3 sencillos ejercicios para prevenir y tratar la ansiedad por separación en tu perro

Un alto porcentaje de perros de familia es incapaz de gestionar la soledad adecuadamente. Por esto, aúllan, ladran, destrozan, rascan e incluso se orinan o babean cuando les dejamos solos en casa. Y lo hacen, aunque solo salgamos por un tiempo muy corto.

 

Un problema emocional

La ansiedad por separación, es un problema de conducta que tiene una raíz emocional.

La emoción que el perro experimenta es una enorme angustia al quedarse solo y encerrado sin su propietario.

Además de un sentimiento de incapacidad para gestionar la situación de soledad y permanecer tranquilo.

El estrés, que sube de manera aguda, explota en forma de conductas destructivas y vocalizaciones. Además, se desajusta la conducta higiénica, la transpiración, la taquicardia y la musculatura se tensa.

¿Por qué es tan común la ansiedad por separación?

  • Animal social: los perros son animales sociales y gregarios a los que les gusta estar cerca de su grupo social, en este caso de ti y tu familia. Quedarse solo y encerrado es una situación poco natural para los perros y debemos ayudarles a normalizar y practicar desde que son pequeños.
  • Ausencia de libertad: si quedarse solo puede ser difícil para un perro, ver la puerta cerrada y no poder salir puede aumentar su estado de angustia. Algunos perros sufren emociones como la claustrofobia y por esta razón una de las cosas que ha demostrado favorecer a los perros cuando se quedan solos, es tener acceso a una zona al aire libre donde poder tomar el fresco.
  • Necesidades básicas: no haber cubierto las necesidades de ejercicio y paseo de tu perro en concreto antes de salir de casa, facilita la ansiedad del perro cuando se queda solo. Por eso, es conveniente darle un paseo de calidad, antes de dejarlo solo durante unas horas.
  • Miedo: los perros que han vivido situaciones de miedo estando solos en casa, puede derivar en que el perro no la vea como un lugar seguro y no quiera por tanto permanecer solo en ella. Esto ocurre muy frecuentemente en perros con miedo a los ruidos que se originan en los edificios, a veces simplemente a consecuencia del viento.
  • Cambios: las mudanzas y otros cambios de entorno suben los niveles de estrés, y puede llegar a un umbral en el que el perro, inadaptado aún, no quiera quedarse solo.
  • Tipo de entrenamiento: varios estudios han asociado la aparición de ansiedad por separación del tutor, a un entrenamiento punitivo y de confrontación por parte de este. El uso de herramientas punitivas, rompen la relación y estropean el vínculo. Esto podría derivar en que tu perro no tenga la certeza de que no ha sufrido un abandono cuando sales por la puerta, es decir, se pierde la confianza. Por esto, es muy importante, que nunca regañes al perro si llegas a casa y ha roto algo o ha orinado en tu ausencia fruto de la ansiedad.

Rutinas para prevenir y tratar la ansiedad por separación

Cuando un perro tiene ansiedad al quedarse solo, el tutor puede verse desbordado.

Situaciones como, salir a trabajar, comprar, incluso tirar la basura, puede convertirse en una misión imposible si el perro ha de esperar en casa.

La ansiedad por separación, es uno de los problemas de conducta que requiere más paciencia. El tratamiento suele llevar varios meses.

3 ejercicios que puedes hacer a diario con tu perro y que le ayudarán a gestionar la soledad y ganar confianza en sí mismo y en vuestra relación

 

  1. 10 minutos entrenando la soledad:
    • Coloca en una habitación o estancia de la casa, que ya conozca tu perro, unos cuantos premios y muchas bolitas de pienso esparcidas por el suelo.
    • Déjale solo buscándolos con ayuda de su olfato, mientras tú estás a tu bola en otra estancia de la casa.
    • Asegúrate de que tiene suficientes bolitas o juego para 10 minutos.
    • El momento ideal para hacer este ejercicio es al volver del paseo.
  1. 5 minutos de intercambio afectivo regulado:
    • Cada día, debes dedicar 5 minutos para propiciar a tu perro una buena dosis de caricias
    • Las caricias son fundamentales para fortaleces el vínculo, ya que cuando las realizamos se produce la secreción de oxitocina, que es la hormona responsable del afecto y la confianza.
    • Para los perros, los humanos somos unos expertos de la caricia con nuestras dos manos y 10 dedos.
  1. Dale una pista a tu salida:
    • Un error muy común, es seguir exactamente el mismo protocolo de salida cuando nos vamos con el perro que sin él.
    • Esto hace que tu perro piense que viene y… ¡pum!, se cierra la puerta y se queda dentro.
    • Por esto puedes ayudar a tu perro con una frase clave que le haga saber que volverás. Por ejemplo: “quédate ahí”, “ahora vuelvo”, “me voy a trabajar”.
    • También puedes darle una pista visual, colocando un objeto en la puerta (como una percha con una camisa colgada, o un pañuelo en el picaporte). Algo, que le indique exactamente lo mismo que la frase, que su tutor va a volver.
Io Almagro

Io Almagro

Doctora en Biología. Se licenció en Biología en la Universidad Autónoma de Madrid, y tras realizar un Máster en Biología de la Conservación por la Universidad Complutense de Madrid y otro Máster en Geología por la Universidad de Granada se doctoró en la Universidad de Granada dentro del programa de doctorado de Ciencias de la Tierra. Su tesis obtuvo la calificación máxima de sobresaliente cum laude y mención internacional. Apasionada por los perros desde los 5 años, Ío Almagro también es técnico en adiestramiento canino y colabora como experta en perros dentro del programa “Como el perro y el gato” retrasmitido por onda cero y melodía fm. Es colaboradora docente en los cursos de bienestar animal y social impartidos por la Universidad Nacional a Distancia (UNED), y tiene su propia consultoría sobre comportamiento canino losperrodealma.com donde ayuda a las personas a vivir más felices con sus perros.

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