7 preguntas sobre los loros Caique

Los loros caiques se conocen como los payasos de los loros porque, en cautividad, su personalidad es extrovertida. Les encanta interactuar y jugar con las personas, ¡son muy divertidos!

 

Los caiques son un tipo de loro muy colorido, con la cola corta, autóctonos de la cuenca del Amazonas. Habitualmente viven en zonas de selva tropical, ya que se adaptan bien a zonas cálidas y húmedas.

Pertenecen al apéndice II de las especies CITES, por lo que su comercio y tenencia en cautividad está regulado y debe ser hecho mediante los documentos pertinentes.

Cuánto mide un caique

Los loros caique son de tamaño pequeño, no superando los 23 centímetros habitualmente. Con esta longitud, el peso cuando está sano suele oscilar entre 160 y 170 gramos. No es posible distinguir machos y hembras mediante su aspecto físico externo.

Cuántos años vive un caique

Suelen vivir en grandes familias, de entre 10 y 40 miembros, y cada uno de ellos puede llegar a vivir más de 40 años. Por tanto, establecen relaciones fuertes y duraderas entre ellos.

Cómo son los caiques en cautividad

Estos animales son muy activos, sin embargo no resultan ruidosos. Aunque vocalizan mucho, lo hacen a un volumen bajo y no suelen gritar. Esto está relacionado directamente con que su capacidad para hablar es menor que en otras especies. Eso sí, es fácil encontrarles imitando ruidos de electrodomésticos del hogar, teléfonos u otros aparatos tecnológicos.

Los caiques dedican más tiempo a caminar que a volar, solo soportan vuelos cortos y los llevan a cabo de manera lenta y algo torpe. Sus patas son fuertes y robustas, y por ello puede correr, trepar y saltar con agilidad.

Poseen un comportamiento natural único, que consiste en restregarse contra superficies suaves, por ejemplo mantas, alfombras o cortinas con su cara y pecho.

Qué comen los caiques

Los loros caiques deben ser alimentados con pienso de calidad y específico, que esté equilibrado para todas sus necesidades.

También pueden comer alimentos frescos como ensaladas, mezclas de vegetales, fruta, frutos secos y semillas. Pero nunca se les debe dar comida de la que comemos las personas, evitando especialmente todo aquello con azúcar y sal, el chocolare y los aguacates.

Los comederos y bebederos más adecuados son de acero inoxidable o cerámica, ya que se limpian y desinfectan fácilmente.

Cómo debe ser la jaula de un caique

Un caique en cautividad puede pasar tiempo en aviarios exteriores, cuando el clima lo permita. Pero también estará cómodo en el interior.

La jaula o aviario debe ser cuanto más grande mejor para que el caique esté cómodo. Pasará allí todo el tiempo en el que esté solo en casa, las horas de dormir y cuando, en general, no podamos prestarle atención. Aún así, procura dejar que salgan con frecuencia para ejercitarse y socializar.

Los caiques necesitan que la jaula tenga los ángulos rectos y los barrotes sean fuertes. La mejor disposición de los barrotes es la que mezcla barrotes horizontales y verticales, pero si solo encontramos de un tipo, hay que decantarse por los de disposición horizontal. El suelo de la jaula tiene que tener una rejilla que evite que puedan comer restos de comida que hayan contactado con sus heces.

Dentro de la jaula debe haber varios posaderos, o palos, para que las aves se puedan apoyar en ellos cuando quieran. Los materiales más adecuados son las ramas de madera natural de árboles no tóxicos y no tratados con pesticidas. Con estas ramas irregulares podrán apoyar las patas en diferentes posiciones, gastando sus uñas y pico, y entreteniéndose en destruir el palo.

Tenemos que escoger posaderos que les permitan cerrar los dedos en una posición cómoda, especialmente el posadero más alto que probablemente usarán para dormir. ¡Y pon atención a la disposición! Nunca debes situarlos encima de comederos o bebederos, o las heces caerán en el interior.

Con qué juegan los caiques

Dentro de la jaula es recomendable que puedan encontrar juguetes de todo tipo, pero siempre adecuados a sus necesidades. Lo que más les gusta es aquello que pueden destruir o lo que tiene recovecos en los que esconder comida para que la busquen.

Hay que tratar de evitar siempre aquello que pueda estar fabricado con metales pesados. Por eso, lo ideal es ir a tiendas especializadas y buscar juguetes para loros. Seguro que tu veterinario también te puede asesorar en esta búsqueda.

Qué cuidados específicos necesitan

El primer consejo que podemos darte para cuidar de un loro caique es que busques un veterinario de exóticos que pueda ayudarte y orientarte con todo lo que debes saber. Además, podrá hacer una revisión del animal y darte especificaciones sobre lo que hay que hacer a nivel veterinario.

Una de las acciones que a veces necesitan es la desparasitación, y con frecuencia se deben analizar las heces para verificar si esto es necesario.

Todas las aves son sensibles a bastantes enfermedades contagiosas, por lo que hay que tener mucho cuidado cuando comparten espacio con otros animales. Algunas de estas enfermedades pueden ser analizadas para verificar que los individuos están libres de ellas, ya que pueden ser portadoras sin manifestar síntomas.

A parte, también es bastante habitual que sufran traumatismos, hipovitaminosis A, problemas reproductivos o, incluso, sobrecrecimiento de pico.

 

Pablo Casar

Pablo Casar (Animales Exóticos 24H)

Licenciado en Veterinaria por la Universidad Alfonso X el Sabio. Con un Master en medicina y cirugía de Animales exóticos y otro en Cirugía de pequeños animales por la universidad Autónoma de Barcelona. Es miembro del GMCAE (Grupo de Medicina y Cirugía de Animales exóticos), de The Association of Avian Veterinarians (AAV) y de Association of Reptilian and Amphibian Veterinarians (ARAV). Desde el 2016 es codirector del Hospital Animales exóticos 24h encargado de la parte de Aves y Reptiles. Ha impartido diversas ponencias en congresos nacionales e internacionales. Empezó trabajando durante mucho tiempo en el CRAS (centro coordinador y gestor de la fauna silvestre en la Comunidad de Madrid) y ha realizado estancias en diversos centros de recuperación de fauna como el CRARC (Centro de Recuperación de Anfibios y Reptiles de Cataluña), Grefa y en el parque biológico de Fauna en Madrid. Tras pasar siendo el director en varios servicios de medicina de Animales exóticos en el 2016 se decide junto con su socio Javier Fernández a montar el Primer hospital veterinario de Animales exóticos que coordinan juntos desde entonces.

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