7 motivos por los que adoptar un gato

A los gatos los acompaña innumerables prejuicios: que son ariscos, no son cariñosos…. Pero una vez compartes tu hogar con uno, te conviertes irremediablemente en “gatoadicto”.

 

Los felinos escalan cada día en posiciones como animal de compañía en los hogares a nivel mundial. En muchos países ya sobrepasan a sus amigos los cánidos y en la inmensa mayoría de las naciones, las poblaciones de perros y gatos está prácticamente igualada.

Además tengamos en cuenta que, al ser el gato un animal que en la mayoría de las ocasiones no salen del hogar, muchos de ellos no están identificados y, por tanto, no constan en los registros oficiales. Así que no sería muy desacertado afirmar que, seguramente, la realidad contemple un número de felinos mucho mayor.

Por tanto, el gato es el rey indiscutible de internet y también es el rey de millones de hogares. Pero los siglos de persecución que han sufrido, las leyendas sobre malos augurios… aún siguen calando la sociedad actual. Mucha gente los ama, pero a otra mucha les siguen dando “mucho respeto”, temor o incluso odio.

Pero si hay algo que es verdad es que, hasta el más escéptico en cuanto a las maravillosas mascotas que son los gatos , una vez abres tu casa a uno de ellos quedarás hechizado. Si no, piensa ¿cuánta gente conoces que nunca había tenido gato y una vez lo tuvo no para de hablar de lo maravilloso que es?

Hay muchos abandonados

Las entidades de protección tienen colgado el cartel de “aforo completo” en cuanto a animales se refiere, más aún si son gatos. La gatas tienen una capacidad reproductiva mayor que las perras. No existen hogares suficientes para soportar el chorreo incesante de camadas que se encuentran en la calle, también la de cachorros provenientes de gatos con hogar y cuya reproducción no se controla.

Salvas a otro que no tiene hogar

Adoptar un gato es un acto de caridad no solo con el que llevas a tu casa, también el de aquel que podrá ocupar su lugar.

Hazlo en una entidad de protección. Hay particulares que venden o regalan cachorros de camadas de sus compañeros felinos, pero dándoles hogar estaremos promoviendo la cría entre particulares mientras miles de gatos esperan un hogar.

Son animales excepcionales

Con un compañero felino, no te aburrirás. Los gatos son ágiles y curiosos, con uno de ellos en casa vivirás muchas situaciones divertidas y agradecerán los juegos en los que interaccionemos con ellos ¡incluso podemos enseñarles trucos como dar la pata o que se tumbe!

Y ¿son menos cariñosos que un perro? Rotundamente no. Para empezar, un gato no es un perro. Son especies distintas y su manera de interactuar con nosotros es diferente. Como con cualquier animal, su carácter depende de cada individuo y, sobre todo, de la sociabilización que haya tenido con otros animales y personas. Pero los gatos pueden ser compañeros tremendamente afectuosos.

Ganarás en salud

Hay muchos estudios que demuestran que tener gato reduce los niveles de cortisol y la tensión arterial, nos hacen tener un sistema inmunológico más fuerte y tienen un efecto terapéutico.

Así que, las personas que viven con un amigo felino, se beneficiarán de su capacidad antiestrés cuando los acarician, de sus ronroneos sanadores, tendrán un riesgo menor de sufrir enfermedades cardiovasculares, mejorarán su salud mental y sus defensas estarán “en forma” para luchar contra patógenos.

Es un antiinsectos natural

Los gatos son máquinas perfectas de caza. Su agilidad, rapidez y excepcional físico será el peor de los enemigos de cualquier bicho volador o rastrero que entre en casa.

Además de ser un ejercicio físico extraordinario y de promover sus instintos naturales, podremos disfrutar de sus innatas habilidades de depredación: saltos asombrosos, su sigilosidad para sorprender a la presa, carreras atléticas y piruetas inimaginables.

Son más independientes que otras mascotas

Mucha gente cree que los gatos necesitan menos cuidados que los perros. Pero una vez más, cometemos el error de especular desinformadamente de las necesidades de los felinos.

No necesitan menos cuidados, necesitan unos cuidados diferentes. Es verdad que son más independientes: no hay que sacarles a ejercitar o hacer sus necesidades a la calle, podemos dejarles solos si nos vamos de viaje en fin de semana mientras le proveamos de alimento, agua y lecho absorbente limpio suficientes.

Pero a un gato también tenemos que vacunarle y desparasitarle (sí… aunque no salga de casa, también), hacerle controles sanitarios periódicos adaptados a su salud y edad, darle un buen alimento, proporcionarles un entorno que le permitan ejercitarse y desarrollar sus instintos naturales (rascadores, elementos que les permitan subirse a alturas o escalar…)

Son limpios

Los felinos (salvo por problemas de salud o comportamentales o estemos cometiendo algún error con su caja o lecho higiénico) acuden instintivamente a su arenero a realizar sus necesidades. Su gran higiene es una virtud, pero también requiere que prestemos especial atención a mantener impoluto su caja higiénica.

Beatriz Ramos

Beatriz Ramos

Especialista en comunicación digital del sector del animal de compañía, veterinaria y One- Health. Es productora y realizadora de ''Como el Perro y el Gato'' de Onda Cero. También es directora del podcast ''No Solo Perros y Gatos''. Además, es gerente de la Fundación Mascoteros. ATV y co-propietaria de Centros Veterinarios Mascoteros.

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