7 consejos para contaminar menos con tu mascota

Todo ser vivo, tiene un impacto sobre la naturaleza. Los humanos que convivimos con una mascota, tenemos el deber de reducir también su huella medioambiental.

 

Los animales, naturaleza y personas estamos íntimamente vinculados. Tal vez hayas escuchado hablar últimamente de “One health” (o “una sola salud”), sobre todo a raíz de la pandemia del coronavirus. Pero no se trata de un término epidemiológico de la “generación COVID”. Este concepto se conoce desde hace más de un siglo, cuando se conoció que la salud humana y la animal están relacionadas con el entorno natural en el que coexisten.

El alimentar y cuidar a una mascota, al igual que nosotros, tiene efectos negativos para el medio ambiente. Y si la “salud” de nuestros ecosistemas enferman, animales y personas también lo haremos. Considerando que el número de mascotas ha crecido vertiginosamente en los últimos años, las familias que compartimos nuestras vidas con un animal tenemos la obligación moral de reducir su impacto ambiental.

  1. Adopta
    Existen miles de animales a la espera de un hogar. Si compras una mascota, estarás contribuyendo que aumenten el número de individuos y, de esta forma, incrementando el consumo de unos recursos naturales finitos y cada vez más escasos.
  1. Esteriliza a tu mascota
    Cada ser vivo origina una huella de carbono. Mayor o menor, pero todos la tenemos. Con las entidades de protección repletas de animales, criar con el nuestro no solo es una irresponsabilidad ética, también es una imprudencia ecológica.

    La única manera de garantizarnos 100% que nuestra mascota no aumentará la sobrada población ya existente (recordemos una vez más los miles de animales de compañía que no tienen hogar), es esterilizando a nuestro animal.
  1. Compra en tu comercio local
    Es innegable que recibir el pienso del perro en casa y no tener que cargar con él es muy cómodo. Pero el comercio digital también tiene algunas desventajas para nuestro planeta: la compra compulsiva o desinformada de productos que no nos hacen realmente falta, el aumento del tráfico en las ciudades por el proceso de entrega a domicilio o la generación de embalajes (en Estados Unidos representan el 30% de los residuos sólidos).

    ¿Por qué no nos damos un paseo hasta una tienda de nuestro barrio? Y si además tienes perro ¡ve con él! No solo estaréis haciendo algo beneficioso para la salud física y mental de ambos, también estaréis reduciendo vuestra huella de carbono y fomentando la economía local.
  1. Sé un comprador responsable
    Reducir, reutilizar y reciclar son las claves para un mundo más sostenible. Aunque cada vez podemos encontrar más accesorios con la etiqueta “ecológico”, la mayoría de los accesorios para nuestras mascotas son de plástico. La producción y distribución de cualquier producto, aunque sean de materiales reciclados, contamina.

    Los animales de compañía son el más claro ejemplo de que lo material no da la felicidad. Así que antes de comprarles un nuevo juguete o de tener collares con toda la gama cromática, pensemos: ¿realmente lo necesita o se trata más bien de un capricho propio?
  1. Bolsitas y lechos higiénicos biodegradables
    ¿Has pensado alguna vez cuántas bolsitas para recoger las heces de tu perro o cuántos kilos de lecho utilizas para la bandeja higiénica de tu gato al año? Que nuestra mascota haga sus necesidades, es algo que no podemos evitar. Pero sí podemos usar bolsitas o lechos biodegradables y ecológicos.

    Y no, no es mejor dejar la caca en el jardín “porque es abono”. A parte de la obvia insalubridad que ello supone, las heces pueden ser fuente de patógenos y parásitos.

    Sí existe la posibilidad de compostar las heces de nuestras mascotas, pero debe realizarse por separado que el compostaje vegetal, lejos de huertos y fuentes de agua y bajo medidas de seguridad durante la manipulación de los deshechos, como mascarilla FFP2 y guantes.
  1. Regala lo que ya no necesites
    A un amigo o a una entidad de protección animal… Si tienes algo que tu animal ya no necesita, puedes darle una segunda vida ofreciéndoselo a otro. Es importante que no demos cosas rotas o deterioradas que puedan comprometer la seguridad de otros: una arnés que no cierra bien o una pelota estropeada, pueden provocar un accidente e incluso la muerte del otro animal e incluso de personas…
  1. Utiliza cosmética ecológica
    Sí, también hoy en día podemos encontrar en los comercios champús que respetan el medio ambiente: sin parabenos, siliconas, perfumes o colorantes. Estas sustancias, algunas derivados del petróleo, acabarán en las aguas residuales y que no siempre pueden ser tratadas por los sistemas de depuración, pasando así a los fondos marinos y fluviales, dañando el ecosistema.
Beatriz Ramos

Beatriz Ramos

Especialista en comunicación digital del sector del animal de compañía, veterinaria y One- Health. Es productora y realizadora de ''Como el Perro y el Gato'' de Onda Cero. También es directora del podcast ''No Solo Perros y Gatos''. Además, es gerente de la Fundación Mascoteros. ATV y co-propietaria de Centros Veterinarios Mascoteros.

Continúa leyendo