedad por separación y, aparte de su malestar, de su sufrimiento subyacente, pueden originar diversos tipos de daño en el hogar, y en sus enseres.
    El acompañamiento del animal al terreno laboral del humano evita totalmente la presentación de esta patología del comportamiento.
    El animal no solo estará con su mejor amigo, el animal formará parte de un grupo, algo que, para su realidad gregaria, le aporta un claro estado de bienestar y calma.
Carlos Rodríguez

Carlos Rodríguez

Veterinario Licenciado en la Universidad Complutense de Madrid. Director veterinario y co-propietario de Centros Veterinarios Mascoteros. Es presentador del programa ''Como el Perro y el Gato'' de Onda Cero. Además, es presidente de la Fundación Mascoteros.

Continúa leyendo