3 maneras de controlar la reproducción de tu perra

El mal manejo de la vida reproductiva de nuestras perras es una de las principales causas de abandono en España.

Evitar la monta, tratamientos farmacológicos y la cirugía, son los principales métodos para abordar el control reproductivo y acabar con la lacra de ser el país europeo con mayor tasa de abandono.

Si nos preguntamos cuales son las razones que conducen a un presunto racional a cruzar a su perra, encontraremos variopintas razones, entre las que encontramos:

  • La falsa afirmación que corre de boca en boca como la pólvora: “es bueno que la perra tenga una camada, al menos una vez en la vida”.
  • Si la perra tiene “X” cachorros, y los vendo a “Y” precio, obtendré un beneficio = “X” multiplicado por “Y"
  • Me quiero quedar con un hijo de mi perra…
  • Todos mis amigos y familiares quieren una cría de mi perra.

Éstas son las “razones” más habituales para justificar la reproducción de un animal que, por razones evidentes de superpoblación, no requiere reproducirse para mantener su especie, razón fundamental de cualquier especie animal para afrontar la reproducción.

Como vemos, desde fundamentar la monta en una absoluta falsedad, el interés comercial por encima del respeto al animal, la absurda idea de que un cachorro guardará tremendas similitudes con su progenitora, o la excesiva confianza en aquellos que quieren un cachorro, pero, a la hora de la verdad, ni aparecen, ni se les espera…

Y como decíamos al principio, existen tres principales formas de evitar la innecesaria explosión demográfica, la puerta abierta al abandono:

1. Evitar la monta

Para evitar que la perra sea montada sin utilizar ninguno de los dos métodos que comentaremos a continuación, debemos tener muy presente que nuestra información sobre las fases reproductivas, y la atención sobre el animal cuando esté en celo, han de ser más que correctas, sin fisuras.

Las perras, todas, tienen su propio calendario de celos, no es lo mismo el tiempo que transcurre entre periodos reproductivos de un animal de pequeño tamaño que en el caso de una hembra de grandes proporciones, por lo que es necesario tener claro el calendario de nuestra perra en concreto: si tiene el celo cada cinco meses, esa es su pauta, si es una vez al año, esa es SU pauta, y a ella nos tendremos que adaptar para controlar sus salidas al exterior en tan “riesgoso” período.

Una hembra en celo es un reclamo olfativo (hasta varios kilómetros de distancia) para un macho; los perros que detectan esta llamada de la naturaleza intentarán acudir al punto emisor y cumplimentar una monta, tal y como les indica su instinto.

Para evitarlo deberemos estar siempre controlando a nuestra perra, y evitando el acercamiento del macho.

Y es también muy importante conocer que la monta efectiva se da generalmente cuando la perra está finalizando el sangrado o no lo presenta.

Demasiada gente cree aún que el momento de mayor riesgo es cuando entra en celo (manchado abundante), grave error.

2. Tratamientos farmacológicos

Es otra forma de controlar el celo ya que existen fármacos específicamente diseñados para anular el celo y evitar la reproducción.

Desafortunadamente estos tratamientos no suelen adaptarse demasiado a las características individuales de cada animal, por lo que es posible que existan efectos secundarios no deseados (infecciones de útero, quistes ováricos…) en determinados ejemplares.

Si se quiere optar por la vía farmacológica es más que conveniente ponerse en manos de un veterinario especializado en reproducción, que tras una valoración del animal emita un tratamiento preventivo “perronalizado”.

3. Cirugía

Es un método definitivo, y aunque en algunos casos podría ser reversible, es muy raro que se pretenda reactivar la capacidad reproductiva en las perras que han sido intervenidas.

Existen varias posibilidades:

  • Las que permiten que exista actividad hormonal e impiden la capacidad reproductiva; entre estas tenemos:
    • Ligadura de trompas: la cirugía consiste en ligar ("anudar") en dos puntos el trayecto de las trompas y cortar entre las ligaduras. Con este método es imposible que los óvulos y los espermatozoides se encuentren, podríamos decir que “la carretera queda definitivamente cortada”
    • Histerectomía: eliminamos de forma quirúrgica las trompas de Falopio y el útero; los ovarios permanecen, la perra tiene celos y produce y libera óvulos, pero aunque se produzca monta, los espermatozoides no llegan. Aquí no es que la carretera "esté cortada", hemos “quitado la carretera”
  • Las que impiden la actividad hormonal y la reproductiva:
    • Ovariohisterectomía: existen más opciones en este apartado, pero esta es la más utilizada, la más adecuada y la de primera elección.
      Eliminamos quirúrgicamente los ovarios, las trompas de Falopio y el útero. No se forman óvulos, no existe celo, "quitamos la carretera"... Con este método quirúrgico liberamos al animal de problemas y al propietario de sustos. Evitamos camadas no deseadas y abandonos.
Carlos Rodríguez

Carlos Rodríguez

Veterinario Licenciado en la Universidad Complutense de Madrid. Director veterinario y co-propietario de Centros Veterinarios Mascoteros. Es presentador del programa ''Como el Perro y el Gato'' de Onda Cero. Además, es presidente de la Fundación Mascoteros.

Continúa leyendo